06|1|2022

Impuestos: Kicillof apuesta a la UCR como garante, con el FIM como anzuelo

26 de noviembre de 2021

26 de noviembre de 2021

El gobierno conversa con el presidente del foro de intendentes radicales, Miguel Fernández. Busca meter una cuña en la oposición. La prenda de cambio.

A pocas horas del arranque de las negociaciones formales en la Legislatura bonaerense, el gobierno de Axel Kicillof ya mantiene conversaciones con referentes del radicalismo bonaerense en busca de la llave de un acuerdo que le garantice los votos necesarios para sancionar el Presupuesto y la Ley Fiscal 2022. Como anticipó Letra P en exclusiva, los proyectos contemplan aumentos de impuestos patrimoniales y a la actividad en línea con la inflación anual acumulada, aunque la mayor presión recaerá sobre los nichos con más importantes márgenes de ganancia e ingresos. 

 

Las iniciativas, según se informó, van a ser giradas a las cámaras el próximo lunes, día en que el ministro de Hacienda bonaerense, Pablo López, visitará la Legislatura para reunirse con las comisiones de Presupuesto del Senado y Diputados. 

 

Los lineamientos de los dos proyectos, que marcan el norte de la recaudación y el gasto del gobierno de la provincia de Buenos Aires para el año que viene, fueron adelantados por Kicillof a los intendentes y a las dos intendentas del Frente de Todos en un encuentro que apuntó a darle músculo político al oficialismo para el segundo tiempo de la coalición peronista en el poder. 

 

Allí, el gobernador dijo que el proyecto de Ley Fiscal 2022 tiene que apuntar, primero, a “recuperar la inflación del último año”, lo que estima un promedio de ajuste del orden del 52%, aunque en la gobernación prometen que no superará el 50%. Kicillof subrayó la necesidad de “limitar las alzas” que impacten en los sectores de ingresos medios y bajos. Como contracara, para los sectores de mayores ingresos o que hayan tenido mayores márgenes de rentabilidad, el aumento será progresivo; tanto en los impuestos patrimoniales como en los tributos vinculados a la actividad, como Ingresos Brutos.

 

Con la experiencia acumulada de las dos negociaciones previas por Presupuesto y Ley Fiscal -aquella extensa, conflictiva y recordada de 2019 y la del año pasado- en los equipos económicos de Kicillof ya anticipan que en el ala dura del PRO encontrarán rechazo a las dos iniciativas en las cámaras, por lo que avizoran un escenario en el que el radicalismo será clave.

 

Rosca  

Las conversaciones ya comenzaron. Hace pocos días, el intendente de Trenque Lauquen y presidente del Foro de Intendentes Radicales de la Provincia, Miguel Fernández, desembarcó en La Plata para mantener reuniones con ministros de distintas áreas del gobierno bonaerense y empezar a plantear algunos de as condiciones que pondrá la UCR en la mesa de negociaciones. 

 

Entre otros, Fernández se reunió con la ministra de Gobierno, Cristina Alvarez Rodríguez, y con el titular de Infraestructura, Leonardo Nardini. Política y obras fueron los dos temas centrales de la agenda de esos encuentros. 

 

Una de las principales herramientas de negociación entre el gobierno y la oposición será nuevamente el Fondo de Infraestructura Municipal (FIM), la partida que destina la Provincia para obras que eligen, licitan y ejecutan los municipios. 

 

El gobierno bonaerense ya adelantó que mantendrá tanto el FIM como el Programa de Emergencia de Infraestructura Municipal (Preimba), aunque el volumen total de los fondos y el mecanismo de distribución se pondrán sobre la mesa de negociación. “Hay un piso importante en obra pública con una distribución ligeramente distinta”, adelantaron a Letra P en la Gobernación. 

 

La hipótesis de que el radicalismo asumirá un perfil propio en la negociación, escindido de sus socios del PRO, es, para algunas fuentes, demasiado optimista. Sin embargo, el oficialismo se entusiasma con la posibilidad de que un entendimiento con la UCR podría terminar empujando posiciones dentro de Juntos y aislar a los sectores más duros, sobre todo, por el peso que ganó el partido centenario en la nueva Legislatura a partir de los resultados de las últimas elecciones. En el Senado, retuvo las cinco bancas que puso en juego; en Diputados, puso cinco en disputa y cosechó ocho.

 

Después de la reunión con las autoridades municipales, por los canales de comunicación del gobierno provincial se dejó trascender que el oficialismo tiene “voluntad de trabajar en conjunto” con la oposición en el Senado, pero, extraoficialmente, cerca de Kicillof ya ven un escenario de rechazo por parte de la tropa PRO. “Es con los radicales, pero todavía no sabemos qué van a pedir”, resumía un legislador peronista con larga experiencia en la rosca por el Presupuesto bonaerense.