17|11|2022

Con De Loredo en otra, Soher redobla su apuesta por la intendencia de Córdoba

04 de octubre de 2022

04 de octubre de 2022

Mientras el favorito en la Capital apunta a la gobernación, la candidata PRO acelera. Barrios 24/7 y recaudos para ser vice. Macri y Larreta, sí. Bullrich, no.

CÓRDOBA (Corresponsalía) La diputada Soher el Sukaria mantiene más firme que nunca su precandidatura a intendenta por la ciudad de Córdoba. Asegura que prioriza el fortalecimiento de su espacio, con independencia de cualquier especulación, y es una de las tres personas que ha hecho pública tal intención para representar al PRO en la compulsa interna de Juntos por el Cambio (JxC), única mujer entre los cuatro postulantes de toda la alianza. Sin embargo, su aspiración tomó el envión que implica la salida de escena, al menos temporaria, de quien es considerado el favorito para esa compulsa, el radical Rodrigo de Loredo, quien acaba de lanzarse con ambiciones provinciales.

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Con el objetivo fijado, la diputada amarilla trabaja estrictamente, desde hace meses, sobre un esquema de recorridas barriales que ha definido según un análisis de resultados electorales de los últimos turnos: mayor presencia en aquellos sectores que se han mostrado refractarios a las candidaturas de JxC. A tal plan ajusta su agenda, que incluye su tarea en el Congreso y su rol como vicepresidenta del PRO local, y de allí, asegura, obtiene insumos para sus propuestas. “Hay desazón, hay una sensación de orfandad ante la devaluación de la figura presidencial. La ciudadanía está preocupada por cuestiones que se definen a nivel nacional, como la inseguridad y la inflación”, analiza.

 

El Sukaria destaca que, como su trabajo barrial, comenzó su carrera dirigencial desde cero y contrapone esa trayectoria con la de potenciales rivales en la carrera por la Municipalidad, sobre la que aún se desconoce la fecha. “Muchos heredan una estructura, otros un apellido. Yo no. Vengo desde abajo, me rompí el alma para armar lo que tengo ahora”, dice a Letra P.

 

Atento a ello, la diputada reafirma que sus intenciones son tangibles. “Está determinada. Aunque sepa que es difícil, cree en su candidatura y trabaja en serio. Tiene un esquema de trabajo de un candidato real”, amplían desde su entorno.

 

Tampoco se manifiesta subyugada por la eventual precandidatura de De Loredo, el dirigente cambiemista que mejor mide en la capital pero que parece haber apuntado su catalejo hacia la gobernación. “Mi decisión no depende de lo que decida él u otro. Confío en mi trabajo, eso es lo que legitima. Nuestra suerte no puede solo depender de un nombre propio”, afirma.

 

Con todo, sabe que la pertenencia a la coalición obliga a aceptar reglas. En particular, la que aparece como un mantra desde las legislativas de 2021, momento en que tanto De Loredo como Luis Juez emergieron como los nombres más expectables de la alianza opositora: prioridad para el que mejor esté. Por ende, no descarta de antemano la posibilidad de ser compañera de fórmula en la ciudad de Córdoba.

 

“En JxC se pueden barajar varias opciones, las vamos a estudiar, porque no dan lo mismo. Yo no sería candidata a vice de cualquiera, defiendo a mi equipo y mi carrera a largo plazo. No llevo tantos años en política como otros. Creé de cero una estructura y mi construcción política es reconocida”, advierte a quienes le auguran una temprana claudicación.

 

“Yo tengo que ser un peón y privilegiar el conjunto. No hay lugar para caprichos personales. Nuestro espacio se forma a partir de candidaturas muy fuertes. Eso no debe sorprender”, amplía la exlegisladora provincial, quien se muestra a favor de los consensos para dirimir las candidaturas. Caso contrario, también se inclina por la realización de elecciones internas.

 

De inmediato subsume la discusión local al plano nacional, el más cómodo para sectores del macrismo que prefieren no embestir de lleno contra el cordobesismo. “Nuestro partido nació para disputar la Presidencia. No sirve gobernar Córdoba sin cambiar políticas nacionales. Puedo ser la mejor gestora, pero si matan vecinos por inseguridad, si la inflación no tiene frenos… Nuestro proyecto nacional tiene mucho que ver con otro destino”, expresa.

 

La propia El Sukaria reconoce que no es una de las voces más críticas contra las gestiones de Hacemos por Córdoba. Vincula tal mesura al respeto por la decisión popular. “Los cordobeses han legitimado al gobierno de Juan Schiaretti. Yo puedo ser muy crítica, pero de qué me sirve si el que tiene que ver eso es el votante. Si un 70% está conforme con Schiaretti, o un 50% con Martín Llaryora, yo no debo criticar por criticar, porque estaría criticando a los cordobeses”, argumenta.

 

“No es pasar por alto lo que esté mal, pero no sirve pararse solo desde la crítica. Así no se construye. Si te toca gobernar, ¿solo vas a criticar? ¿No vas a gestionar? Llegás más rápido desde la crítica, pero hay que saber qué hacer. Yo soy proactiva, no voy a plantarme a insultar”, amplía.

 

Consensos

La dirigente, miembro del Comité Interreligioso por la Paz y fundadora de la Unión de Colectividades de Córdoba, sigue reconociendo a Macri como referente principal del PRO. “Es el líder. Por supuesto que hay otras visiones, pero Mauricio armó el espacio y formó a todos los que hoy son candidatos. Construye con generosidad, sin una lógica de retener el poder para sí”, analiza.

 

Entre las otras visiones amarillas, destaca virtudes de Horacio Rodríguez Larreta, pero marca límites a Patricia Bullrich. “No me gusta su estilo de liderazgo. No es lo que necesitamos los argentinos. Este país necesita consensos, no peleas”, sentencia.