17|1|2023

28 de octubre de 2022

28 de octubre de 2022

Desde Roma, Grabois metió un piquete en la interna del FdT. Lanzamiento sin consultar a la militancia y gira europea como presidenciable. ¿Bendición papal?

Desde Roma, más cerca de Dios y del papa, vio la luz la candidatura menos previsible y surgida de las periferias existenciales y los movimientos sociales: Juan Grabois. El abogado y militante popular, como se autodefine en las redes sociales, se anotó en la carrera presidencial 2023 casi desierta que tiene en su nicho interno la convulsionada coalición oficialista.

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El líder del Frente Patria Grande, que amenazó en varias oportunidades con dejar sin sus espadas al bloque del Frente de Todos (FdT) en la Cámara de Diputados por sus divergencias con la administración de Alberto Fernández, ahora se presenta como una alternativa dentro de la alianza gobernante y avisa que su proyecto será el de la justicia social que identificó históricamente al peronismo.

 

Grabois develó su intención de ir por la Presidencia y dar pelea en el deshilachado FdT desde el Vaticano, donde en su carácter de referente de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) habló de políticas sociolaborales y cooperativistas durante una conferencia internacional sobre la paz por invitación por la Comunidad San Egidio, una asociación de personas laicas católicas de raíz social y humanitaria. 

 

Ese contexto eclesial llevó a una pregunta casi inevitable: ¿esa aventura presidencialista de Grabois tiene bendición papal? La respuesta fue un Ni. En el entorno del dirigente piquetero negaron cualquier vínculo, en tanto fuentes vaticanas recordaron que es regla que los pontífices no avalen ningún proyecto político. Fuentes eclesiásticas consultadas por Letra P también sostuvieron esa toma de distancia, pero no descartaron que –en forma personal– Jorge Bergoglio sí haya apelado a una de sus frases favoritas y de libre interpretación: “Vos seguí adelante con lo que estás haciendo”.

 

Grabois hizo pública su intención presidencialista en declaraciones a Mariana Capaccioli Peña, corresponsal en el Vaticano e Italia de Radio Nacional. “Ahora veo que hay una posibilidad para ser candidato”, dijo en la entrevista y en otro momento de la charla profundizó: “¿Puede ser que yo sea candidato? Puede ser. ¿Puede que aparezca otro candidato mejor? También puede ser. Lo que no va a ser, seguro, es que vayamos a militar la campaña de un candidato de centro, neoliberal, que vaya nuevamente a buscar los votos populares, los votos peronistas”.

 

En otras entrevistas periodísticas en Roma, Grabois reconoció que si Cristina Fernández de Kirchner es candidata, la va a apoyar; pero descartó que la vicepresidenta vaya a postularse. El dirigente social también matizó su candidatura presidencial, más bien la enfocó, al afirmar que se presentaría como una alternativa dentro del oficialismo en caso de que se quisiera imponer a “un candidato de centro” como Sergio Massa, a fin de que –justificó– “no se diluya” una militancia que se plantea algo mejor que la actual propuesta del FdT.

 

Pese a decir que quiere escuchar la voz de la militancia antes de oficializar la candidatura, Grabois comenzó a moverse y a mostrarse por Europa como potencial presidenciable. El domingo, en el Centro de Convenciones "La Nuvola", compartió escenario con João Pedro Stédile (Movimiento de los Sin Tierra del Brasil) tras los discursos del presidente francés Emmanuel Macron, el mandatario italiano Sergio Mattarella y el cardenal Matteo Zuppi, el “progresista” que el papa eligió para presidir la Conferencia Episcopal Italiana.

 

En la previa del encuentro interreligioso que el papa Francisco cerró el martes en el Coliseo romano, el referente del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) también conversó con el expresidente Giuseppe Conte, quien instrumentó en Italia un Salario Básico Universal similar al que impulsan los movimientos sociales argentinos. Asimismo, programó reuniones en Oslo, Estocolmo, Berlín, París, Barcelona y Madrid. “Espero volver con ideas que nos sirvan para reflexionar colectivamente y construir propuestas superadoras que se transformen en políticas de Estado para recuperar niveles dignos de desarrollo humano y revertir la decadencia que sufrimos en la que parece convertirse en una década perdida”, prometió mediante una carta a la militancia social.

 

En esa misiva y en conversaciones informales, Grabois también esbozó a grandes trazos su plataforma y prioridades: recuperar los principios del movimiento popular latinoamericano que supo encarnar –destacó– CFK, pero "diferente" y “sin corruptos ni yuppies”; elaborar un Plan Quinquenal de Desarrollo Integral, y proponer políticas sociolaborales y cooperativas, educativas, de vivienda, agrícolas, fiscales judiciales, ambientales, modelos de planificación y protección de recursos estratégicos, entre otras.

 

Juan Grabois (tercero desde la derecha) participa del encuentro "El grito de la paz"

Mientras Alberto Fernández azuza la interna y dice que va por la reelección, pero también ofreció bajarse; CFK está entre el operativo clamor y quienes en el kirchnerismo prefieren que se autoexcluya; Massa opta por esperar, corriendo el riesgo de perder el último tren electoral, y hasta hay quienes piensan en Daniel Scioli como último recurso; Grabois se instala y la militancia popular ya alienta su candidatura parafraseando el tema de Illya Kuryaki and The Valderramas: “Reclamala Juan; es tuya Juan”.