27|1|2023

El Gobierno, entre spots y la certeza de que el Mundial no borra los problemas

18 de noviembre de 2022

18 de noviembre de 2022

La Casa Rosada tratará de captar algo de la mística de la Scaloneta con una campaña que estrena el domingo.

El espíritu mundialista que todo lo cubre no alcanzará para calmar los ánimos de la sociedad, agobiada por la inflación y fastidiada con la política. Esa es la certeza que tiene la mayoría del gabinete nacional, aunque por unos días el clima pueda volverse menos denso y más esperanzador si la Selección de Lionel Scaloni logra hacer un buen papel o, mejor, consagrarse campeona.

desPertar

Un análisis útil para enfrentar
una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

desPertar

Un análisis útil para enfrentar

una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

 

“Estamos todos con la cabeza en el Mundial, pero la gente no se olvida de los problemas”, dice un ministro de primera línea del Gobierno. La piedra en el zapato es, principalmente, la inflación. “Si no dejan de subir los precios, no hay Mundial que alcance”, se sincera otro dirigente del Frente de Todos.

 

Aun así, la Casa Rosada tratará de captar algo de la mística de la Scaloneta. A partir de este domingo, cuando se celebre el partido inaugural, se verá la campaña pautada por el gobierno de Alberto Fernández que tendrá soporte en todos los medios – televisión, radio, gráfica, vía pública, digital y redes sociales – y tendrá anclaje en el trabajo de la Selección. 

 

Según pudo saber Letra P, la campaña vinculará algunas de las políticas públicas que el oficialismo entiende que fueron exitosas – por ejemplo, en materia de salud, obras y vivienda – con el espíritu de equipo.

 

Por otro lado, la Televisión Digital Abierta (TDA), la TV Pública y los canales de la Red Federal de Televisoras Públicas transmitirán 32 partidos del Mundial sin necesidad de abono a ningún servicio pago. A través del sistema público, se podrán ver la ceremonia de apertura y el primer partido del torneo, que disputarán Qatar y Ecuador. El esquema se completa con 23 de la primera fase, cuatro de los octavos de final, dos de los cuartos de final, las dos semifinales y la final.  

 

Expectativas sin bajar las alertas

Mientras, la política está alerta. Lejos del exitismo, en algunos municipios del conurbano también hay preocupación. “¿Y si nos va mal? ¿Cómo contenemos a la gente, que ya está enojada? Encima es diciembre, con todo lo que eso significa en este país”, se pregunta un operador de la Primera sección electoral que espera que también haya un control de daños en proceso de elaboración. 

 

Sobre el impacto electoral de un posible éxito casi no hay dudas. “Si salimos campeones, el efecto alegría dura unos días, la gente se olvida y enseguida empieza a reclamar otra vez. Y tiene razón”, apunta un hombre que transita los pasillos de la Casa Rosada.

 

Los antecedentes son claros. Argentina ganó su primera Copa del Mundo en 1978, en dictadura. El festejo no tapó los movimientos de resistencia y las denuncias contra el gobierno de facto de Jorge Videla.

 

La segunda fue en 1986, durante la administración de Raúl Alfonsín. Todo fue alegría y celebración callejera y en la Plaza de Mayo de la mano del mejor del mundo, Diego Maradona. Al año siguiente, el oficialismo radical perdió las elecciones legislativas a manos del peronismo, que obtuvo el 41% de los votos.

 

Aunque no hubo una orden general directa del Presidente, en el Gobierno se da por sobreentendido que ningún funcionario ni funcionaria deberá siquiera pensar en ir a ver un partido de la Selección ni pisar suelo qatarí. El ministro de Economía, Sergio Massa, se lo dijo de manera explícita a su equipo: “Si los veo en el Mundial, los mato”. En tanto, el canciller Santiago Cafiero rechazó una invitación oficial del gobierno de Qatar para asistir a ver los partidos de la Scaloneta. Sabe que el contexto político no lo admitiría.