16|8|2022

Las empresas reclaman que la interna del Gobierno no bloquee la gestión

11 de abril de 2022

11 de abril de 2022

Buscan sentar en la mesa de diálogo a Guzmán y a Martínez para evitar cortocircuitos en la toma de decisiones sobre temas energéticos. El pedido de más obras.

La mesa de diálogo tripartita entre las empresas, los gremios y el Gobierno volverá al diván para hacer "terapia de grupo" luego del descanso de Semana Santa. El nuevo cónclave no pasará inadvertido ya que el sector privado buscará que en la misma mesa, donde la semana pasada se quedó sin silla el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, se siente su par de Energía, Darío Martínez, para alinear con el ministro de Economía, Martín Guzmán, los pasos en la gestión energética y evitar que se interponga la interna en el Frente de Todos (FdT).

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Guzmán y Martínez vienen de protagonizar un contrapunto por el pago de las importaciones de gas para el abastecimiento interno. A través de una carta, el funcionario neuquino lanzó duras críticas hacia el titular del Palacio de Hacienda por el  ajuste de los gastos en materia energética. Si bien la situación quedó superada con la garantía de las partidas, la tensión sigue latente.

 

La semana pasada Guzmán le exigió a la Secretaría de Energía que agilice la convocatoria a audiencias públicas para poder avanzar en el aumento de las tarifas de electricidad. Ese es uno de los puntos de máxima tensión con el kirchnerismo, ya que la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el diputado Máximo Kirchner habían alertado que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) iba a provocar el deterioro de los ingresos de la población con la quita de subsidios. 

 

El Círculo Rojo fue el sector más entusiasta con el nuevo entendimiento por la deuda externa, sin importar tanto las condiciones ni las consecuencias. “Cualquier acuerdo, por más desfavorable que sea, es mejor que entrar en default”, afirmaron desde el espacio de poder económico local. Ahora, las empresas buscarán que el pacto se cumpla para evitar nuevos problemas en la macroeconomía.

 

“Pedimos que en la próxima reunión esté presente el secretario de Energía para que quede todo claro en esa materia. Con la solución del gas en la mano, ahora lo que no debe existir son cortocircuitos entre los funcionarios”, admitió a Letra P uno de los líderes de la Unión Industrial Argentina (UIA), hasta el momento la única entidad que integra la mesa tripartita de diálogo.

 

El sector industrial se siente a gusto con el estilo Guzmán y el diálogo con el gobierno de Alberto Fernández. "El problema con Feletti no es personal”, admite un empresario, que también reconoce que las avanzadas del secretario sobre el sector privado responden a "las formas del kirchnerismo más duro”.

 

La reunión de la UIA , la Confederación General del Trabajo (CGT) de Héctor Daer y Carlos Acuña, y el gabinete económico se realizará en los primeros días de la semana posterior a las Pascuas. Despejado del debate por la implementación de un bono para la clase trabajadora, que los empresarios supieron cambiar por el adelantamiento de las paritarias, ahora los industriales se quieren asegurar el camino energético.

 

Las empresas van a plantear es la necesidad de garantizar las obras y el financiamiento para la infraestructura energética. La construcción del gasoducto desde Vaca Muerta a Buenos Aires es clave, no sólo para el abastecimiento de gas en los próximos inviernos, sino también para la producción del sector del acero. Días atrás, Tenaris Siat S.A., perteneciente al Grupo Techint, realizó la única oferta para la provisión de caños con costura que unirán los más de 600 kilómetros.

 

En medio de la interna del Frente de Todos, el empresariado busca que “los funcionarios del mismo Gobierno dejen de lado las diferencias políticas en cuestiones de gestión”, según confió otro integrante de la mesa chica que conduce Daniel Funes de Rioja.

 

El pasado viernes concluyó una inversión de 1.300 millones de pesos para abastecer de gas natural a la ciudad bonaerense de Villegas que “contempló la incorporación de 53 kilómetros de cañería, dos estaciones reguladoras de presión (ERPs), como así también la reconversión de todos los artefactos que se encontraban instalados en los distintos hogares de la ciudad, a fin de que puedan ser utilizados con el nuevo fluido”, según un comunicado de prensa de la empresa Camuzzi.

 

De esta manera, la ciudad agropecuaria, que tiene un desarrollo industrial ya que produce insumos para el campo, dejará de abastecerse con camiones de transporte de Gas Licuado de Petróleo (GLP), una logística que había limitado su desarrollo y que imposibilitaba la incorporación de nuevos usuarios al servicio.

 

“Estamos orgullosos de haber podido concretar esta obra tan importante para General Villegas. Fueron muchas las reuniones que hemos mantenido a lo largo de todo este tiempo pensando la mejor manera para que el gas natural finalmente llegue. Y hoy, aquel sueño que parecía tan lejano es una realidad concreta, que traerá más trabajo, desarrollo y un mayor crecimiento para las economías regionales.”, sostuvo el presidente y director corporativo de Camuzzi, Jaime Barba.

 

En ese mismo acto, el interventor del Enargas, Federico Bernal -hombre ligado al Instituto Patria- evitó dar un mensaje interno, en momentos en que se discute el recorte de subsidios a la energía: “Estamos trabajando para muchísimas obras, las necesitamos, queremos que haya cada vez más consumo de gas, no menos; más usuarios, no menos. Que la industria y el comercio tengan gas por redes es desarrollo, una Argentina más próspera. Es un derecho social que garantiza derechos humanos”.