18|1|2023

El FMI evaluaría reducir los sobrecargos y negociar los costos por la guerra

16 de noviembre de 2022

16 de noviembre de 2022

En diciembre el board analizará la posibilidad de discutir el reclamo que viene haciendo la Argentina. La declaración final de la Cumbre del G20. 

BALI (Enviada especial) En línea con el pedido de la Argentina, el Fondo Monetario Internacional (FMI) estaría dispuesto a reducir los sobrecargos y aceptaría discutir los costos por la guerra desatada por Rusia en Ucrania. El Gobierno estima que el impacto para este año supera los 5.000 millones de dólares debido al incremento en el precio de la energía y los fertilizantes. 

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En su última actividad en Indonesia, el presidente Alberto Fernández se reunió con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, en el salón Tampa Ksiring del Hotel Meliá. 

 

El mandatario volvió a plantear la necesidad de revisar las metas acordadas con el organismo de crédito, reiteró el pedido para reducir las sobretasas que cobra el organismo y pidió que se establezca una nueva emisión extra de Derechos Especiales de Giro (DEG´s) para paliar los efectos económicos y sociales de la guerra en Ucrania.

 

Tras el reclamo, la titular del Fondo prometió que el board analizará en diciembre la posibilidad de achicar los sobrecargos que deben pagar los países endeudados y negociar los costos de la guerra. 

 

La reunión se extendió desde las 17.25 -hora local- hasta las 18.15 y Fernández estuvo acompañado por el canciller Santiago Cafiero; el ministro de Economía, Sergio Massa, y el embajador argentino en Estados Unidos, Jorge Argüello. Georgieva llegó al hotel con  Gita Gopinath, consejera eñconómica y directora del Departamento de Estudios; Kristina Kostial, directora gerente adjunta del organismo; Christian Mumssen, director de Finanzas, y Krishna Srinivasan, director del departamento de Asia y el Pacífico.

 

"Es muy importante que la Argentina mantenga el rumbo tal como lo hizo tan exitosamente durante los últimos meses", dijo Georgieva tras el encuentro en declaraciones a la prensa y detalló: "Mantuvimos una conversación muy buena y constructiva sobre el tema del impacto de la guerra de Ucrania sobre la economía global y también Argentina, resaltando la importancia de que Argentina siga con el objetivo de bajar la inflación, mejorar el desempeño de su economía y hacerlo de una manera que tenga en cuenta la necesidad de la población argentina especialmente los segmentos más vulnerables".

 

Además, recordó que "ha concluido exitosamente la segunda revisión en un período breve debido a la disciplina que el ministro Massa y su equipo han demostrado".

 

"Coincidimos en nuestra conversación respecto a que este ambiente global tan difícil es importante continuar con esta disciplina", cerró.

 

Tras el encuentro, el Presidente se dirigió al Aeropuerto Internacional Ngurah Rai, donde lo esperaba el avión de Aerolíneas Argentinas para partir hacia Madrid.

 

El documento final del G20

Los líderes de los países miembros solicitaron la revisión de la política de sobrecargos del Fondo Monetario Internacional, avalando de esta manera el planteo que el gobierno argentino viene realizando en los últimos meses en distintos foros, en sus negociaciones bilaterales con el organismo de crédito y en concordancia con la iniciativa planteada por nuestro país en la cumbre de Roma en octubre del 2021.

 

En su punto 33, el texto declara que los mandatarios firmantes están "comprometidos a apoyar a todos los países vulnerables para que se recuperen juntos y más fuertes” y destaca “los compromisos por un monto de USD 81.600 millones a través de la canalización voluntaria de Derechos Especiales de Giro (DEG) o contribuciones equivalentes”, exhortando así al compromiso de todos los países capaces de cumplir la ambición global total de USD 100.000 millones de contribuciones voluntarias para los países en desarrollo.

 

Además resaltan la puesta en funcionamiento del Resilience and Sustainability Trust (RST), destinado a la ayuda de los “países de bajos ingresos, los pequeños Estados y los países vulnerables de ingresos medios” a abordar los desafíos estructurales a largo plazo que plantean riesgos macroeconómicos, incluidos los derivados de las pandemias y el cambio climático. Del mismo modo, piden compromisos adicionales y contribuciones oportunas al RST y al Poverty Reduction and Growth Trust (PRGT), a fin de satisfacer las necesidades de financiamiento.