02|5|2022

Hay que investigar hasta las últimas consecuencias la deuda tomada por el macrismo, y  mientras tanto suspender los pagos al organismo.

En Argentina el hambre nunca se fue, la pobreza crece, y desde el inicio de la pandemia nuestros comedores y merenderos estuvieron al frente, sin bajar las cortinas, llevando siempre una copa de leche y un plato de comida a quien lo necesitara. A nosotros no nos parece que el pueblo argentino hipoteque su futuro y que condicionen a las próximas generaciones por lo que fue una estafa.

 

Desde el Frente de Todos insisten en que el acuerdo con el Fondo será “preservando el crecimiento económico y la inclusión social”, pero no existe ninguna posibilidad de un acuerdo con el FMI que no sea de ajuste. Así lo certifica toda la historia del organismo. El Gobierno lo sabe aunque esquiva cuidadosamente cualquier referencia a la palabra “ajuste”. El FMI exige reducir el déficit fiscal a 1,5% del PBI este año, a déficit cero en 2023 y a superávit en los años siguientes, todo para generar el “ahorro” en dólares suficiente para cumplir con los pagos al propio Fondo. Esto tiene consecuencias concretas: reducción de las partidas en salud, educación y gasto social, tarifazos y devaluación. Y la exigencia por parte del Fondo de avanzar en las llamadas “reformas estructurales”, laboral, previsional y fiscal. 

 

No aceptamos que el gobierno de Alberto Fernández renuncie a la soberanía como lo está haciendo con este acuerdo, el cual implica que cada tres meses el FMI va a auditar la economía argentina. Como la experiencia ya lo demuestra en numerosos ejemplos, cuando el Fondo co-gobierna un país, el único que pierde es el pueblo sufriendo un mayor ajuste. 

 

Desde nuestro lugar, creemos que se debía investigar hasta las últimas consecuencias la deuda tomada por el macrismo, y  mientras tanto suspender los pagos. Llegar a un acuerdo sin una previa investigación es legitimar el saqueo a la Nación. Por eso volvemos a insistir una y otra vez en lo que venimos planteando desde nuestros espacios de movilización y lucha: la única salida es romper con el FMI, con este siniestro acuerdo que llega después que ya le pagamos 6.500 millones de dólares durante el gobierno del Frente de Todos. 

 

La deuda externa es uno de los grandes motivos que lleva a la Argentina a estar estancada económicamente desde hace casi 50 años. Es nuevamente la deuda la que nos aplasta una y otra vez, y la que no permite el desarrollo y crecimiento de nuestro país.

 

El Frente de Todos ha intentado instalar el argumento del miedo, centralmente, para que el pueblo argentino no pueda discutir, razonar y decidir en conjunto. Plantean que “es este acuerdo o el abismo, esto o el infierno”. Los movimientos sociales apostamos a realizar una gran campaña de investigación, auditar la deuda del macrismo, como así también debatir en la sociedad argentina, y llevar a una consulta popular la decisión final. Una consulta en donde el pueblo diga que decisión vamos a tomar ante tamaña estafa por los próximos años. 
Está claro que el Gobierno no va a hacerlo, y va a tratar de mantenerlo dentro de los términos del Congreso. Desde Libres del Sur realizaremos una consulta popular durante la primera semana de marzo, donde apostamos a juntar más de 1 millón de firmas en contra de este acuerdo. Somos muchas las asociaciones civiles, movimientos sociales, clubes de barrio, centros de jubilados, centros de veteranos de Malvinas, entre otros, los que estamos en contra del pago de esta estafa tomada por el gobierno anterior.

 

Confiamos plenamente en la participación y la organización del pueblo argentino. Hay que hacerle saber a los legisladores que las estafas no las debe pagar el ciudadano. Seguiremos peleando por una país libre de las políticas del Fondo Monetario Internacional.