31|1|2023

Festival de importaciones: se reactivó la sangría de dólares en el BCRA

09 de noviembre de 2022

09 de noviembre de 2022

Se desprendió de 530 millones en lo que va del mes y en una sola semana superó las ventas de octubre. En el Gobierno afirman que la situación está controlada.

La crisis por la escasez de divisas que atraviesa la administración de Alberto Fernández provoca alteraciones apenas surge una luz de alarma. Así sucedió en los primeros días operados en noviembre, luego de que el Banco Central (BCRA), que conduce Miguel Pesce, se desprendió de poco más de 530 millones de dólares, lo que superó en apenas una semana todo lo vendido durante el mes de octubre. La tensión por la pérdida de divisas llegó cuando los economistas que asesoran a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, que supo acuñar el "festival de importaciones" que detonó el anterior equipo económico, cuestionaron la pérdida de reservas en momentos en donde había ingresos extraordinarios. El reproche apuntó contra los exministros Martín Guzmán y Matías Kulfas, y dejó a salvo a Sergio Massa, pero la queja resonó en Hacienda.

desPertar

Un análisis útil para enfrentar
una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

desPertar

Un análisis útil para enfrentar

una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

 

Durante los dos primeros días de la semana, el Central debió desprenderse de casi 300 millones de dólares para atender las demandas del mercado, según confiaron fuentes del mercado a Letra P. Desde el equipo económico afirmaron a este medio que “el nivel de participación del BCRA en el mercado de cambios se mantiene en el rango esperado para noviembre, un mes que es tradicionalmente deficitario en el balance cambiario”.

 

“En noviembre del año pasado se vendieron 900 millones. Este mes todavía ingresan las SIMI que quedaron en estado aprobado de salida. Hay una estimación de demanda superior a los 10.000 millones que irán ingresando al mercado en los próximos meses. El régimen de SIRA que administra ahora las importaciones está regularizando el sistema de pagos hacia adelante”, adujeron las fuentes consultadas, apuntando a la "pesada herencia" guzmanista.

 

Además, destacaron que “la posición del Central en el mercado de cambio es ampliamente positiva”, con un acumulado del año que lo muestra “comprador en más de 5.000 millones de dólares”. “A lo largo del año y a partir del contexto internacional se registró un cambio en la estacionalidad en el mercado de cambios, con una mayor demanda constante por la importación de energía y una liquidación que se regularizó con el Programa de Incremento Exportador”, destacaron las mismas fuentes.

 

Tanto durante este mes como en diciembre seguirá el efecto de lo que se conoció como el festival que había denunciado CFK, cuando apuntaba contra Kulfas y la administración del comercio exterior a través del Sistema de Integral de Monitoreo de Importaciones (SIMI). Pero la vicepresidenta también dejaba entrever cierta inacción ante la multiplicación de cautelares de empresas que apelaban a la justicia para acceder a los dólares baratos del Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), en momentos en que se multiplicaban los cepos para el ingreso de insumos y bienes de capital para la producción.

 

El Sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA), que es la nueva modalidad para operar en el comercio exterior, comenzará a dar vistos buenos de pago recién en los primeros días de enero, cuando empiecen a pagarse los pedidos que ingresaron a 60 días. Corresponderán a pymes y micropymes, y el equipo económico que acompaña a Massa tiene la botonera en plena actividad. El tablero cuenta con un calendario de pagos que le permite prever al Central los dólares que deberá soltar para atender a la demanda de las fábricas, principalmente.

 

Para corregir errores y situaciones de prioridad en los canales verdes, un comité se reúne martes y jueves de cada semana. Allí se sientan el administrador federal de Ingresos Públicos (AFIP), Carlos Castagneto; el secretario de Comercio, Matías Tombolini; y Pesce. Aunque el puente cotidiano con Massa es el director general de Aduanas (DGA), Guillermo Michel, que usa la información, además, para detectar irregularidades en los pedidos de dólares con diversos cruces de datos que le permite el sistema.

 

Hasta el momento, desde el equipo económico mantienen el argumento de las esquirlas que dejaron las administraciones de Guzmán y Kulfas en el manejo de los dólares. Enero será el mes de corte, según señalaron las fuentes oficiales consultadas por Letra P, para recién responsabilizar al Plan M de los conflictos surgidos por el comercio exterior. Hasta el momento, las entidades vinculadas a la producción mantienen una fuerte tensión por las restricciones a la importación.

 

De hecho, en la conferencia anual de la Unión Industrial Argentina (UIA), que se realizará este jueves en Parque Norte, habrá reproches por esa situación. Allí esperan la visita de Massa, debido a que el ministro de Economía no partirá junto al presidente Alberto Fernández, sino que directamente viajará para participar de la reunión de ministros de Finanzas del G20. Inicialmente les había prometido a los y las industriales hacer una videoconferencia, pero ante el cambio de agenda ya les anunció su vista al cónclave fabril. En el mundo empresario había cierto malestar, porque el jefe del Palacio de Hacienda "dejó plantado" al expresidente español Felipe González, quien llegó a la Argentina invitado por el sector privado y estuvo este martes junto al Grupo de los Seis (G6), el espacio que reúne a las entidades más poderosas del país.