10|5|2022

“En San Juan, la premisa es mantener el equilibrio fiscal”

ENTREVISTAS

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21 de enero de 2022

21 de enero de 2022

La ministra de Hacienda de San Juan, con Letra P. Paritarias en pandemia, el acuerdo intersectorial, la convivencia en el gabinete y el recuerdo de Emar Acosta.

Ministra de Hacienda y Finanzas de San Juan, la contadora Marisa López es una de las dos únicas mujeres en todo el país que ocupan la cartera económica (la otra es Alejandra Nazareno, de Catamarca). Secretaria de Hacienda entre 2015 y 2019, asumió un lugar en el Gabinete del gobernador Sergio Uñac en su segundo mandato. Es, además, la primera mujer a cargo de la presidencia de la Comisión Federal de Impuestos, un organismo creado hace 48 años.

 

Especialista en temas impositivos y presupuestarios, López se afilió al Partido Justicialista (PJ) a mediados de los ‘90, pero su acercamiento a la política empezó antes, cuando ingresó como asesora en la Cámara de Diputados provincial. Luego, desde la Dirección de Contabilidad de la Legislatura, se relacionó más directamente con quienes tenían a cargo la toma de decisiones y entonces es que sumó una veta militante a su perfil técnico. “Uno de los pilares fundamentales que me llevaron a abrazar la causa fue la justicia social, en el sentido de lograr una distribución justa y equitativa; y desde lo profesional, como contadora, tratar siempre de cubrir las necesidades de los más humildes”, reflexiona López en diálogo con Letra P. También llevó la contabilidad de bibliotecas populares, clubes de fútbol y otras organizaciones sociales. Describe ese trabajo como “una parte del currículum que una nunca escribe”. Rescata sus años como docente, una tarea que inició no bien egresó de la facultad y que tuvo que abandonar porque la función pública le absorbe todo su tiempo disponible.

 

Con la calculadora en la cabeza y la mira puesta en no gastar más de lo que se recauda, el 30 de diciembre, López anunció un aumento del 11% para la administración pública para enero, con lo que consiguió que San Juan alcanzara un aumento interanual de 69% y se convirtiera en la provincia con la mejor paritaria del país.

 

-¿Cómo llegó a esos números, a pesar de la crisis económica y sanitaria?

 

-Cuando nos sorprendió la pandemia, nos pusimos a trabajar con una proyección de reducción de recursos muy importante. Acabábamos de cerrar una paritaria con todos los sectores sindicales y tuvimos que suspender sus efectos. Los gremios entendieron la situación, se hizo un nuevo acuerdo en el que contemplábamos que si la recaudación mejoraba se cumplía lo establecido originalmente. Solo pudimos otorgar un bono a finales de 2020 y todo quedó pendiente para 2021. En la provincia tenemos la premisa de mantener el equilibrio fiscal. Los presupuestos son equilibrados desde hace 18 años en la provincia de San Juan y los cierres también. Una mejora en la recaudación nos permitió dar un aumento de 50% en marzo, que surgía de lo que no se pudo dar en 2020, una inflación de alrededor del 30%. Con el correr de los meses y en función de lo recaudado, cerramos el año con un 69% de incremento de los salarios para toda la administración pública. También fue fundamental el Acuerdo San Juan para atravesar la pandemia.

 

-¿De qué se trata?

 

-Con la pandemia, convocamos a todos los sectores de la sociedad para escuchar aportes sobre cómo enfrentar la situación económicamente compleja. Participaron 19 sectores: el empresariado industrial, la agroindustria, la minería, los sindicatos, el sector financiero, las universidades, la comunidad LGBT y todas las agrupaciones sociales. De ese espacio intersectorial surgieron posturas intermedias entre miradas contrapuestas, una agenda legislativa de medidas de corto y mediano plazo. Los indicadores de pobreza e indigencia y de generación de empleo dan cuenta de que este acuerdo fue un hito: pudimos mantenernos, sostenernos y hasta crecer.

 

-Tanto el presupuesto 2021 como el de este año tienen perspectiva de género. ¿En qué áreas se puede ver?

 

-Como objetivo supremo, la política es garantizar la plena participación, tanto de hombres como de mujeres. Hay programas específicos, pero también hay otras partidas que impactan en la disminución de la brecha. Ejemplo: San Juan construye aproximadamente entre 5.500 y 6.000 viviendas por año y este año la inversión en obra pública va a ser la más alta en siete años, 30,9% más que en 2021, la mayor parte destinada al Instituto Provincial de la Vivienda. La vivienda digna beneficia a las mujeres, a los hombres, a los niños y a las niñas, es muy difícil desagregar qué parte corresponde a la perspectiva de género en el otorgamiento de una vivienda, es difícil de cuantificar, sin embargo, existe.

 

-¿Cómo impacta en la provincia la falta de aprobación del Presupuesto en el Congreso?

 

-El país sigue funcionando, están los mecanismos para que, si no hay una aprobación del Presupuesto, se prorrogue la vigencia del anterior, los convenios por obra están firmados, están aprobados. Pero me pareció muy triste lo que pasó.

 

San Juan, pionera

“Somos la primera provincia en América latina que instituyó el voto femenino, en 1927, y siempre rescato algo, que parece que fuera actual”, destaca López. “Cuando Emar Acosta (la primera mujer en ser elegida para un cargo electivo en América Latina) propone el voto femenino en la Cámara de Diputados, modifican la Constitución y se instaura el voto femenino, ella dijo que la única conocedora de las necesidades, no solo de la familia, sino de la sociedad, la que conocía acabadamente todas esas necesidades, era la mujer.”

 

“Ha pasado prácticamente un siglo y todavía hay barreras que no podemos superar, más allá de que esas brechas están visibilizadas. Ya nadie calla, hoy hay posibilidades de decirlo, y decirlo permite que los actores involucrados puedan ir tomando decisiones”, reflexiona.

 

-La frase de Emar Acosta aplica perfectamente a la actualidad, pero todavía son pocas las mujeres que acceden a espacios de decisión, como en su caso. ¿Es consciente de que es una rara avis?

 

-Sí. Lo peor que nos puede pasar a las mujeres es ocupar un cargo por cuestiones de género y nada más, entiendo que también es por capacidad: tenemos que lograr que la capacidad la puedan adquirir más mujeres. Yo no puedo empoderar a una mujer, pero sí generarle las condiciones para que logre ese empoderamiento. En el gabinete somos cinco ministras, antes éramos cuatro y el trato que yo recibo de nuestro gobernador es el mismo que reciben mis pares varones, no hay absolutamente ninguna diferencia en cuanto al género.