07|5|2022

Rodríguez Larreta retoma su armado federal y Acuña lo devuelve al barro porteño

19 de enero de 2022

19 de enero de 2022

Las críticas del peronismo galvanizaron al larretismo detrás de la funcionaria, pero sus palabras cayeron en mal momento. Bronca en el gabinete porteño.

Con el escenario epidemiológico controlado, el alcalde porteño Horacio Rodríguez Larreta se apartó el martes de la gestión. Se reunió con los encargados del armado nacional para sus aspiraciones de 2023. Sólo tuvo un día para exhibir esas roscas políticas porque su protegida, la ministra de Educación, María Soledad Acuña, lo devolvió a la coyuntura porteña este miércoles con unas declaraciones que, según pudo reconstruir este portal, cayeron como una piedra en distintos rincones del gabinete larretista.

 

En una entrevista radial la funcionaria habló sobre los alumnos que dejaron de ir a la escuela durante la pandemia y que hasta ahora no habían vuelto. Acuña será protagonista de la política larretista dentro de un mes, cuando inaugure el ciclo lectivo 2022 el 21 de febrero. Consideró que ya "es tarde" para recuperar a los alumnos que dejaron sus establecimientos porque “esos chicos seguramente estarán perdidos en una villa o ya cayeron en actividades del narcotráfico".

 

Apenas se conocieron sus opiniones comenzaron a llover las críticas de dirigentes opositores. Eso galvanizó a los funcionarios porteños que buscaron eludir los dardos y prefirieron mantener en reserva la incomodidad que les provocó “el sincericidio” de la ministra. También los incomodó el gobernador jujeño, Gerardo Morales, que salió a criticar el "armado federal" de Rodríguez Larreta, aunque sus palabras también generaron suspicacias respecto a las palabras de Acuña. "Horacio está como replicando el equipo de campaña que trabajó para Mauricio en 2015 y me parece bien, está en todo su derecho", disparó el titular de la UCR. 

 

Ante las consultas de este portal, cerca de la ministra explicaron que no dijo “muy tarde”, sino “cada vez más tarde”, y también remarcaron que señaló que “hay que hacerlo”. No fue la lectura que compartieron en otras reparticiones porteñas, donde lo consideraron “estigmatizante”, tratándose de la jefa de la cartera educativa de una administración que se jacta de desarrollar políticas públicas para integrar al sur porteño.

 

En el despacho de Acuña reivindicaron su gestión. “Nosotros lo hicimos. Salimos casa por casa a buscar a los 6.500 que se habían caído. Recuperamos así al 98%. Lo que Soledad justamente estaba pidiendo era que el gobierno nacional entregue datos de cuántos pibes se cayeron. (El exministro de Educación de la Nación Nicolás) Trotta se fue diciendo que eran un millón y nunca más se habló de eso”, remataron.

 

Cuando la polémica arreció, Acuña volvió a defender su gestión y buscó revertir la carga de la prueba. “En 2021, cuando empezó el ciclo lectivo, todavía quedaban 440 estudiantes que no habían logrado revincularse. Continuamos con nuestro trabajo y volvimos a buscarlos. Sabíamos lo perjudicial que había sido el año anterior y por eso tomamos la decisión de comenzar antes. Los chicos pudieron tener 191 días de clases presenciales, el doble que GBA y varios municipios de PBA”, escribió en su cuenta de Twitter para comparar su gestión con la administración bonaerense del gobernador Axel Kicillof.

 

La doble apuesta de Acuña responde a otro factor. Según confiaron en la sede de Uspallata, recibió el apoyo de buena parte del gabinete, aunque en diálogo con este portal en esos despachos no justifican esas expresiones, porque mostró una resignación que el larretismo no quiere mostrar. Otras fuentes que pasaron años en esa cartera acotan que es el fiel pensamiento de la funcionaria y que revela el nivel de conocimiento que tiene de los barrios pobres de la capital.

 

Así como tiene sus detractores, Acuña también cuenta con exégetas de su gestión. Al fin y al cabo, dicen, fue el brazo ejecutor de Rodríguez Larreta para defender la presencialidad de las clases en un momento de extrema polarización con el Gobierno. El alcalde rechazó la decisión de la Casa Rosada de mantener las clases virtuales en todo el país y llevó el caso a la Corte. En las filas de defensores fervorosos de Acuña también consideran que habría sido mejor que "Sole" no ventilara sus resignaciones políticas. Por cansancio, hartazgo o convicción, dicen, habría sido mejor su silencio en un momento donde su jefe político está planificando giras al interior del país para “exportar” el envase de su gestión. "Se olvidó que también estamos tratando de hacer política en medio de esta situación", mascullaron en una cartera porteña.

 

Hasta que habló Acuña, Rodríguez Larreta estaba concentrado en eso. El martes se reunió con su flamante ministro de Gobierno, el exintendente Jorge Macri, el diputado nacional Diego Santilli y el jefe del bloque del PRO, Cristian Ritondo. Los tres tienen la misión de profundizar el “armado federal” para afianzar a los posibles candidatos a gobernador que promoverá el alcalde en distintas provincias.