23|11|2022

La Corte le tomaría juramento a Doñate para evitar una parálisis del Consejo

23 de noviembre de 2022

23 de noviembre de 2022

Es la versión que crece en el Congreso, atento al poder K para voltear el cuórum. La opción del siga-siga, con Juez en la Justicia. Jueves, el Día D.

Desde la mañana de este martes, la Corte Suprema activó una cuenta regresiva que tiene en vilo a las dos cámaras del Congreso: le tomó juramento a los 11 integrantes del Consejo de la Magistratura que representan a los estamentos de jueces, académicos y abogados. Son quienes cumplirán funciones para el período 2022 – 2026, pero todavía faltan los cuatro consejeros designados por Diputados y los cuatro del Senado, que son parte de una controversia judicial que sigue en pleno desarrollo y que aumenta las intrigas sobre cómo funcionará el Consejo de ahora en adelante.

desPertar

Un análisis útil para enfrentar
una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

desPertar

Un análisis útil para enfrentar

una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

 

Una parte de esa incógnita posiblemente sea resuelta este jueves por la mañana, cuando los cuatro integrantes del máximo tribunal se reúnan para definir qué hacer con los ocho sillones que faltan cubrir y que corresponden a los representantes del Congreso en el organismo creado por la Constitución Nacional para designar, remover, sancionar e investigar a los magistrados del fuero federal.

 

Ante las consultas de Letra P, en los bloques oficialistas de las dos cámaras consideran que “el Consejo no debería funcionar hasta que asuman los legisladores designados”. La mayor controversia no late en Diputados, sino en el Senado, especialmente después de la última sesión del jueves, donde el oficialismo ratificó la designación de Martín Doñate como consejero titular en representación de la Cámara Alta para los próximos cuatro años de funcionamiento del organismo.

 

El viernes, cuando todavía no habían transcurrido 24 horas de la sesión, el senador cordobés Luis Juez presentó un nuevo amparo ante el fuero contencioso, administrativo y tributario para impugnar la decisión del recinto. El caso está en manos de la jueza María Alejandra Biotti, que al cierre de esta nota no había tomado ninguna determinación sobre la impugnación presentada por Juez y por el titular del bloque Frente PRO, Humberto Schiavoni.

 

El caso será el plato fuerte de la reunión que tendrán este jueves los cortesanos, porque Juez se ampara en el último fallo de la Corte que lo benefició y que configura, para el oficialismo, el anticipo de un conflicto de poderes que escalará. Juez y Schiavoni volvieron a impugnar la división del bloque del Frente de Todos para quedarse con la primera y la tercera minoría, tal como lo hicieron en abril pasado para impedir que Juez fuera designado consejero por la tercera minoría. El senador presentó una impugnación que la Corte avaló cuando le quedaban diez días de mandato. El viernes presentó otra y podría repetirse el escenario de los últimos meses: que los cortesanos esperen la decisión de Biotti y que siga el trámite judicial, pero sin dejar de tomarle juramento a Doñate hasta que se resuelva la cuestión de fondo.

 

En el Frente PRO, conducido por Schiavoni, es donde se multiplica la ansiedad por la decisión que pueda adoptar la Corte este jueves. Una alta fuente del macrismo consideró que, “desde este martes, el Consejo podría funcionar”, porque “ya fueron designados once miembros y con la presidencia de (el titular de la Corte, Horacio) Rosatti, se llega al cuórum de 12, sin embargo no creemos que funcione hasta que no se incorporen los representantes del Congreso”, vaticinó la fuente, que sigue en detalle el pulso del organismo.

 

La idea de un funcionamiento acotado se diluye fácilmente porque dentro de los once consejeros basta que el representante del Ejecutivo, Gerónimo Ustarroz, se niegue a participar para dejar sin cuórum ese funcionamiento acotado. Lo mismo sucedería con el exdiputado Héctor Recalde, que este martes juró como uno de los representantes del estamento de abogados.

 

Por esa razón en el PRO se escudan en la cautela, porque si Rosatti decidiera avanzar con el funcionamiento del Consejo así como está, quedaría absolutamente paralizado. Ante ese escenario, en las bancadas macristas a los dos lados del Salón de Pasos Perdidos creen que “hay amplias chances” de que la Corte acepte tomarle juramento a Doñate y a los demás consejeros del Congreso y dejar que avance la controversia judicial que Juez lleva adelante ante la magistrada Biotti.

 

“Si la jueza dicta una medida cautelar, la Corte podría tomarle juramento a Doñate”, indicaron en el PRO, pero también admiten que el máximo tribunal podría hacerlo igual, a la espera de que se termine de definir un caso que finalmente llegará a sus manos, porque saben que el oficialismo cuestionará sistemáticamente cualquier medida que beneficie a Juez.

 

Sin embargo, el único nudo está en el Senado, en torno a la pulseada entre el oficialista Doñate y el opositor Juez. En Diputados no hay controversia, porque la presidenta del cuerpo, Cecilia Moreau, oficializó el nombramiento de Vanesa Siley y Rodolfo Tailhade por el Frente de Todos, de Alvaro González en representación del PRO y de la radical Roxana Reyes por la tercera minoría. La ausencia de planteos judiciales en torno a la Cámara Baja sería un aliciente para que la Corte les tome juramento y también la puerta para hacerlo con Doñate, hasta que se defina la pelea de fondo en torno a un planteo donde el senador Juez busca que la Corte se meta en una decisión que forma parte de las potestades específicas del Poder Legislativo.