FASE M

Massa explora su blanqueo de capitales sobre escombros del proyecto de Parrilli

El ministro de Economía busca aprovechar el impacto del acuerdo AFIP-IRS. El borrador de la iniciativa y los tiempos del Congreso.

Al período de sesiones ordinarias del Congreso, que extendió el presidente Alberto Fernández, le quedan 18 días corridos hasta que venza el 30 de diciembre. En la Cámara de Diputados el oficialismo y la oposición mantienen negociaciones reservadas para volver a sesionar antes de fin de año y evitar que el escándalo del jueves 1° de diciembre paralice todo. Los pronósticos no son los mejores y se complican por partida doble para los planes del ministro de Economía, Sergio Massa, que quiere enviar un nuevo proyecto de blanqueo de capitales para aprovechar el impacto recaudatorio que podría generar, a partir del intercambio de información fiscal que firmó la AFIP con su par norteamericano, el IRS. 

 

El texto todavía no sale del borrador y no cuenta con una fecha de presentación concreta. La iniciativa será presentada como "Exteriorización del Ahorro Argentino para Sostener el Cumplimiento y Cancelación de la Deuda con el FMI” y buscará ofrecer un blanqueo para contribuyentes argentinos que no hayan declarado ante el fisco los bienes y fondos que tienen en el país y en el exterior. Contaría con alícuotas crecientes de acuerdo al momento de blanqueo que variarán del 5% al 10 y al 15%. 

 

También tendrá una afectación específica de los montos recaudados, pero el destino que despertó la mayor cantidad de interrogantes tiene que ver con la creación de un fondo para cancelar la deuda con el Fondo Monetario Internacional, que recibirá el 20% del total recibido por la AFIP. 

 

La mención de esa iniciativa en el borrador de Economía remite directamente al proyecto que presentó el senador neuquino del Frente de Todos, Oscar Parrilli, exsecretario general de la Presidencia durante el segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner y uno de los más cercanos a la titular del Senado. Propone también un blanqueo de capitales e implementar un fondo especial para pagarle al Fondo. Ese texto apuntaba a recibir el 20% de los activos que estén en el exterior y que no hayan sido declarados. El porcentaje podría incrementarse al 35% si los bienes no son declarados en los seis primeros meses de vigencia de la iniciativa. 

 

En ese texto están los mayores interrogantes sobre el borrador que analizan presentar en Economía. La propuesta de Parrilli fue aprobada en el Senado y desde fines de junio tiene un dictamen de mayoría de la Comisión de Presupuesto de la Cámara baja. Lleva cinco meses y medio sin llegar al recinto por la falta de votos del oficialismo para transformarlo en ley. Desde el 1° de diciembre transita un tiempo de descuento porque si no es tratado antes del 30 perderá estado parlamentario. 

 

En el bloque del FdT sus principales espadas eligieron no hacer apreciaciones sobre la ausencia de avances para el dictamen de Parrilli que no puede llegar al recinto, mientras Economía no hace ninguna mención alguna al dictamen de Parrilli. Los funcionarios del quinto piso de Hacienda deslizan un gran interés para conseguir el respaldo del nuevo texto. El borrador contrasta con los planes originales que tenía Massa, porque evaluaba la posibilidad de darle un nuevo impulso al dictamen de Parrilli. De hecho el actual ministro renunció a la Cámara baja el 1° de agosto para jurar como jefe de Economía. La dimisión fue aceptada al día siguiente, cuando fue reemplazado por Cecilia Moreau. El 22 de junio (una semana antes) el oficialismo logró reunir 41 firmas de la Comisión de Presupuesto para un dictamen de mayoría. Eran cinco más que el dictamen de minoría en rechazo, impulsado por Juntos por el Cambio. 

 

Desde entonces el dictamen quedó a merced de los respaldos que el oficialismo pudiera cosechar. No habían pasado 20 días del portazo que había pegado Martín Guzmán al Ministerio de Economía y el Gobierno estaba en plena ebullición, pero eso no frenó la marcha del texto que venía del Senado. En ese recinto fue aprobado el 12 de mayo con lo justo: 37 votos afirmativos y 31 negativos. Fue velozmente girado a Diputados y 45 días después ya tenía dictamen para intentar su llegada al recinto. El interés de Massa para reactivar la iniciativa de Parrilli no es añejo. Hace menos de un mes pensaba eso, pero el ímpetu se habría diluido en medio de las dificultades que tiene el oficialismo para sacarlo de la parálisis. 

 

El borrador que viene de Hacienda sólo toma el fondo que planteaba Parrilli para pagarle al FMI y reduce al 20% el destino de la recaudación obtenida. En la nueva versión, al menos hasta ahora, no quedaron rastros del sistema de delación premiada que impulsa el proyecto que viene del Senado para recompensar a informantes. Tampoco faculta al Poder Ejecutivo a otorgar plazos de pago de hasta 12 meses. 

 

En su lugar, el texto de Massa amplía las asignaciones específicas. Además del 20% para pagarle al FMI, destina otra cifra igual para subsidiar a micro, pequeñas y medianas empresas y otro 20% para el programa de Becas Progresar. El resto, que significa un 40%, es destinado a proyectos de "exploración, desarrollo, construcción, mantenimiento, transporte de gas natural", que emula uno de los destinos del aporte extraordinario de grandes fortunas para paliar los efectos de la pandemia que financió parte del gasoducto Néstor Kirchner

 

En el despacho de Parrilli tampoco contestaron a las preguntas de este portal. Un silencio similar al que adoptaron sus colegas legisladores al otro lado de Pasos Perdidos. Un representante de un bloque opositor  que ya se había opuesto al proyecto de Parrilli, opinó que el borrador de Economía busca quedar bien con el senador y con el kirchnerismo, pero vaticinó que no contará con el respaldo de la oposición. 

 

Hugo Yasky, cercano a Axel Kicillof en Diputados. 
Manuel Adorni en el Congreso. 

También te puede interesar