20|11|2021

En Santa Fe, pocas chances de un cambio en los resultados de las PASO

Apenas un 15% del electorado está dispuesto a cambiar su voto en noviembre. Difícilmente varíen las tendencias del 12 de septiembre.

Las elecciones primarias del 12 de septiembre arrojaron al menos tres certezas: el categórico triunfo de Juntos por el Cambio en 14 de los 19 departamentos en consonancia con la tendencia nacional, la confirmación del rendimiento electoral de Marcelo Lewandowski (ubicándose como el precandidato más votado) y la inexistencia de una manifestación de “bronca con el sistema” o “desafección política” a través de la no concurrencia a votar.

 

Por otro lado, nueve de las 13 fuerzas que compitieron superaron el piso de 1,5% y quedaron habilitadas para competir en las generales. Esta situación no es menor: a diferencia de las elecciones locales en Rosario donde casi el 90% de las listas no obtuvieron el umbral mínimo de votos requerido, sólo 33.000 electores que concurrieron en las PASO deberán elegir una nueva fuerza política como destinatario de su voto en las generales nacionales.

 

En el último relevamiento realizado durante la tercera semana de octubre, desde Doxa Data Consultores les preguntamos a santafesinas y santafesinos no sólo a quién votarían, sino también la disposición a cambiar sus preferencias de cara a las generales. Este indicador puede ser determinante para entender el escenario electoral y las estrategias de los candidatos en los últimos capítulos de la campaña 2021.

 

En cuanto a la intención de voto, se mantiene la tendencia observada en septiembre pasado: Juntos por el Cambio se ubica en un cómodo primer lugar, superando por 7 y 9 puntos porcentuales al Frente de Todos, quedando en tercera ubicación el Frente Amplio Progresista, con poco más del 11% de los votos. Por fuera de las tres fuerzas principales, las posibilidades reales de competir por una banca de diputados parecen lejanas. Incluso Carlos Del Frade, ubicado en cuarto lugar el 12 de septiembre, debería más que triplicar la cantidad nominal de votos obtenidos en las primarias para conservar sus expectativas de llegar al Congreso Nacional.

 

Los cambios en el Gobierno Nacional y las diferencias, acuerdos y desacuerdos entre sus principales figuras, la reorientación del gabinete hacia problemáticas claves como inseguridad e inflación y el aumento de las transferencias de recursos hacia sectores vulnerables y afectados por la pandemia parece no incidir en la aprobación de la gestión del presidente Alberto Fernández.

 

Hasta el momento, tanto en Rosario como en ciudad de Santa Fe no tiene piso la fase descendente y se ubica ya por abajo del 32%. Con estos valores, sumado a una gestión provincial que, aunque estable en el nivel de aprobación, continúa con diferencial negativo, parece poco probable que se pueda revertir el escenario en los últimos 20 días de campaña.

 

Una manifestación de esto es la muy baja disposición a cambiar de voto por parte de los santafesinos. Solo el 15% de los encuestados estaría dispuesto a votar a un frente político diferente al que eligió en las PASO, concentrándose este segmentando entre quienes votaron a “otras fuerzas”.

 

La volatilidad de este voto, que nominalmente representa algo más de 120.00 electores, no debería incidir el ordenamiento final ni alteraría la distribución de las bancas en juego. Respecto a la participación electoral, si se considera la tendencia de los últimos comicios y el diferencial registrado entre una elección primaria y la general, el aumento nunca superó el 5%. Así, sumados a esos 33.000 votos de fuerzas que no superaron el umbral exigido, habría otro poco más de 120.000 electores que se incorporarían en noviembre.

 

Si no hay migración de votos, con matices, las tres principales fuerzas conservarían el acompañamiento y la distribución de cargos que hasta ahora se maneja: en el Senado, las dos bancas por la mayoría serían para JxC y la de la minoría para Lewandowski. En Diputados se renovarían las bancas que cada espacio pone en juego en este 2021.