23|1|2022

Unidad en el espanto, la bala al aire del PJ para suceder a Perotti

18 de noviembre de 2021

18 de noviembre de 2021

La derrota desacopló aún más a un peronismo con muchas internas. Las tribus proponen repetir el método 2019: morderse los labios y juntarse. 

Por ahora, la sucesión del gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, está en veremos. Las elecciones de medio término no propiciaron un reacomodamiento interno que empuje para un solo lado y clarifique el escenario peronista, sino que expuso el desacople puertas adentro que viene desde hace meses con algunas fisuras irreconciliables, pero también fue un golpazo que amerita su reacción. Con un pie en el segundo tiempo y la necesidad de empezar a trabajar para 2023, la salida que empuña el PJ es la más fácil de decir y la más compleja de lograr: la unidad.

 

Perotti no corre para 2023 al no haber reelección en Santa Fe. Tampoco consolidó su figura como para cargar al PJ en su espalda o para poner de un dedazo la próxima candidatura. A su vez, no hay candidatos ni candidatas con el traje puesto. Al margen de los nombres propios, el problema parece ser la falta de un factor común y aglutinador. La historia se repite en los libros justicialistas.

 

Las elecciones imprimieron una foto particular: hay quienes se fortalecieron en las PASO y perdieron en las generales, y hay quienes repitieron victorias en ambas, pero, de nuevo, al margen de lo individual, el PJ no salió fortalecido. Ni siquiera a partir de una lectura forzada. El músculo peronista demostrado en 2019 para volver al poder quedó en una vitrina lleno de polvo.  

 

En este marco desdibujado, el método que plantean es la unidad, tan cargada de simbolismo y correctamente política como difícil de encastrar. En el largo camino por recorrer, parece ser la única salida a mano, más aún en un escenario santafesino polarizado y con la posibilidad de que el antiperonismo se empodere. Pasan las elecciones y el peronismo parece tener cada vez menos margen para no unirse.  

 

El presidente del PJ en la provincia, Ricardo Olivera, se apura en agitar esa bandera con la vista clavada en 2023. “La única salida es la unidad. Si no lo ven otros dirigentes, no creo que nos vaya bien. Tenemos sí o sí que acercar posiciones. Si no, volveremos a ser oposición”. Por lo tanto, la pelea no sólo será contra Juntos por el Cambio, sino contra la tozudez. “Los peronistas tenemos que abrazarnos mucho en esta etapa, limar asperezas y salir hacia adelante”, pidió en una entrevista con Letra P el diputado rossista Leandro Busatto

 

No es tan sencillo como cantar la marcha peronista y hacer botellas. Ha pasado un río entero debajo del puente oficialista desde que Perotti puso un pie en la gobernación. Por un lado, las tribus no estuvieron aceitadas durante la gestión; por otro y quizás el problema más importante, el PJ se fragmentó rápidamente y se empecinó en una disputa interna que hizo sacudir lo institucional o, al menos, le bajó el precio a la política santafesina.

 

La disputa de poder fue feroz. El hilo se estiró tanto que la vicegobernadora Alejandra Rodenas compitió en una interna junto a Agustín Rossi contra la lista del gobernador y, como si faltara combustible, la articuló el Nuevo Espacio Santafesino (NES) del senador del PJ, Armando Traferri, quien mantiene una disputa sin retorno -al menos, así se presenta- con Perotti. Probablemente ambos sean los mayores derrotados.

 

Por lo tanto, el.peronismo tiene un desafío: lograr la unidad siendo poder. “Es más fácil estar unidos cuando se es oposición que cuando uno ejerce el poder. Hacía mucho tiempo que no éramos gobierno. Cuando teníamos proyectos individuales y estábamos divididos y éramos monotributistas y no pyme, perdimos la provincia”, reflexionó Olivera. 

 

Para llegar a la unidad, el PJ debe transitar un camino de diagnóstico y hasta de reflexión que muchos esperan que inicie el gobernador. Perotti tiene el botón de reseteo en cuanto a modos de construir hacia adelante. Por el momento, no hay acuerdo sobre dónde estuvieron las fallas: mientras hay quienes culpan a la nacionalización de la campaña, también están quienes creen que mejor hubiera sido que el peronismo santafesino de pegara más al gobierno nacional.