16|11|2021

La incógnita de la definición de las PASO en Rosario

A pocos días de las primarias, el escenario electoral se mantiene parejo al interior de cada frente. JxC y Todos se reparten el 60% de la intención de voto.

Las elecciones no son únicamente una instancia de examen de gestión, sino que se ponen en juego ejercicios de representación política, procesos de identificación ideológica y de construcción de oportunidades de mejora a futuro. En un contexto donde se mantienen las expectativas negativas en más del 50% de la población rosarina respecto a la evolución de la situación económica y donde la aprobación de las gestiones nacional y provincial registra desde hace ocho meses diferenciales negativos, resulta interesante destacar que casi 7 de cada 10 encuestados “iría a votar sin problemas, a pesar de la situación sanitaria”.

 

En un clima electoral que va sumando capítulos de cara a las elecciones primarias del 12 de septiembre, las internas conservan su atractivo y definen un escenario de fuerte competitividad, al menos en la ciudad de Rosario. 

 

Desde Doxa Data Consultores realizamos entre el 10 y 13 de agosto un estudio en Rosario conformado por 425 casos, donde identificamos que tanto dentro de Juntos por el Cambio (hoy la fuerza con mayor intención de voto con el 29,5% a partir de la sumatoria de sus cuatro precandidatos), como en el Frente de Todos (28,1%) y el Frente Amplio Progresista (21,3%), cada una de las fórmulas conservan posibilidades de imponerse en las PASO.

 

Dentro del oficialismo nacional, la lista encabezada por Agustín Rossi se ubica en primer lugar, con el 14,6%, seguido a poco más de un punto porcentual por el actual senador departamental Marcelo Lewandowski. Entre los referentes del Frente Amplio Progresista se registra una diferencia similar: mientras que Clara García se encuentra en tercer lugar general con 11,2%, el exsenador nacional Rubén Giustiniani obtiene 10,1%. Por último, en la interna más numerosa en esta categoría, la de Juntos por el Cambio, los cuatro precandidatos se encuentran entre el 8,6% de Federico Angelini y el 6,5% de Carolina Losada.

 

Con características particulares en cada uno de los casos, la paridad mencionada podría ser modificada a partir del potencial de crecimiento de algunos actores: en el Frente de Todos, Lewandowski registra mejor imagen que su competidor en las PASO y más aceptación entre los independientes. Por su parte, en el FAP, Clara García aún tiene altos niveles de desconocimiento en ciertos sectores, pudiendo mejorar su intención de voto si se logra dar a conocer durante las próximas tres semanas, aprovechando además el bajo rechazo del Frente Amplio Progresista, especialmente entre los segmentos más jóvenes. Finalmente, en Juntos por el Cambio, con tres cabezas de listas de origen radical, la principal incógnita radica en donde se depositará el voto duro del PRO: si acompañará a Angelini, que posee el apoyo directo de Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich (ambos con imagen positiva en Rosario) o se inclinará por la lista que integra Roy López Molina o Gabriel Chumpitaz

 

En otro orden de análisis, considerando el “recuerdo de voto” de las elecciones presidenciales de 2019, se puede observar una mayor volatilidad entre Juntos por el Cambio y el resto de los espacios de la oposición que en el Frente de Todos. En JxC y en el FAP se vislumbra una mayor dispersión entre quienes votaron a Mauricio Macri y a Roberto Lavagna y hoy se inclinan por algunas de estas dos fuerzas respectivamente. De quienes dijeron votar a Macri en 2019, el 57.4% elegiría candidatos de JxC.  En el FAP, de quienes dijeron votar a Lavagna en las últimas presidenciales, el 46.5% acompañaría a candidatos del Frente Amplio. Comparativamente, quienes dijeron votar a la fórmula Alberto Fernández-Cristina Fernández en 2019, un interesante 63% se vuelve a quedar con los candidatos del Frente de Todos. En relación al espectro de indecisos, el mayor porcentaje se encuentran entre quienes dicen haber votado a Lavagna: aquí 21,8% aún no tienen definido su voto para las precandidaturas para el Senado.  

 

En cuanto a la segmentación por franja etaria, el informe arroja que en Rosario el electorado de Juntos por el Cambio se concentra principalmente entre los mayores de 46 años, mientras que los menores de 30 años elegirían en mayor medida candidaturas del Frente de Todos, siendo la única porción del electorado donde el Frente Amplio Progresista logra ubicarse en segundo lugar y desplazando a Juntos por el Cambio a la tercera ubicación.

 

Estos valores registrados en la intención de voto de las precandidaturas del Frente de Todos van de la mano con quienes se identifican en el indicador de “disposición a votar” por candidatos del oficialismo o la oposición a nivel nacional. Aquí, el 56,7% de las personas encuestadas se manifestó en favor de que “el PJ – Frente de Todos pierda las elecciones”, mientras que el 29,3% declaró querer que los candidatos de la Casa Rosada ganen el próximo 12 de septiembre. 

 

Al Concejo, dispersión y final abierto

En las elecciones para el Concejo, aunque la aprobación del gobierno municipal de Pablo Javkin se encuentra en fase ascendente (creció 12% entre mayo y agosto), no se traduce aún en una mayor disposición a votar opciones oficialistas: solo el 31,8% de los rosarinos votaría a la lista del Intendente, mientras que el 51,5% se inclinaría por listas de la oposición.

 

A pesar de ello, ante el escenario de fuerte dispersión y numerosas alternativas, quien lidera hoy la intención de voto es el periodista Ciro Seisas con 12,1%, relegando dentro de la interna del Frente Progresista al exsenador departamental Miguel Cappiello y la actual concejala del socialismo Verónica Irizar al segundo y tercer lugar.  

 

A diferencia de las elecciones nacionales, en las PASO municipales hay internas que parecen estar definidas: al menos en los casos de Juntos por el Cambio y del Frente de Todos, Anita Martínez y Norma López se impondrían dentro de cada uno de sus espacios, con 10,1% y 9,5% respectivamente. Sin elecciones internas, el también periodista Miguel Tessandori se ubica en segundo lugar con 10,8% y Juan Monteverde de Ciudad Futura completa los primeros siete lugares con 7,6% de intención de voto. En el escenario completo, entre estos siete pre candidatos se concentra casi el 70% de las preferencias del electorado rosarino, registrándose un 12,4% de indecisos.

 

Ciudad de Santa Fe: arriba José Corral

Con la intención de observar también el comportamiento electoral previo a las PASO en la capital provincial, replicamos el mismo estudio en la segunda ciudad de la provincia en cuanto a cantidad de electores.  

 

Aquí, a diferencia de lo observado en Rosario, la interna de Juntos por el Cambio tiene un claro líder: el ex Intendente José Corral obtiene el 15,2%, relegando a Federico Angelini (8,6%), Carolina Losada, (acompañada por el también ex intendente Mario Barletta) (7,2%) y en cuarto lugar a Maximiliano Pullaro (5,5%).  

 

Dentro del Frente de Todos, en contraste con lo mencionado en el otro espacio nacional, la intención de voto debe ser matizada por los disímiles niveles de conocimiento de los dos precandidatos a senadores nacionales: aunque Agustín Rossi se encuentra hoy con 13,2% y aventaja por cinco puntos a Lewandowski, este último solo es conocido por el 40% de los capitalinos, mientras que el exministro de Defensa posee conocimiento perfecto y una imagen negativa neta de casi 30%. Finalmente, en el FAP, se repite el escenario de paridad: Clara García y Rubén Giustiniani suman 20,3%, sin diferencias estadísticamente significativas entre ambos.  

 

En sintonía con los resultados de las últimas elecciones presidenciales y una menor aprobación de la gestión nacional del presidente Alberto Fernández, en la capital provincial solo el 20,5% quiere que gane el PJ – Frente de Todos. En el mismo sentido, también es diferente la distribución por fuerza política: aquí, el 36,5% votaría por candidatos de Juntos por el Cambio, obteniendo 15 puntos de diferencia respecto del Frente de Todos y del Frente Amplio Progresista, con una mayor fidelización del voto en los dos espacios opositores en relación a la última elección presidencial.  

 

En definitiva, a pocos días de las PASO, con una ciudadanía que mayormente concurriría a votar en las dos principales ciudades de la provincia, se presenta un escenario abierto en las internas de las tres principales fuerzas políticas. Más que en otras oportunidades, esta instancia servirá para ordenar las preferencias ciudadanas y la oferta electoral en el largo camino que queda transitar hasta las elecciones generales de noviembre.