16|1|2022

Todos por el conurbano: full intendentismo y ausentismo en la mira

12 de noviembre de 2021

12 de noviembre de 2021

La Primera y la Tercera son la clave del FdT en su intento de remontar la cuesta. Trabajo hormiga de las jefaturas comunales en cada rincón distrital.

El Frente de Todos (FdT) bonaerense apuesta al conurbano para dar vuelta la elección o, al menos, achicar la diferencia de 4,3 puntos porcentuales que le sacó Juntos en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Para eso, la estrategia en el sprint final fue intentar traccionar votos de abajo hacia arriba, con los intendentes e intendentas a la cabeza del trabajo territorial. El principal objetivo en esa tarea es buscar a quien no fue a votar en septiembre en aquellos barrios donde -presume el oficialismo- el electorado es más proclive al peronismo, y donde habría desencantados que acompañaron en 2019.

 

Los más de 9,6 millones de electores que amontonan la Primera y la Tercera secciones electorales es el universo donde el peronismo de la provincia de Buenos Aires pone todas las fichas para revertir el resultado de las PASO. Es el territorio donde el FdT tiene mayor poderío y donde hacen pie los principales dirigentes de la coalición.

 

En la Primera, el oficialismo perdió por 4,1 puntos (fue 40,02% contra 35,86% en favor de Juntos. La región adquiere mayor importancia porque elige representantes para el Senado, la obsesión del gobernador Axel Kicillof. La Tercera fue la única sección de las ocho donde el FdT logró una victoria (42,87% a 32,57%).

 

En líneas generales, la estrategia del oficialismo fue común en ambas secciones. Tras la derrota, intendentes e intendentas iniciaron un trabajo de alta intensidad territorial. Analizaron dónde estaban los votantes que no concurrieron a las urnas el 12 de noviembre y desplegaron un trabajo casa por casa. La palabra más utilizada en el segundo tramo de la campaña fue “cercanía”, el mayor déficit en la campaña para las PASO. La razón de la falta del cara a cara fueron las restricciones sanitarias y el “exceso de confianza”, reconoce a Letra P un dirigente de peso del conurbano.

 

Cada sección tiene sus particularidades. En la Primera, revertir el resultado es algo más complejo. Los principales referentes de la región dicen que la cercanía con la Ciudad de Buenos Aires, la influencia de la agenda nacional y el impacto de los medios porteños les juega en contra para su compaña local. Además, la región cuenta con cuatro municipios gobernados por Juntos donde el peso electoral de la oposición es fuerte: Vicente López (Jorge Macri), San Isidro (Gustavo Posse), San Miguel (Jaime Méndez) y Tres de Febrero (Diego Valenzuela).

 

El oficialismo perdió en cuatro distritos propios: Morón (Lucas Ghi), San Martín (Fernando Moreira), Tigre (Julio Zamora) e Ituzaingó (Alberto Descalzo). También tuvo un resultado más que ajustado en Hurlingham, distrito que hasta hace poco tiempo gobernó el ministro de Desarrollo Social, Juan Zabaleta, y del que hoy está al frente Damián Selci. Son esos intendentes los que más fuerte están jugando para mejorar los números y no perder el control de los concejos deliberantes.

 

Pese a que estuvo muy lejos de los 30 puntos de diferencia que le sacó a su principal competidor en 2019, la Tercera es la sección donde el FdT deposita toda la confianza de levantar la performance. La oposición gobierna sólo un distrito, Lanús (Néstor Grindetti), donde además el oficialismo le ganó al jefe de campaña de Diego Santilli. La única derrota en los distritos del conurbano en la Tercera sección fue la de Quilmes, gobernado por Mayra Mendoza.

 

El último fin de semana antes de las generales del domingo, organizado por el jefe de Gabinete de la provincia, Martín Insaurralde, los jefes y jefas comunales llevaron adelante lo que denominaron “el casa por casa más grande de Todos”, un broche para una campaña que se ocupó centralmente del territorio y mostrar obras de gestión local.

 

Al trabajo realizado por los intendentes e intendentas se sumaron las visitas de referentes y miembros de los gabinetes nacionales y provinciales. Kicillof dedicó gran parte de su tiempo a recorridas por los distritos e incluso el presidente Alberto Fernández dedicó su última campaña al conurbano, con visitas a Quilmes, José C. Paz y San Martín, entre otros. A eso se sumó que todos los grandes actos de la coalición de gobierno fueron en el conurbano (o en La Plata) y la campaña se coronó en Merlo, el mismo lugar donde el Presidente y la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner lanzaron la fórmula presidencial en 2019.