Javier Milei, Toto Caputo y Patricia Bullrich, ejes de la disputa del Gobierno.
“Si el Círculo Rojo le come la cabeza y cuando habla con (Javier) Milei siente que no la escucha, era lógico que Patricia (Bullrich) nos hiciera esto”, dijo el martes uno de los 15 diputados que se reunió con la jefa del bloque del Senado y se sorprendió con la difusión de la foto del encuentro en las redes sociales.
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El grupo existe desde marzo, cuando estaba integrado por 11 miembros. Se juntó muchas veces, pero esta vez Bullrich decidió que las tertulias salieran del anonimato para desafiar al Presidente.
La maniobra contó con la complicidad del trío que acompañó a la senadora en su plan de desmarque libertario: el senador provincial Diego Valenzuela, el legislador porteño Juan Pablo Arenaza y el asesor Gerardo Milman.
La excusa que usaron para mostrar la postal del encuentro fue el anuncio de Toto Caputo sobre la prohibición de embargos a pymes, uno de los tantos reclamos que hizo Bullrich en la mesa política. La senadora usó la imagen como punto de partida de una campaña personal que puede derivar en una candidatura presidencial si Milei no repunta en las encuestas.
El plan B, claro está, es ser compañera de fórmula del libertario, para condicionarlo en el armado de listas y tener incidencia en una eventual segunda gestión. Bullrich es y será la candidata de las figuras más poderosas del país que no están cómodas con Milei. Las principales se agrupan en la Asociación Empresaria Argentina (AEA). Sueñan con el retorno de un frente similar a Juntos por el Cambio. Por otro lado, el mercado financiero quiere la reelección del Presidente y entra en pánico cuando su gestión muestra señales de agotamiento.
El primer efecto de esta crisis interna está en el Congreso, donde al Presidente no le será fácil negociar leyes en el resto de su gestión. El 19 de noviembre, Bullrich articulará por última vez una mayoría oficialista en el Senado para aprobar temas oficiales, como la adhesión al tratado de patentes. También se convertirá en ley el proyecto sobre discapacidad que impulsó Martín Menem y que resiste el ministro de Salud, Mario Lugones.
Desde el 20 de noviembre, Bullrich negociará su propia agenda, sin importar las urgencias de la Casa Rosada. Este viernes anunció que exigirá tratar los proyectos sobre ludopatía que Milei quiere dejar caer.
La ludopatía infantil no es un juego. Destruye la vida de chicos y golpea a familias que muchas veces no saben cómo ayudarlos.
Vamos a tratar esta ley en el Senado en las próximas semanas. Hay que ponerle límites.
Karina Milei reaccionó al desafío de la exministra de Seguridad con una contra cumbre secreta. El Gobierno quedó balcanizado, con eslabones sueltos y en una disputa que el Presidente no sabe o no quiere inmiscuirse. Santiago Caputo mantiene su poder real, pero está aislado. Controla empresas y organismos claves, aunque su incidencia en las mesas que definirán las listas de 2027 sería nula.
Karina obligó al asesor a mostrar a su tropa en el acto secreto que armó Menem en Diputados y sirvió para condicionar la rebelión de Bullrich. Se subió al escenario La senadora Emilia Orozco, la única de Las Fuerzas del Cielo. Acompañó a su colega Nadia Márquez, la elegida de El Jefe para manejar la agenda oficial de la cámara alta, con o sin jefatura a cargo.
Al acto secreto fue Lugones, que reporta a los Caputo (Toto y Santiago) y trabajó los últimos dos años en intentar desguazar el sistema de coberturas de discapacidad, público y privado.
El Congreso lo doblegó con una ley de emergencia sancionada hace un año que será ratificada con un proyecto que sancionará el Senado. El ministro de Salud quiso evitarlo: le envió un texto con correcciones a Bullrich antes del plenario de comisiones del último jueves. La senadora no lo leyó y defendió el acuerdo de todos los bloques que hubo en Diputados por este tema. Con sutilezas, le pidió a Lugones administrar mejor los fondos solidarios para que le alcanzara el dinero. La mala gestión es cara y Milei pocas veces lo advierte.
La agenda paralela
El desmarque oficial de Bullrich no se quedó solo en la foto. La senadora lanzó una agenda con contenido de una candidatura presidencial. “Los 56 puntos del ballotage tienen más de 20 nuestros. Vamos a ratificarlos”, fue la frase más escuchadas en la tropa de la exministra, en la que tampoco hay homogeneidad.
Hay muchos diputados que posaron en la foto y supieron que Bullrich les picó el boleto para una eventual reelección en sus bancas con las banderas libertarias. Silvana Giudici fue la que más se molestó y, por eso, fue al evento que armó Karina Milei en Diputados el miércoles.
La hermana de Milei necesita fracturar el G15 de Bullrich. Si este grupo se mantiene homogéneo, le quitará a Milei la capacidad de sostener eventuales vetos a leyes sancionadas por la oposición, muy habitual en un año electoral.
Sabrina Ajmechet lidera el grupo más duro junto con Mariano Campero, quien tiene claro que en la Casa Rosada no le pagarán los favores recibidos con una candidatura.
En la reunión de Palermo, el tucumano pidió la continuidad de las PASO. Recuerda que Karina, en 2025, dejó fuera de las nóminas a todos los diputados radicales violetas que blindaron el recinto.
La senadora no hablará del calendario electoral. Tampoco del Presupuesto 2027. Son cuestiones que debe negociar con los gobernadores Diego Santilli, en su doble cargo de jefe de Gabinete y ministro del Interior.
Los temas de Bullrich
La agenda de Bullrich mezcla demandas del Círculo Rojo con las de sectores vulnerables desatendidos por Milei, que empezaron a mirar con simpatía al peronismo. En muchos casos, entiende que son temas fáciles de abordar, como la asistencia a las pymes que tanto se demoró. “(Axel) Kicillof no tiene tan mala imagen como algunos creen. No queremos que nos pase lo mismo de 2019. Esa vez no podíamos decir nada. Ahora sí”, explicó a Letra P un diputado que estuvo en la cumbre de la senadora.
En todos los casos, el reclamo de Bullrich es por acciones del Ejecutivo que no llegan. “Viven en un termo. No hablan con nadie y no se enteran lo que le pasan a la gente”, fue la queja de la senadora. Explicó que, por ese motivo, decidió no participar más de las mesas políticas de los martes.
Adjudica a esa conducta el papelón que hizo Milei al retirar el proyecto sobre mercado de capitales que envió a Diputados y tenía una suba de impuestos. "Quedan textos flotando y nadie dice nada para no hablar con Milei. Se arma un lío bárbaro y buscan culpables. Con el presupuesto fue igual", recordó la exministra de Seguridad ante sus fieles.
Después de la foto, Bullrich jugó fuerte. El jueves se reunió con las entidades rurales. Además de la eliminación paulatina de las retenciones, los referentes del campo exigen obras de infraestructura que el Gobierno ignora. La administración libertaria ni siquiera mantiene la red vial con el dinero recaudado por el impuesto a los combustibles, que tienen ese destino. La oposición estudia las causas y consecuencias de la obras paralizadas. Hay dólares que entregaron organismos internacionales para proyectos que no se ejecutaron. Especulan que se usaron para cancelar deuda.
La senadora también se involucró en peleas del poder real. Fue al encuentro del Colegio de Abogados realizado en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, donde volvió a desafiar al ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, tal vez la figura más eficiente del Gabinete este año.
El Círculo Rojo, que siempre tiene intereses en la Justicia, exige cambiar los mecanismos de selección de candidatos que tiene el Consejo de la Magistratura. Piden restarle peso a la entrevista final, un arma de la dirigencia política para digitar las ternas.
Bullrich respaldó este reclamo, que por ahora resisten Mahiques y el presidente de la Corte, Horacio Rosatti. Este proyecto sí tiene el aval de los otros dos cortesanos: Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz.
En el máximo tribunal hay dos vacantes. Desde donde se encuentre, la aún jefa de LLA en el Senado protagonizará la negociación por esos lugares en 2028.
Bullrich empezó a testear quiénes de su bloque en el Senado la acompañan en su aventura de desmarque oficial. Pronto podría haber otra foto de fieles, acompañados de dirigentes de distintas provincias.
El Presupuesto 2027, último reto
Con el Gobierno balcanizado, Santill tiene una tarea más difícil para negociar el Presupuesto 2027. Su plan es que llegue al recinto el 18 de noviembre y brindar el informe de gestión en el Senado una semana después, como le exigió Bullrich.
En la última semana del mes se trataría el resto de la agenda de Diputados. Incluye el proyecto sobre Malvinas que reclama Santiago Caputo y Bullrich solicita modificar otra vez. Las empresas estadounidenses no habrían quedado conformes con los retoques en comisión.
Santilli dio muestras de su capacidad de negociación cuando logró la ley para eliminar el régimen de zonas frías, pero si se trata de sumar recursos o acomodar las partidas para que alcancen, el escollo es, una vez más, Toto Caputo.
Una solución del jefe de Gabinete podría ser imitar a Menem, quien durante el debate sobre discapacidad ignoró al ministro de Economía e impuso un texto en la mesa política, con el respaldo de Karina.
La discusión oficial, en el tercer año de Gobierno, es sobre qué parte de la gestión es culpable de un eventual rojo en las cuentas públicas. El dilema es si el Congreso es responsable por sancionar malas leyes o hay que poner la lupa en la mala praxis de la gestión ejecutiva.
El desfile de intendentes que hubo en Diputados la última semana apuntó a la gestión. Los alcaldes coincidieron en que la falta de capacidad para administrar las cuentas explica que los subsidios suban sólo en el área metropolitana y la ejecución de planes sanitarios caiga en términos reales. Además, la baja en la recaudación es producto del descanso de la actividad económica. El Gobierno debe fijar prioridades y reasignar partidas o lo hará el Congreso.
Germán Martínez, jefe del bloque de Unión por la Patria en la cámara baja, aprovechó el foro para pedirle a los habituales aliados del Gobierno hacer causa común para reescribir la ley de leyes. Alcanza con aprobar el texto en general y modificar cada artículo a gusto.
Los mercados, preocupados
A los aliados no les queda clara la estrategia oficial para aprobar el Presupuesto y la demora en alcanzar un acuerdo empezó a causar preocupación. ¿Y si Milei, como en 2024, juega a que no haya sanción para reconducir partidas y ajustar?
La oposición se quedó sin tiempo para evitar una maniobra de ese estilo, porque el viernes 20 de noviembre es el último día para emitir dictamen en Diputados.
El Presidente responsabiliza a las caídas de sus socios políticos de ultraderecha en Brasil y Estados Unidos. Es una fábula presidencial más, que infiere análisis globales de los operadores del mercado bursátiles.
Los brokers circulan seguido por el Congreso buscando precisiones sobre las gestiones erráticas del Presidente. Para comprar y vender bonos miran con lupa la capacidad de pago del país y las expectativas electorales, para las cuales entienden como un dato central la caída del ingreso real de las familias.
Los temores de la City
El gráfico más compartido en las mesas de dinero es el que confirma que ningún asalariado tiene más capacidad de compra que en 2023. La historia de Argentina cuenta que los presidentes que llegaron al final de su mandato con este dato, no terminaron bien. Milei lo relativiza y se escuda en el crecimiento de los ingresos informales.
Los brokers calculan que el Gobierno tiene divisas para afrontar vencimientos hasta mayo. Es un éxito de su disciplina fiscal, del superávit energético y del cepo que mantienen las grandes operaciones financieras, que en la City empezó a irritar.
Con las PASO en el calendario, a mitad de año las variables económicas pueden explotar por los aires si la elección presidencial no presenta ganadores claros. Por eso, la dolarización de carteras será casi total.
En el mercado hacen análisis lineales: creen que un gobierno no libertario podría declarar el default y se asustan. Les quedó la imagen de Kicillof como ministro de Economía de CFK, cuando expropió YPF y no pudo resolver un conflicto con los fondos buitres.
Los operadores financieros recuerdan las fotos de esos días. No mucho más. No le reconocen al gobernador haber mantenido la provincia de Buenos Aires con cuentas equilibradas y sin cesación de pagos. A diferencia del Círculo Rojo local, prefieren que siga Milei, como sea. Pero no tienen claro si lo logrará.