05|5|2022

“Mi gestión consolidada es lo que me permite proyectarme a la gobernación”

24 de enero de 2022

24 de enero de 2022

El intendente de Río Cuarto va por el premio mayor en Córdoba. El desafío de HxC, sin sus fundadores. Diferencias con Todos y “oportunismo” de JxC.

Juan Manuel Llamosas no se toma vacaciones porque considera que la situación social requiere seguir trabajando “a full, al pie del cañón”. El intendente de Río Cuarto también reconoce la necesidad de cuidados a los que obliga el contexto pandémico, aunque destaca los “excelentes” indicadores sanitarios de la ciudad que gobierna hace seis años.

 

Ratifica su anhelo de gobernación, su pertenencia y fidelidad al schiarettismo, despejando cualquier especulación sobre una migración. Reafirmando identidad, remarca atributos de la administración provincial, los mismos que advierte como faltantes al gobierno nacional: federalismo, reparto equitativo de recursos, consenso, gestión.

 

Gestión es, precisamente, el término que más repite, tanto para destacar la propia como para precisar lo que cree que la ciudadanía valora en pandemia. Por ello, anticipa que en 2023 el peronismo cordobés tendrá una gran oportunidad para ratificar un proyecto “transformador y exitoso”, que bien puede proyectarse más allá de las fronteras provinciales.

 

-¿Cuán firme es su intención de postularse para la gobernación?

 

-Es mi aspiración, como la de cualquier dirigente que tiene responsabilidades importantes. En mi caso, gobernar la capital alterna de la provincia. Es la vocación de construir desde Hacemos por Córdoba. Mi gestión consolidada es lo que me permite proyectarme a la gobernación. 

 

-Serán 25 años de Hacemos por Córdoba en el poder. Hay quienes ven fisuras en su modelo de administración.

 

-Es un desafío mayúsculo ir por primera vez a una competencia electoral sin los fundadores del espacio: José Manuel de la Sota y Juan Schiaretti, nuestro conductor, artífice de la transformación de la provincia. Pero cuando se eligen cargos ejecutivos se busca experiencia y gestión. Hacemos por Córdoba tiene gestión, experiencia y capacidad para sortear crisis. Hay una oportunidad inmejorable para que se siga consolidando este proyecto transformador. Seguramente será lo que se valore en 2023.

 

-Si la gestión es importante entonces será clave el rol de los intendentes. De hecho, entre los nombres que suenan hay tres: usted, Martín Llaryora, Martín Gill.

 

-Sin dudas. Pero también hay dirigentes importantes que cumplen otras funciones, como el vicegobernador, Manuel Calvo. Muchos dirigentes estamos trabajando exitosamente, aprobados por los vecinos y resolviendo en un contexto de pandemia. Allí se ponen en valor las gestiones porque resuelven situaciones complejas, con muchas aristas: lo sanitario, lo económico, lo social, lo político.

 

-¿Las candidaturas deberían definirse en internas?

 

-Los mecanismos de selección van a surgir de las propias instancias partidarias. Si hay acuerdo, es un camino. Si no, nunca hay que descartar la interna. Si no hay consenso, es la manera de dirimir.

 

-¿En la interna del PJ debería participar aquellos que en las últimas elecciones representaron al Frente de Todos?

 

-Habría que preguntarles a ellos por qué participan en otro partido. Nosotros tenemos claro cuál es el modelo que ejecutamos en Córdoba y que se puede traspolar a nivel nacional: tiene sentido federal, con apertura al diálogo, con distribución equitativa de recursos, con la vuelta de recursos que se van y no vuelven en el mismo nivel (retenciones al complejo agroalimentario), con industrialización, el polo científico y tecnológico, con innovación. Ese camino es el que eligen los cordobeses.

 

-¿Están dadas las condiciones para la proyección nacional de Schiaretti?

 

-Tiene todas las condiciones, más aún en contextos críticos como los que se viven a nivel nacional. Pero la decisión la tiene que tomar Juan.

 

-En 2020, en su ciudad, parecía que podía instrumentarse la unión entre los dos sectores del peronismo. 

 

-La experiencia de unidad ya la practicamos en el 2016. Así logramos revertir una tendencia de derrotas después de muchas gestiones radicales. Luego, la única vez en la historia en que el justicialismo logró una reelección en Río Cuarto fue en 2020. Lo logramos con otros sectores, pero con la conducción clara de Hacemos por Córdoba. Luego, uno tenía otras expectativas en 2019, que no se fueron dando y que fueron marcando diferencias que han quedado claramente plasmadas. Hay visiones políticas que no compartimos. 

 

-¿Mantiene línea de diálogo abierta con el gobierno nacional?

 

-Eso no se ha interrumpido. Seguimos trabajando. No mezclo gestión con la cuestión electoral. Eso no significa que no haya diferencias políticas.  

 

-¿Cómo analiza la contundente victoria electoral de JxC en Córdoba y su posterior interna?

 

-No soy de opinar de la oposición. Quien tiene que valorar su rol es la propia ciudadanía. Sí creo que muchas veces cometen excesos que terminan siendo juzgados por la propia sociedad. Tiene que ver con oportunismo, con la crítica por la crítica misma. Después de ese resultado apabullante, el escenario político es diferente. 

 

-La semana pasada recibió al gobernador, ¿hubo un espaldarazo a sus aspiraciones políticas?

 

-Somos parte del mismo equipo. Hay una relación de afecto, de trabajo conjunto durante estos años, que ha permitido que la ciudad crezca. No hay detrás de ese vínculo ninguna especulación sobre situaciones futuras.