26|9|2022

Condición necesaria para afianzar el crecimiento

Hacia fin del 2017, nuestro país ingresaba en una zona de turbulencia financiera producto de un cambio de expectativas del mundo con el gobierno de Mauricio Macri. Esta situación tuvo su desenlace cuando el expresidente decidió, en 2018, acudir al FMI y condenar a la Argentina a años de fragilidad económica. El acuerdo con el organismo es el punto de partida que debe apuntalar el crecimiento y evitar el péndulo argentino, pero el camino no está exento de dificultades y desafíos. 

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Si se analizan con rigurosidad los históricos, pero también los más recientes acuerdos del FMI con otros países, se observa fácilmente que lo que va a llegar al Congreso es un entendimiento mucho más benévolo que los que consiguieron otros estados. Que no haya reformas laborales ni jubilatorias, que no haya tarifazos ni ajuste, sino, por el contrario, crecimiento del gasto en términos reales, garantizando el cuidado de los más vulnerables e impulsando a aquellos sectores con mayor multiplicador, no son acciones que otros negociadores hayan podido enarbolar. Este gobierno puede.

 

Pero lo anterior no nos va a hacer transitar un camino de rosas, sino, más bien, rozar sus espinas. Siempre el FMI duele. Si a nuestro país le va bien, los beneficios de esa virtud deberán utilizarse para pagar la deuda que tomó el gobierno anterior, situación política que hiere, paradójicamente, al gobierno que empieza a solucionar el problema que otra administración tomó y que no es acompañado por la ineficaz comunicación de la política económica, tal es así que todas las encuestas señalan la confusión en la población sobre quién pidió el crédito al Fondo.

 

Alcanzar este acuerdo es el paso inicial para consolidar la recuperación de nuestra economía, saltar el maldito péndulo argentino y afianzar el crecimiento que permita seguir generando empleo, con políticas de mediano y largo plazo consistentes, mejorando la distribución fruto de ese crecimiento y produciendo mejores oportunidades para los y las argentinos y argentinas.