09|1|2022

Empoderadas: las dos tribus que se reparten los votos santafesinos en la UCR

29 de noviembre de 2021

29 de noviembre de 2021

Los espacios de Pullaro y Galdeano, ganadores dentro de JxC, se quedaron con los delegados y las delegadas que elegirán al próximo presidente del radicalismo.

Empoderados por las urnas, los espacios NEO, que tiene como máximo referente al exministro de Seguridad Maximiliano Pullaro, y el Movimiento de Acción Radical (MAR), comandado por Julián Galdeano, hacedor de la candidatura de Carolina Losada, se repartieron las delegadas y los delegados que representarán a Santa Fe en la convención nacional que elegirá a quien ejerzará la presidencia de la Unión Cívica Radical desde fin de año. Ambas tribus hablan de "consenso", instancia que es negada por las que se quedaron afuera del reparto.

 

En representación del NEO y en apoyo a Martín Lousteau, irán Carlos Fascendini, exvicegobernador y actual presidente de la UCR santafesina, y Carolina Piedrabuena, precandidata que acompañó a Pullaro en la lista que salió segunda en las PASO de Juntos por el Cambio. A su vez, por el lado del MAR estará Georgina Losada, hermana de la senadora electa, y Darío Boscarol, de cierta cercanía con el candidato a diputado ganador, Mario Barletta.

 

La rosca para definir qué espacios y nombres ocupan las delegaciones se dio, dicen sus protagonistas, a través de un acuerdo. “Tuvimos en cuenta la representación de votos, lo que ocurrió en las últimas elecciones”, le dijo a Letra P una fuente radical. El MAR ganó las primarias de Juntos por el Cambio y se llevó las generales. Pullaro, por su parte, quedó en el segundo lugar en las PASO. El exintendente de Santa Fe José Corral, último en la interna, se quedó afuera.

 

Pero Radicales Libres, sector que se encuentra dentro del Frente Amplio Progresista, niega el consenso expresado desde las otras tribus. Afirman que fueron excluidos por los espacios integrantes de JxC. "Ni siquiera nos convocaron a dialogar", le aseguraron a Letra P.

 

Las elecciones de las autoridades provinciales serán en el mes de marzo. Por el momento, dicen puertas adentro, todas las miradas están puestas en lo que ocurra a nivel nacional, por lo que las negociaciones para ver quién dirige la UCR en la bota están en segundo plano. Si bien mandato tras mandato los diferentes espacios se pasan la posta, no descartan que esta vez prime el “peso político”. “Sería sano que hubiera internas”, dispara, en estricto off the record, un dirigente importante del partido.

 

Mirando hacia 2023

El comité nacional decidirá quién presidirá el radicalismo antes de fin de año, aunque aún no está la fecha concreta. Pese al interés de algunos espacios de patear la elección a marzo, la posibilidad parece poco probable y la rosca acelera.

 

La disputa es entre Lousteau, senador nacional, y Gerardo Morales, gobernador de Jujuy. De no haber ningún batacazo, de allí saldría el próximo presidente ucerreísta. El sector NEO apoya a Lousteau, mientras que Losada y Boscarol se inclinarían por el norteño. "Puede pasar cualquir cosa", advierte alguien con recorrido en el parido.

 

Según le explicaron a Letra P, aún es una incógnita quién ganará: el final está abierto porque nadie tiene mayoría y todo se complejiza más porque, a la par del cargo máximo, se negocian las presidencias de los interbloques de las cámaras legislativas de la Nación.

 

Al interior de la UCR le otorgan una gran importancia a la definición y consideran que se juega más que la presidencia. Quien gane, tendrá el cargo desde 2021 hasta 2023, por lo que se encargará de transitar la etapa de acuerdos para las próximas presidenciales.