17|11|2021

Es con Todos: el pacto para habilitar internas masivas en 2023

17 de noviembre de 2021

17 de noviembre de 2021

Los lineamientos del discurso se definieron entre todos los sectores. Guiño a las PASO para “ordenar y generar expectativas”. Ahora, la institucionalización.

Los lineamientos centrales se conversaron el lunes, en la reunión que tuvieron todos los sectores en la sede nacional del Partido Justicialista (PJ), y Alberto Fernández los escribió personalmente este miércoles, en Olivos. Conciencia de la unidad, habilitación de internas en 2023 y necesidad de avanzar en mecanismos de institucionalización y debate del Frente de Todos (FdT) fueron los ejes del discurso que el Presidente pronunció frente a una Plaza de Mayo colmada de militancia peronista y que marcarán “la nueva etapa” de la gestión.

 

“En 2023 hay internas para todos. Que gane el mejor. Eso ordena y genera expectativa, dos cualidades que nos costó mantener”, apunta un vocero del oficialismo al tanto del armado del discurso que dio el Presidente por el Día Nacional de la Militancia. Ordenado, Fernández fue puntual en el comienzo, estructurado en su alocución y claro en los lineamientos que quiso bajar en lo que anunció como un nuevo comienzo del Gobierno.

 

La idea de la habilitación de las internas viene rondando desde hace tiempo en las cabezas de la dirigencia. Fueron varios los referentes del FdT que alzaron su voz en el cierre de listas, frustrados por no haber conseguido la habilitación para conseguir en las PASO. El caso más resonante fue el del ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, que criticó en público y sin contemplaciones.

 

En la Casa Rosada varios operadores señalaron el error, con el diario del lunes. “La Cámpora no quiso eliminar las PASO, como pedían los gobernadores, pero tampoco habilitó las internas. Armaron listas únicas en todos lados y así nos fue. Juntos por el Cambio les sacó provecho y a nosotros nos aplastaron”, le dijo en los últimos días a Letra P un funcionario con despacho importante en Balcarce 50.

 

Fue el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, el primero que lo puso sobre la mesa, públicamente, horas después de la remontada de las elecciones generales, que le dio aire al peronismo y a Fernández. “Las designaciones a dedo no sirven. Que cada uno se gane su lugar”, planteó el chaqueño a su equipo durante la campaña en la provincia. Y abrió la posibilidad de dirimir su propia sucesión, en 2023, en una primaria.

 

Fernández recogió el guante y lo planteó directamente frente a la Plaza, en un mensaje que tuvo el aval de todo el Frente, según indicaron desde diferentes sectores. Una decisión que apunta a contener a la totalidad adentro del espacio, evitar fugas y generar entusiasmo en la construcción, pero también marca la cancha interna con un mensaje claro: si el Presidente fue el garante de la unidad en 2019, también puede volver a serlo en 2023 y quien quiere competir por la Presidencia, tendrá que enfrentarse a él en una PASO. “Mi mayor aspiración es que en 2023, desde el último concejal hasta el presidente de la República lo elijan primero los compañeros del Frente de Todos”, dijo.

 

“El discurso fue armado entre todas las fuerzas políticas. El documento se trabajó entre todos los organizadores”, apuntaron en el cristinismo. Entre los asesores del Presidente estuvieron el canciller y su hombre de confianza, Santiago Cafiero, el antropólogo Alejandro Grimson, y el consultor catalán Antoni Gutiérrez-Rubí, que se hizo cargo del segundo tramo de la campaña y se ganó varias felicitaciones internas. Con las ideas que le acercaron, el Presidente lo terminó de escribir personalmente este miércoles en Olivos, antes del acto.  

 

La cocina del evento también tiene un capítulo propio, que abre lecturas sobre el mensaje presidencial. La movilización había sido convocada por los movimientos sociales y la CGT en apoyo al Presidente la semana pasada, cuando todavía el oficialismo pensaba que el resultado electoral podía ser catastrófico y Fernández podía llegar a necesitar respaldo interno frente a una eventual crisis. Para entonces, La Cámpora había planificado un acto propio por el Día de la Militancia, agendado el 20 de noviembre. El alivio que dieron las elecciones generó un cambio de planes. La organización que lidera Máximo Kirchner se sumó a la organización del acto de Plaza de Mayo, apoyó con su presencia y dio su aval a la línea discursiva.

 

Además de la habilitación de internas, Fernández también hizo eje en la importancia de la unidad, a tono con el documento que se difundió en la previa y que firmaron todas las fuerzas que forman parte del FdT. “Ahora sí: vamos a avanzar con toda la fuerza de la unidad”, reza el texto que suscribieron la CGT, la CTA, los movimientos sociales, La Cámpora y el Frente Renovador, entre 73 agrupaciones.  

 

Fernández resaltó la diversidad del espacio como una virtud. “El FdT nos unió y nos dio esta fuerza esta capacidad de convocar a nuestro pueblo”, dijo el Presidente y pidió discutir las diferencias “de cara a la gente”. Todavía retumbada de fondo el antecedente de la feroz interna que se desató tras la derrota de las PASO, que derivó en la carta-bomba de Cristina Fernández de Kirchner, una amenaza de deserción del cristinismo y una amenaza de ruptura que quedó flotando en el aire en todos los despachos. Fernández puso sobre la mesa la unidad como el máximo valor a cuidar, de cara a 2023.

 

“Quiero que el FdT se abra, que cada uno pueda opinar y decir lo que piensa y que entre todos y entre todas encontremos la síntesis que nos deje avanzar en la Argentina. Por eso, les pido a cada uno de ustedes que hoy vuelvan a convocar a los ciudadanos y ciudadanas y díganles que hay una Argentina que está por construirse y que tienen un Gobierno y un presidente y una vicepresidenta que quieren trabajar en el mismo sentido”, afirmó. Fue la única alusión del Presidente a Cristina, a quien no mencionó por su nombre en ningún pasaje del discurso. En las pantallas, antes de que el Presidente subiera al escenario, se habían sucedido las imágenes de fondo que los mostraban juntos.

 

En esa línea, Fernández insistió en la necesidad de avanzar con la institucionalización del FdT, con la construcción de mecanismos que puedan ayudar a tramitar las diferencias internas sin necesidad de bailar constantemente en la cornisa. El Presidente impulsó esa idea al comienzo de su gestión, pero el avance de la organización quedó interrumpido por la pandemia. Luego, fue fagocitado por las internas.  

 

La remontada del domingo y la demostración de fuerza en la calle, con una militancia movilizada, entusiasmada y una dirigencia que siente que otra vez está en carrera, abrieron una nueva oportunidad para el oficialismo.