11|1|2023

La reforma previsional del Bapro tensiona la interna de Juntos

11 de noviembre de 2022

11 de noviembre de 2022

Bronca radical con el PRO y una reunión que no fue. Cita con la Corte, que amenaza con declarar inconstitucional la norma. Catarata de juicios en puerta.

LA PLATA (Corresponsalía Buenos Aires) Escala la tensión política en torno a la discusión por el destino final de la ley 15.008 sancionada durante el gobierno de María Eugenia Vidal y que estableció reformas en el régimen previsional del Banco Provincia de Buenos Aires (Bapro). Resistida por el plantel estatal que la considera el motor del desfinanciamiento de la entidad bancaria, la normativa sancionada en 2017 contempla, entre otras cosas, que el banco se haga cargo por completo de su déficit de caja y barrió el 82% móvil con el que se calculaban las jubilaciones, algo que disparó cerca de 5 mil amparos en la Justicia de pasivos que dejaron de cobrar la actualización por la paritaria bancaria desde la vigencia de la ley vidalista, por lo que acusan que se cambiaron sus derechos adquiridos.

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Frente a ese cuadro y luego de más de tres años de judicialización del tema, la Corte apura una salida consensuada entre las diversas partes (oficialismo, oposición y gremio). Para eso estableció una mesa que volvió a convocar para el próximo lunes 14. De no hallarse una salida legislativa, asoma un fallo que declare inconstitucional la norma, lo que habilitaría a una multiplicación de las presentaciones judiciales existentes, con el impacto que eso conllevaría para la Provincia. Estiman que, solo con los amparos vigentes, el costo para el Estado ronda los $38 mil millones.

 

Referentes del PRO salieron en tándem a defender la ley vidalista. En un comunicado replicado por el grueso de la tropa intendentista y legislativa amarilla, se rechazó discutir “cualquier modificación política y oportunista” al régimen jubilatorio del Bapro. “No vamos a permitir que se siga insistiendo en aumentar el déficit para sostener las jubilaciones de unos pocos, imponiendo antiguas reglas de juego que hacen insostenible al sistema previsional. Así, se pone en peligro el futuro de la protección social de los propios trabajadores del banco”, recalcaron.

 

La fuerte difusión en redes expuso el silencio del socio radical. Según pudo saber Letra P de voces frentistas, en la UCR generó mucho malestar ese comunicado considerando que habían acordado previamente reunirse para fijar una postura común. Por lo bajo, en el partido centenario machacan que los amarillos se cortaron solos: estaba prevista una reunión para el mismo día en que el PRO lanzó el comunicado.

 

Los radicales querían llegar con una posición consensuada a la reunión del lunes con la Corte, pero la movida de los socios hizo caer el encuentro. “Las cosas no funcionan así, no estamos en la época donde el PRO podía definir por sí solos las cosas”, dijeron fuentes del comité bonaerense de la UCR.

 

Las tensiones no solo son entre los dos principales socios de JxC. También existen intra-PRO y se arrastran desde mayo pasado, cuando el lanunense Néstor Grindetti dio un portazo y se alejó de la mesa de conducción del partido. De todos modos, Grindetti estuvo entre quienes difundieron este martes el documento contra la modificación de la ley vidalista. En aquel entonces, había madurado un preacuerdo de modificaciones entre oficialismo, oposición y gremios, pero el ala de los halcones hizo valer su peso en el PRO que, a última hora, les bajó el pulgar a los cambios. Esa postura la sostiene por estas horas, mientras la Corte apura por definiciones y amaga con declarar inconstitucional la ley.

 

Por lo pronto, el radicalismo no dejó trascender públicamente su postura, pero hay quienes, en reserva, posan la lupa sobre las consecuencias de un fallo de inconstitucionalidad y recalcan que, si el PRO no cambia de postura, no hay posibilidad de avanzar en el palacio legislativo, más allá del criterio que adopten los representantes boinablancas.

 

En ese punto, algunos dirigentes piden tener en cuenta lo que está establecido el artículo 40 de la Constitución provincial, que indica que la provincia ampara los regímenes de seguridad social emergentes de la relación de empleo público provincial. Así, en rincones radicales advierten que cualquier fallo en contra va a terminar siendo costeado por el Estado.

 

“Lo menos que pretendemos es que el PRO y el radicalismo se sienten a dar cuorum, que es el motivo por el cual la gente los votó. Se puede perder, pero no negar la discusión dentro de la cámara que es el eje de democrático, son las reglas del juego”, clamó en diálogo con Letra P el secretario General de la Comisión Gremial Interna de la Seccional La Plata del Banco Provincia, Federico Bach, quien recordó que el proyecto que promueve el oficialismo y que fue acordado con la parte gremial “no es la mejor ley del mundo, pero, por lo menos, le da previsibilidad al banco”, en comparación con la ley 15.008 que, para el gremialista, el cambiemismo impulsó con el objeto de empujar una “privatización encubierta” del Bapro.

 

Axel Kicillof durante la campaña 2019, cuando se plegó al rechazo del personal del Bapro a la ley vidalista que reformó el régimen previsional del banco.

Así, avizora dos problemas: “Primero, que es la única patronal de la Argentina que le tiene que pagar a los jubilados y a los activos con las ganancias o la rentabilidad de un banco público. Lo otro, es que no tenemos previsión porque lo que hizo la reforma de Vidal fue cambiar el estado de ecuación y que el banco aporte el 100% de déficit de la caja desde el balance del banco. Esto hace que lejos de tener un banco de desarrollo provincial al servicio de la producción y el empleo, tengamos un banco que utiliza las ganancias nada más que para pagar sueldo”.

 

El proyecto que se resiste a tratar el PRO modifica ese costeo pleno del banco de su déficit, pero, a diferencia de la situación previa a la ley vidalista, registra un incremento de aportes del banco. Frente a eso, Bach reclama como instancia inmediata que se trate el proyecto de modificación de la 15.008 en la Legislatura con todas las discusiones que se tengan que dar. “Si hay que cambiar algún punto, veremos si podemos o no, pero es parte del diálogo legislativo”, indicó.

 

En el marco de las numerosas reuniones que han tenido por el tema, en el gremio señalan que han hablado con legisladores radicales, pero no tienen demasiadas expectativas de encontrar allí una llave que destrabe el conflicto.

 

“En algún momento va a fallar la Corte y cuando eso suceda alguna resolución política tienen que tomar”, avisa Bach. En el oficialismo e incluso en rincones de Juntos que se despegan del comunicado promovido por sectores del PRO, también observan un fallo del máximo tribunal bonaerense como el punto de inflexión en un horizonte próximo. La incertidumbre es cómo ese proceso repercutirá en la aceleración de demandas y su consecuente impacto sobre el erario público.