15|5|2022

El nuevo mapa del reparto político: quiénes ganaron y quiénes perdieron

14 de noviembre de 2021

14 de noviembre de 2021

De sur a norte y de este a oeste, un tour por las victorias y los fracasos de las principales figuras. El impacto de los números y el tablero rumbo a 2023.

Da la impresión de que la dirigencia del Frente de Todos recibió una inyección de coucheo con el objetivo de mostrar como un triunfo lo que era una derrota. Hay datos reales que les permiten el sorprendente festejo: el bloque oficialista de la Cámara Diputados se engrosará respecto a lo que tiene hasta el 10 de diciembre, cuando se renueven las bancas de 2017. El FdT queda arriba con 118 bancas frente a las 116 de Juntos por el Cambio. Axel Kicillof logró su principal objetivo: revertir el Senado donde la oposición tiene mayoría. En un mes, la grieta estará empatada en 23 bancas y con asistencia perfecta el desempate quedará en poder de la vicegobernadora Verónica Magario. Eso explica la felicidad del gobernador y disimula la castástrofe que significa para el poder que por dos años tuvo Cristina Fernández en el Senado nacional.

 

Cuando caía la noche, un importante dirigente que en algún momento creyó irremontable el escenario decía: "Volvimos a la vida, tenemos una oportunidad histórica". Fue uno de los que masticó la derrota en la noche del 12 de septiembre y la semana siguiente, cuando estalló la carta-bomba CFK. Este domingo, sobre el escenario montado en la avenida Corrientes, hubo varios discursos para convertir la derrota en un triunfo gracias a que en el mapa bonaerense y en un par de provincias (Chaco y Tierra del Fuego) lograron remontar la tragedia de las PASO. No fue suficiente, porque Juntos por el Cambio ganó en votos y en bancas: 61 nuevos escaños en Diputados de la Nación (50 obtuvo el FdT), además de quedarse con seis de las ocho provincias que renovaban senadores.

 

En política no existe el empate, pero sí las interpretaciones. Hay dirigentes que se prueban ya el traje de candidatos y candidatas para 2023 y varios empujan para entrar al podio: Horacio Rodríguez Larreta (hacedor de la estrategia en la Ciudad y en la provincia de Buenos Aires), Diego Santilli (que hace unos meses pensaba en una derrota digna y ganó), María Eugenia Vidal (que ganó pero con menos votos de los de JxC en las anteriores elecciones) y los radicales Gerardo Morales, Gustavo Valdés junto con los mendocinos Rodolfo Suárez, Julio Cobos y Alfredo Cornejo.

 

Sin ser candidata pero con acreditada gira por todo el país, ganó Patricia Bullrich. Y sin estar a la cabeza de las listas, también ganaron Martín Tetaz y Facundo Manes. Detrás de escena, Martín Lousteau saca pecho en la Capital, en la provincia de Buenos Aires y en Córdoba, donde bancó a Rodrigo de Loredo, ahora diputado electo con 54% de los votos, más del doble que Hacemos por Córdoba, por lo que liderará a un grupo de seis diputados frente a los dos de Juan Schiaretti y el único que se lleva el Frente de Todos. Desde Entre Ríos regresa triunfante Rogelio Frigerio. Se mudó, militó y gracias al 54% que obtuvo sobre los 31.64% del Frente de Todos llegará al Congreso sin tener que pedir más permisos en Juntos por el Cambio. Atrás dejó a Mauricio Macri y a Marcos Peña, que supieron relegarlo por su actitud dialoguista. Macri también ganó: aunque le pusieron límites en la campaña, no pudieron jubilarlo.

 

Los outsiders ganaron tanto como "la casta". Javier Milei ratificó que no fue un fenómeno en la gran encuesta de las PASO y hace temblar al larrestismo, aunque no desbancó a Leandro Santoro. Dio un batacazo con 17 puntos (309.870 votos), dos bancas en el Congreso y cinco para la Legislatura porteña. Su pariente político, José Luis Espert, consiguió más votos (645.416) aunque en Buenos Aires son 7.49% del padrón. Con menos espectacularidad, Espert se queda con tres bancas y supera así a su amigo. Juntos tendrán un bloque de cinco.

 

Espert, además, logró desplazar a Florencio Randazzo, que quedó fuera del reparto y sólo se impuso sobre Cynthia Hotton, la candidata celeste que se ubicó en el sexto lugar. Si cumple promesas hechas off the record, el exministro del Interior y Transporte, derrotado también en las elecciones para senador en 2017, dejaría la política. Otra vez podría especularse sobre adónde hubieran ido, de no haberse presentado, los votos que tuvo, que representan sus 4.37 puntos. Un dato: la lista de Victoria Tolosa Paz quedó un punto por debajo de la oposición y empatan en 15 nuevas bancas de Diputados para cada lado de la grieta.

 

En Santa Fe, Juntos por el Cambio superó la derrota de dos años atrás con un triunfo sobre las espaldas de la periodista Carolina Losada, que pasó de la TV a la política y sumó con la suya cinco bancas. Omar Perotti perdió y con él perdieron el Presidente y su vice, que le soltaron la mano a Agustín Rossi en una de las pocas PASO del oficialismo.

 

Aunque Luis Juez no es un outsider, sí es disruptivo y hasta presionó bajo amenaza a sus aliados cuando pensó que no lo dejarían pelear las PASO. Se alzó con la victoria en las primarias cordobesas con el único padrinazgo de Patricia Bullrich y repitió este domingo quitándose de encima su pasado reciente, que incluye una salida casi con escándalo de la embajada en Ecuador y una deslucida actuación parlamentaria. En CórdobaJuan Schiaretti intentó morigerar su derrota aunque el segundo puesto le permite a Hacemos por Córdoba llegar al Senado. Alejandra Vigo, senadora electa, y Natalia de la Sota serán dos nuevas jugadoras en la escena nacional. Schiaretti prometió seguir alejado de la Casa Rosada. ¿Seguirá lejos de Juntos por el Cambio?

 

En la provincia más K, Santa Cruz, el Frente de Todos quedó en tercer lugar. Esa derrota y las pérdidas en el Senado golpean el corazón del kirchnerismo e inclinan la balanza a favor de Sergio Massa-Máximo Kirchner para que jueguen a dúo en Diputados. En el territorio también jugaron en tándem y acertaron.

 

En ese escenario aciago difícilmente algún aliado del todismo pueda alzar el dedo acusador, aunque sí repartirse culpas. Exceptuados quedan los intendentes ganadores que subieron el porcentaje de votos desde las PASO o incluso revirtieron la derrota. Es evidente que el aparato funcionó tanto para La Cámpora como para el albertistmo y el Frente Renovador. La dieron vuelta Mayra Mendoza en Quilmes y Gabriel Katopodis en San Martín o los que duplicaron la ventaja como Ariel Sujarchuk en Escobar que amplió de 5 a 10 puntos o Fernando Gray que en Esteban Echeverría subió de 39 a 44 puntos mientras que Juntos por el Cambio quedó en los mismos 34. En el mapa de la Tercera sección, por Juntos por el Cambio el único que celebró fue el intendente de Lanús, Néstor Grindetti, cuya lista para el Concejo apenas se impuso por 0.82% (2.149 votos).  

 

"Festejen, porque es el esfuerzo de todos ustedes", arengó desde el escenario Massa, bastonero de la derrota que el Frente de Todos buscó mostrar como un triunfo. El mismo entusiasmo mostraron Kicillof, Victoria Tolosa Paz y Leandro Santoro. El porteño también dio vuelta la ecuación y celebró el 25% del peronismo porteño, "que es el porcentaje más alto del kirchnerismo en elecciones de medio término", destacó.

 

Un amigo de Massa perdió y arrastró al Frente de Todos. Mariano Arcioni, gobernador de Chubut, se negó a bajar su lista de senadores nacionales y arrebató diez puntos que hubieran invertido el resultado. Con Santa Fe y La Pampa, donde perdieron el gobernador Sergio Zillioto junto con el kirchnerismo, terminaron de estaquear el corazón del poder K de la Cámara alta. 

 

Durante toda la jornada electoral, el Gobierno destacó la agilidad en la votación y la transparencia. Apenas cerrado el comicio, el ministro del Interior, Eduardo de Pedro, buscó capitalizar el "triunfo" de la "normalidad". A nadie escapa su creciente alto perfil. En cambio, dicen que está enojado Juan Manzur. El jefe de Gabinete sacrificó su pago chico post-PASO y se concentró en su nuevo rol y en la campaña en la provincia, pero la de Buenos Aires. Pagó el costo de su salida y de la interna provincial, por lo que las miradas acusadoras apuntan a Osvaldo Jaldo. Ganó el peronismo, pero sólo por dos puntos. 

 

En Formosa, Gildo Insfrán tuvo que esforzarse para mantener el liderazgo. El Frente de Todos ganó, pero con 57.98% se quedó con una banca, lo mismo que Juntos por Formosa Libre, que llegó a 41 puntos. Alberto Rodríguez Saá esta vez no pudo darla vuelta y cayó por menos de un punto. El único gobernador que mantuvo indemne su feudo y logró la reelección es Gerardo Zamora, que además es el único en todo el país que pasó la barrera de los 60 puntos.