04|10|2022

Paridad de género, el nuevo desafío del armado electoral en Entre Ríos

11 de febrero de 2021

11 de febrero de 2021

La nueva norma establece la representación igualitaria de varones y mujeres en las listas y rompe con viejas prácticas machistas. ¿Y el Poder Judicial?

Cuando el 13 de noviembre del año pasado se sancionó en la provincia la Ley de Paridad Integral, buena parte de la dirigencia de Entre Ríos no tenía noción del impacto político que tendría en un futuro inmediato. Esa sensación se explicita aun en conversaciones informales con dirigentes que ya empiezan a escribir fórmulas electorales en las mesas de arena. Hasta el día de hoy, muchos merecen una corrección al nombrar a dos varones en posibles binomios para la pelea por la gobernación en 2023. No está en sus cabezas que en las próximas elecciones provinciales desde la fórmula para el Ejecutivo hasta la lista para la Legislatura deberán tener intercalados una candidata y un candidato.

desPertar

Un análisis útil para enfrentar
una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

desPertar

Un análisis útil para enfrentar

una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

 

Con el correr de los meses, el armado de listas empieza a tener gravitación en las charlas de café. A las legislativas de este año, que se rigen por una norma nacional que contempla la equidad, ahora se suma la paridad provincial camino a 2023. El intríngulis tiene como eje, precisamente, la Ley de Paridad Integral. “No había posibilidad de votar en contra, aun no estando del todo de acuerdo, porque creo que en la política como en todo debe regir el mérito. La verdad es que nos complicó”, dijo a Letra P un experimentado armador del radicalismo que todavía no cambió el chip.

 

La UCR es la fuerza que menos mujeres tiene en la primera línea de la conducción partidaria y en los esquemas de poder. Lo mismo sucede con sus socios del PRO. En la Cámara de Diputados provincial, Juntos por el Cambio tiene cuatro mujeres en un bloque de 13 legisladores. El oficialismo, con el Partido Justicialista a la cabeza, cuenta con siete dentro de una bancada de 20 integrantes. Eran seis, pero tras la partida de un legislador para asumir en el Tribunal de Cuentas, su reemplazo fue una mujer. El Senado está constituido por 17 bancas y solo cuatro están ocupadas por mujeres, que responden al oficialismo. El doble que en periodos anteriores, en la que las mujeres no superaban los dos escaños.

 

En el peronismo, a la nueva ley la toman con mayor tranquilidad. En primer lugar, se jactan de haber impulsado el proyecto y de que el gabinete del gobernador Gustavo Bordet esté compuesto por tres ministras de seis: Rosario Romeo en Gobierno y Justicia; Marisa Paira en Desarrollo Social; y Sonia Velázquez en Salud.

 

Fue Laura Stratta, la primera vicegobernadora de la historia, la que se puso al frente del proceso que fue aprobado casi por unanimidad, a excepción de dos legisladores del PRO: el diputado Nicolás Mattiauda y el senador Francisco Morchio.  

 

“Nosotros tenemos más mujeres que la oposición, de eso no hay dudas, pero los armados se complejizan en la lista de diputados y eso va a pasar al momento de las fórmulas”, sostuvo ante Letra P un viejo armador del PJ. Y agregó: “Se rompe con viejas lógicas y tradiciones, sobre todo en los armados territoriales”.

 

Una de las prácticas habituales en los dos partidos es que todo intendente que transitaba dos gestiones al frente de un municipio se aseguraba un lugar expectante en la nómina de diputados. Ya no será así con la vigencia de la nueva ley.

 

Adán Bahl y Andrea Zoff, intendente y vice de Paraná.

Un dato. En las ciudades cabeceras de los 17 departamentos de la provincia, solo hay una mujer al frente de una intendencia: Claudia Monjo, de Villaguay. En el caso de Gualeguay, la intendenta Verónica Berisso asumió el cargo tras el fallecimiento de Federico Bogdan a causa del coronavirus.

 

El cuadro de las viceintendentas es apenas un poco mejor. Son seis: Andrea Zoff, en Paraná; Lorena Arrozogaray en Gualeguaychú; Iliana Moreno, en Feliciano; Sandra Facello, en Nogoyá; Corina Rollano, en Federación; y Ana Schuth, en Victoria. 

 

En los concejos deliberantes la equidad rige desde la elección de 2007, pero hasta ahora no comprendía a la fórmula para el Departamento Ejecutivo Municipal.

 

Lo que viene

Las mujeres saben de qué se está hablando. “La historia ya cambió en nuestra provincia. Ante la renuncia de un diputado de nuestro bloque, ingresó una compañera mujer. Algo que nos enorgullece porque nuestra ley estipula el ingreso de mujeres ante cada vacante hasta llegar al 50% de la conformación de la misma”, señaló ante Letra P la diputada provincial Stefanía Cora. Para la referente de La Cámpora, la integración de las listas “será sin dudas un proceso con tensiones, como todo proceso de cambio, y nosotras seremos parte activa”.

 

Por su parte, la diputada radical Gracia Jaroslavsky apuntó ante la consulta de Letra P que “esta ley significa entender que todos tenemos los mismos derechos y oportunidades no solo en la política, sino en la vida. Esta norma hace carne esto que se transformará en algo natural”. Sobre las nuevas lógicas en los armados, la hija del recordado dirigente de la UCR César "Chacho” Jaroslavsky, afirmó: “Lo que puede pasar es que los hombres elijan a las mujeres, porque somos pocas las que hacemos política, pero nosotras vamos a decir qué queremos o no. Y si me preguntás si quiero ser candidata, te contesto que sí”.

 

La norma es novedosa, porque no sólo opera en el ámbito estricto de la política, sino, también, en la sociedad civil. Esto implica la equidad en otros ámbitos de la vida institucional de la provincia. Comisiones directivas de organizaciones sociales y los directorios de empresas deberán ir adaptándose a la paridad. También el Poder Judicial.

 

El artículo 3 del texto sancionado entiende por paridad de género “la representación igualitaria de varones y mujeres en un cincuenta por ciento (50%) para cada género en la conformación de listas electorales, y en la composición de estructuras orgánicas o de cargos y ternas o nóminas de designación”. El Superior Tribunal de Justicia (STJ), máximo órgano judicial en Entre Ríos, lo conforman nueve vocales, de los cuales solo dos son mujeres.

 

El gobernador Bordet, en su primer mandato, cubrió dos vacantes con varones Miguel Ángel Giorgio y Martín Carbonell, pese a que éste último fue designado tras la jubilación de Leonor Pañeda. El mandatario tendrá, posiblemente, dos chances más para cubrir vacantes en el STJ si se efectivizan las jubilaciones de dos vocales que ya iniciaron su trámite: Emilio Castrillón y Bernardo Salduna.