25|1|2023

El operador en las sombras de Lewandowski

05 de noviembre de 2022

05 de noviembre de 2022

Histórico del PJ, fue armador del exgobernador Obeid y luego fiel ladero de Rafael Bielsa. Hoy construye para el senador al que el peronismo mira para 2023.

ROSARIO (Corrersponsalía Santa Fe) Todas las fuentes lo reconocen, en un tono de respeto y casi admiración: “En honor a la verdad, fue él el que venía testeando hace tiempo la posibilidad de la candidatura de Marcelo Lewandowski”. Se refieren a Marcelo Gastaldi, dirigente peronista de vasta trayectoria en el PJ santafesino y operador del senador rosarino, que se transformó en algo así como el faro de esperanza de un peronismo que busca retener la provincia y de paso quedarse con la intendencia de esta ciudad tras casi medio siglo en el llano.

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Licenciado en relaciones internacionales, hijo de un histórico dirigente de Rosario Central a fines del siglo pasado y hermano de uno de los últimos jugadores que pudo ponerse las camisetas del Canalla y de Newell´s, Gastaldi tiene una trayectoria que habla por sí sola. Según cuentan quienes lo conocen desde hace tiempo, fue uno de los pilares del armado del exgobernador Jorge Obeid: “En su momento era la voz de Obeid en el sur de la provincia”, grafica una fuente.

 

En esos tiempos, el obeidismo se nucleaba en su think tank, el Instituto del Paraná. Por allí pasó Gastaldi y coincidió con algunos nombres que al día de hoy siguen pisando en la política. Compartió, por ejemplo, con el secretario de Transporte santafesino Osvaldo Miatello, con el hoy decano de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNR, Gustavo Marini, con el secretario de comercio interior provincial, Juan Marcos Aviano, y con el intendente de Perez, Pablo Corsalini.

 

Esa confianza que le dispensaba Obeid probablemente se haya fundado en las virtudes que hoy le reconocen sus compañeros. “Es muy capaz y muy brutal, en el sentido de que conoce la práctica política, es despierto y tiene mucha capacidad de laburo”, le reconoce un peronista que hoy tiene cargo en el gobierno provincial. “Tiene una capacidad de armado que los candidatos necesitan”, agrega.  

 

Además de su rol como armador, fue también una de las espadas del obeidismo en la Cámara de Diputados provincial. Electo en 2003 y reelecto en 2007, en esas ocasiones compartió lista con peronistas que al día de hoy tallan fuerte en la política, como el diputado Roberto Mirabella, mano derecha del gobernador Omar Perotti o el exministro de seguridad Jorge Lagna. Un dato de color: tuvo como adscripto en la Cámara a Miguel Rabbia, hoy senador departamental por Rosario y miembro del esquema de Lewandowski.

 

El obeidismo, según explican conocedores de la historia, se partió entre los del norte y los del sur antes de las elecciones de 2011. Los del sur, en su mayoría, optaron por acompañar otra vez la candidatura de Rafael Bielsa a gobernador. Ya lo habían hecho en 2007, cuando el excanciller había sido ungido por el entonces gobernador Obeid para su sucesión y perdió ante la ola socialista de Hermes Binner. Gastaldi, sin embargo, no fue candidato. De hecho, no volvió a ejercer un cargo público desde entonces. 

 

La aventura Bielsa 2011 no salió como esperaban, pero la relación entre el embajador en Chile y Gastaldi evidenció fortaleza. Tras un paso por la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (Sedronar), Bielsa aterrizó en 2013 bajo el paraguas de Eduardo Eurnekian, el poderoso fundador de la Corporación América, asumiendo la presidencia de Aeropuertos Argentina 2000. Allí fue también Gastaldi, quien asumió como secretario adjunto a la presidencia en la nave insignia del holding empresario que administra 33 aeropuertos en todo el país y atravesó la puerta de entrada a una interminable agenda de contactos en Buenos Aires.

 

A pesar de su decisión de no ocupar más primeros planos, no abandonó la política ni a los Bielsa: fue jefe de campaña de la candidatura a gobernadora de María Eugenia en 2019. En esas circunstancias fue que, según le reconocen, convenció de ser candidato a senador departamental a un Lewandowski que, por su rol de periodista deportivo reconocido en Rosario, venía siendo tentado hacía ya varios años. La apuesta rindió sus frutos: el periodista dio el batacazo, le ganó a la entonces intendenta de Rosario Mónica Fein y, dos años después, ganó una banca como senador nacional. Ascenso meteórico.

 

Con ese bagaje político y empresarial, Gastaldi hoy es el principal operador de un Lewandowski al que los sondeos le sonríen y lo posicionan casi como la carta ganadora del peronismo, sea en Rosario o en la provincia. Quizás, tenga que copiar la frase que usaba Mirabella, el padrino de una de las hijas que tuvo con la exministra de Educación y exconcejala rosarina Carola Nin, cuando se sentaba a negociar la unidad peronista encolumnada detrás de Perotti para las elecciones de 2019 y preguntaba: “Yo tengo un candidato. ¿Vos qué tenés?”.