10|1|2022

Impuestos bonaerenses: el 45% mágico y los puntos oscuros que anticipan pelea

30 de noviembre de 2021

30 de noviembre de 2021

La Ley Fiscal de Kicillof tiene subas con ese techo para la mayoría de las partidas de Inmobiliario y Automotor. La oposición habla de una “redacción ambigua”.

La Ley Fiscal 2022 que Axel Kicillof giró este lunes a la Legislatura contiene un nivel de aumentos para los impuestos patrimoniales que no supera, para 99 de cada cien contribuyentes, el 45 por ciento de incremento, el número mágico que el gobernador bonaerense busca poner como carta de presentación para subrayar que el ajuste no superará la inflación anual, aunque se le acerque bastante. 

 

Con todo, la norma contempla subas por encima de ese tope para las propiedades de mayor valuación fiscal, por lo que el promedio de aumento superaría ese 45 por ciento. Además, la oposición ya advierte que el proyecto repite una redacción “confusa y ambigua” producto de la cual las subas podrían terminar siendo mayores. “Los topes se vuelven a plantear sobre los impuestos calculados y no sobre los impuestos a pagar. Esto ocurrió el año pasado y muchos contribuyentes terminaron pagando más”, señalaron desde Juntos por el Cambio pocas horas después de recibir el texto.

 

La Impositiva ‘22 fue presentada por el ministro de Hacienda, Pablo López, en la Cámara de Diputados junto al Presupuesto, luego de un fin de semana en el que los equipos económicos de Kicillof, que integran también el ministro de Producción, Augusto Costa, y el titular de ARBA, Cristian Girard, se dedicaran a ultimar el trazo grueso y pulir detalles.

 

En cuanto a las subas de los tributos más extendidos, como Inmobiliario Urbano Edificado, Baldío y Rural, el gobierno bonaerense repite una fórmula aplicada en los últimos ejercicios, para darle un carácter progresivo a esos impuestos. En el primer punto, actualiza la base imponible en función del índice de inflación y, a partir de ahí, reconstruye los límites para cada segmento. 

 

Concretamente, el proyecto establece un sistema de topes porcentuales de aumento que serán más bajos para las partidas de menor valuación fiscal. El primer tope es del 25 por ciento, el segundo del 35 por ciento y el tercero, del 45 por ciento. En ese rango caerán, dijo el ministro López en declaraciones a la prensa este lunes, el 99 por ciento de las partidas del Inmobiliario.  
 
En el caso del Inmobiliario urbano edificado, menos del 10% de las partidas tienen un aumento que llega al 45%, dice el gobierno provincial. 

 

Hay pelea

Sin embargo, para la oposición, que comenzó a trabajar el lunes a la tarde sobre el texto de la norma, el proyecto girado por Kicillof contiene algunos puntos oscuros sobre los que buscará avanzar. Son, en algún punto, réplicas de la discusión del año pasado en torno a la Ley Fiscal 2021: Juntos por el Cambio entiende que abren la puerta a que los incrementos reales sean mayores a los anunciados. 

 

“Otra vez, la Ley Impositiva vuelve a plantear un sistema de topes que se aplicarán a determinadas propiedades sobre ‘el valor calculado’ y no sobre el impuesto a pagar. Es una redacción ambigua y generó mucha controversia, porque después constatamos contribuyentes que pagaron por encima de esos topes”, advirtieron a Letra P voceros de Juntos por el Cambio.

 

En cuanto a Ingresos Brutos, el tributo que más impacta sobre la recaudación de la provincia y explica ocho de cada diez pesos que ingresan al fisco bonaerense, el gobierno de Kicillof anunció que no habrá aumentos de las alícuotas del régimen general y se ampliará el régimen de beneficios para pymes, que funcionan con tope en función de la facturación. 

 

En este caso, el proyecto dispone una suba del 101 por ciento en los topes, para que más empresas y contribuyentes queden comprendidos en este beneficio.

 

Proyecciones

El proyecto, que marca la hoja de ruta de cómo se financiará el Estado bonaerense el año próximo, es habitual eje de pulseadas políticas en su paso por la Legislatura. El año pasado, con Juntos por el Cambio ostentando la mayoría en el Senado, Kicillof debió morigerar algunos incrementos para conseguir los votos necesarios. En aquel caso, la marcha atrás se produjo en los ajustes de las alícuotas de Ingresos Brutos para actividades que, entendían en la gobernación, más se habían beneficiado con la pandemia, como el servicio de cable e internet, los grandes supermercados, la comercialización de medicamentos y la carga y descarga en puertos, 

 

Según el texto de la norma que entró este lunes a la Legislatura, en el Ejecutivo entienden que la provincia comienza a recuperarse de la “doble crisis” que experimentó la economía nacional en el bienio 2018-2019, en referencia a los años en los que gobernó Juntos, y la “desatada por la irrupción del covid”.

 

La recuperación, señala el expediente, comienza a observarse con mayor fuerza en el primer trimestre de este año, con “un crecimiento del 4,5 por ciento respecto al mismo trimestre del año anterior”

 

“El crecimiento acumulado del mes de junio del PBG (Producto Bruto Geográfico) ascendió a un 9,9 por ciento”, dice el texto y estima un crecimiento del mismo “del 4,3 para el año entrante”, lo que sería “ligeramente por encima del proyectado del nivel nacional”

 

Por el lado de la recaudación, la administración Kicillof espera que supere el 20 por ciento en 2022, ya que en el mes de octubre de este año se observó una suba interanual de 12,9 puntos porcentuales y un 19,4 en lo que va de 2021.