17|11|2021

“Manes es un patriota moderno”

ENTREVISTAS

05 de agosto de 2021

05 de agosto de 2021

El exministro de Vidal y precandidato vende al radical “disruptivo”. Distancia de su exjefa y “desprecio” PRO. Palos a Larreta y a Santilli. Corazón vs. dinero.

Joaquín De la Torre interrumpió su tercer mandato como intendente de San Miguel para sumarse al gabinete de María Eugenia Vidal, con el objetivo de ampliar la base de dirigentes de extracción peronista en la alianza Juntos por el Cambio. Pese a no haberlo logrado, mantuvo el acuerdo mucho más allá de la derrota electoral de 2019, hasta que la exgobernadora decidió ir a lo seguro y competir en el bastión PRO que comanda Horacio Rodríguez Larreta. “Le dije que si volvía a la Ciudad me sentía en libertad de acción”, recordó el exfuncionario en entrevista con Letra P. Pegó el portazo y ahora apuesta por Facundo Manes, la estrella mediática que renueva las aspiraciones de la Unión Cívica Radical (UCR). El exjefe comunal, primer precandidato en la lista de aspirantes al Senado en representación de la Primera sección, define a Manes como un “patriota moderno” que “tuvo la generosidad de salir de su lugar de confort” para calzarse el traje de precandidato. Dice que se sintió “despreciado” por el PRO, que lo mismo sintió el radicalismo y que por eso decidieron enfrentarlo juntos. También reconoce que no logró lo que esperaba en el reparto de lugares en las nóminas.

 

-¿Cuál será el eje de campaña de Juntos?

 

-Debemos lograr el mejor candidato para pelearle al kirchnerismo en la elección de noviembre. Fue importante la ampliación de la oposición, haber sumado gente con otras opiniones y autocrítica respecto a lo hecho.

 

-¿Ve autocrítica en la oposición?

 

-Hay nuevas incorporaciones que nos permitieron tener autocrítica. Manes, Margarita (Stolbizer) y el Peronismo Republicano lo hicieron posible.

 

-¿Qué cosas tienen que rever puntualmente?

 

-Esta vez, el ajuste tiene que pasar por la política y no por la gente. No podemos seguir viviendo cómodos mientras la mayoría de la población continúa mal.

 

-¿Hace una autocrítica de la crisis económica que provocó la gestión de Mauricio Macri?

 

-Lo que no podemos seguir haciendo es mentirle a la gente diciendo que la salida de una crisis como esta es fácil. Si seguimos haciéndolo, pese a que posiblemente (eso) nos permita ganar, vamos a desprestigiar a la clase política.

 

-¿El peronismo está bien representado en Juntos?

 

-Siempre sucede que, durante el cierre de listas, uno tiene mayores expectativas de lo que finalmente se da. Pero, por primera vez, hemos logrado ser una de las partes en la mesa de negociación, y eso es un paso adelante.

 

-¿Dice que obtuvieron menos de lo que esperaban?

 

-Sí, obtuvimos menos de lo que esperábamos.

 

-Con este escenario, ¿continúa con aspiraciones de gobernar la provincia?

 

-Estamos enfocado en que tenemos un candidato disruptivo capaz de ganarle al kirchnerismo, porque viene a romper los moldes de la política tradicional.

 

-¿El candidato disruptivo sería Manes?

 

-Sí.

 

-¿Por qué no lograron una lista única con Manes y Santilli?

 

-La diferencia no fue entre Manes y Santilli, sino entre lo que quería Horacio (Rodríguez Larreta), que era imponer a un candidato en la provincia de Buenos Aires, y lo que queríamos el resto de los dirigentes que hacemos política en la provincia de Buenos Aires.

 

-Amplíe esa lectura.

 

-No correspondía traer un candidato de la Ciudad. El radicalismo sintió el mismo trato de desprecio que el resto y buscó un candidato propio. Tuvimos la suerte de que Facundo (Manes) tuviera la generosidad de salir de su lugar de confort.

 

-Al inicio Jorge Macri también se opuso a una candidatura porteña…

 

-Jorge Macri sigue sosteniendo la misma idea que tuvo siempre, y lo celebro, más allá de que, por ser presidente del PRO, tuvo que acompañar la lista que está más representada por su partido.

 

-¿Cree que no le quedó otra?

 

-Marcó sus diferencias y aceptó la mayoría. Cuando hay una mayoría que decide otra cosa hay que aceptarla.

 

-¿El ganador de la interna se posiciona como líder?

 

-No me gusta ser tan determinante. Veremos si las consecuencias de esa elección llegan a 2023. Hay personas que ganaron en 2013 y perdieron la presidencia, yo fui parte de ese espacio, y otros que ganaron en 2009 y tampoco pudieron llegar la Gobernación en 2011.

 

-Analizó ir por afuera de Juntos por el Cambio, ¿por qué no rompió?

 

-Siempre dije que si María Eugenia (Vidal) se iba de la provincia y tomaba la decisión de volver la Ciudad, me sentía en libertad de acción, después de la relación política que construimos.

 

-Y Vidal es precandidata en la Ciudad…

 

-Cuando era evidente que eso iba a suceder, comencé a hablar con distintos actores para construir un espacio que saliera de la pelea entre Recoleta y Calafate. Facundo nos dio la posibilidad de construir un espacio adentro de la coalición y eso tiene un plus, fue lo que me convenció. Es un patriota moderno.

 

-¿En qué términos quedó la relación con Vidal?

 

-La vi hace un año, nos dimos la mano, un beso y no pasó nada más que continuar con una decisión previsible. Le dije que si apoyaba un candidato porteño me corría, porque los males de la provincia tienen que ver con ese tipo de decisiones.

 

-Un porteño puede ganar la interna y conducir al resto, incluido a usted.

 

-Esta es una campaña en la que se enfrenta el corazón contra el dinero. Tenemos la ilusión de que el corazón le gane al dinero. Lejos de dar esta elección interna perdida, la celebro como una de las batallas lindas que hay que militar.