23|11|2021

Senado bonaerense: pelea mano a mano por la presidencia del bloque de Juntos

23 de noviembre de 2021

23 de noviembre de 2021

Reich y Gribaudo, del PRO, ganan terreno en la batalla por la sucesión del radical Costa. El desafío de enfrentar a Teresa García. La bronca residual de Lilita.

Daniela Reich y Christian Gribaudo se perfilan para suceder a Roberto Costa en la presidencia del bloque de Juntos en el Senado bonaerense una vez que el radical deje su banca, después de 12 años ininterrumpidos de mandato en la Legislatura, para asumir como concejal en Escobar. Un primer borrador incluía también a Juan Pablo Allan, Alejandro Cellillo, Joaquín de la Torre y Aldana Ahumada en la carrera por la conducción de la bancada, pero los resultados de las elecciones y el principio de acuerdo en la Cámara de Diputados posicionó mejor a ambos dirigentes del PRO.

 

Tal como dio cuenta Letra P, cada uno responde a estructuras políticas distintas. Reich es senadora desde 2017 y en la última elección fue tercera en la lista de la Primera sección electoral. Oriunda de Tres de Febrero, trabaja junto a su esposo, el jefe comunal Diego Valenzuela, e integra seis comisiones en la Cámara alta, una de ellas en calidad de presidenta, la de Asuntos Municipales, Descentralización y Fortalecimiento Institucional. Su eventual desembarco en el lugar de Costa podría ser visto como un triunfo del sector intendentista, en el que también pisan fuerte Julio Garro (La Palta), Néstor Grindetti (Lanús) y Jorge Macri (Vicente López). “Se ganó el lugar”, reconoció uno de sus contrincantes al vincularla con el rol que tuvieron los distritos amarillos en la campaña de Diego Santilli, ganador de la elección.

 

Gribaudo encabezó la lista de candidatos y candidatas de la misma sección. Pese a estar al margen de la política de la provincia de Buenos Aires, obtuvo ese lugar por el respaldo del jefe comunal vicentelopense y sus vínculos con el expresidente del club Boca Juniors Daniel Angelici; fue secretario general de la institución deportiva durante su segundo mandato. Pese a la magnitud que le aporta Macri, hay cierto rechazo anticipado a su nombre en el radicalismo y en el espacio que conduce Elisa Carrió, acaso por el histórico enfrentamiento de la líder de la Coalició Cívica (CC) con el operador judicial que ya tiene conducción directa en la Cámara de Diputados con las bancas de Daniel LipovetzkyFernando Rovello Andrea Bosco

 

En principio, Celillo quedó desestimado debido al principio de acuerdo en la Cámara baja para que el radical Maximiliano Abad continúe como presidente de un futuro bloque de 41 diputadas y diputados, a los que podrían sumarse Walter Carusso y Martín Domínguez Yelpo, hoy integrantes de Cambio Federal. Sus nombres habían sido puestos sobre la mesa por el primer batacazo en la interna ante el PRO en la Séptima sección y por la posibilidad de arrastrar tres bancas para la oposición. El resultado de las generales, finalmente, repartió dos para Juntos y una para el Frente de Todos. De todos modos, en el equipo del exintendente de General Alvear valoran el lugar que obtuvo el histórico partido dentro de la alianza opositora y destacan su rol como vicepresidente segundo del Senado. 

 

El otro con chances era Allan, un escribano público que asumió su primer mandato con el respaldo del por entonces ministro de Educación de la Ciudad de Buenos Aires Esteban Bullrich. Si bien hoy sigue trabajando junto al senador nacional, comenzó un acercamiento político a la exministra de Seguridad Patricia Bullrich en su primer intento fallido de ampliar el horizonte del ala dura más allá del ámbito porteño. Hay quienes creían que sus intenciones de suceder a Costa se inscribían en un proyecto mayor que tiene por objetivo de largo plazo meterse en la pelea por la intendencia de La Plata en 2023, un camino algo minado no sólo por la influencia que tendrá Garro sino también por los múltiples anotados, entre otros, Lipovetzky. Aun así, uno de los legisladores más valorados dentro del bloque por su experiencia en derecho y conocimientos de los vericuetos administrativos del Senado.  

 

De la Torre y Ahumada también sonaron como posibles sucesores de Costa. El dirigente de extracción justicialista y conductor político del jefe comunal de San Miguel, Jaime Méndez, por haber tenido en un principio el respaldo de Jorge Macri; Ahumada, por su cercanía a los jefes comunales que llevaron a Santilli a ganar la elección. Por eso, podría recalar en una de las vicepresidencias del cuerpo que preside Verónica Magario

 

Impedido de ir por un nuevo mandato, producto de la ley que pone límites a las reelecciones indefinidas, Costa encabezó en la última contienda la lista de candidatas y candidatos a concejales en Escobar. Asumirá esa banca en diciembre. Su rol al frente de la presidencia fue cuestionada, aunque casi nunca públicamente, acaso por los vínculos que supo tejer con la por entonces gobernadora bonaerense, hoy refugiada en la Ciudad de Buenos Aires y conectada con la provincia sólo a través de un grupo de legisladores y legisladoras de su extrema confianza. “Lo vemos muy poco”, sintetizó en la previa de las elecciones uno de sus pares del bloque. De hecho, fuentes de la Legislatura remarcaron que la última negociación clave para destrabar una apesadumbrada y extensa negociación que parecía no tener solución pasó por canales alternativos a Costa. Se trató del acuerdo entre el jefe de Gabinete de la provincia de Buenos Aires, Martín Insaurralde, el intendente de Lanús, Néstor Grindetti, y un grupo de legisladores opositores y oficialistas, que permitió la aprobación de un pliego para designar como director del Banco Provincia a Alejandro Formento, un abogado que responde al gobernador.

 

Como sea, para este sector de la oposición, la nueva Cámara tendrá condiciones adversas: Juntos perderá la mayoría y pasará de 26 a 23 escaños, mientras que el oficialismo ascenderá de 20 a 23 escaños. Con este resultado final, el gobernador consiguió su principal objetivo: quitarle la mayoría a la oposición. El oficialismo logró igualar a la Juntos en cantidad de bancas, pero corre con la ventaja de presidir ese cuerpo, por lo que en caso de empate definirá Magario. De todos modos, la oposición tendrá la voluntad de habilitar, o no, el cuórum. Por eso y por el regreso a la Cámara de una dirigente del peronismo con gran volumen político como Teresa García es que la oposición todavía no decide a quién ponerle enfrente, más teniendo en cuenta que la mejor posicionada hasta hoy todavía tiene que mostrar que puede estar a la altura.