26|9|2022

Hay que trabajar en grupo, aún con diferencias, para sacar al país del atraso. "Integrar" es un espacio que viene a recuperar valores fundamentales. 

Si buscan la palabra “integrar” en el diccionario, van a encontrar varios significados, sinónimos y algunas frases de contexto. Sin embargo, la definición que más se ajusta al espíritu o el valor que le doy a esta expresión es la siguiente: Ser (determinada cosa o persona) una parte o elemento de cierta cosa.

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Nosotros venimos a ser parte, ¿ser parte de que? de la Argentina que viene, de la solución de los problemas. Muchas veces, por la idiosincrasia de los argentinos, creímos que necesitábamos un mesías, un salvador, que nos ilumine el camino y logre sacar a este país del atraso.

 

Sin embargo, ese mesías no existe. En vano, esperamos la llegada de una sola persona, pero para enfrentar los desafíos estructurales del país se necesita más de una persona, hace falta un equipo de individualidades que formen un grupo capaz de encontrar soluciones aun en el disenso, con debate interno y con miradas distintas. 

 

Por eso, el verbo integrar tiene una potencia extraordinaria. Hay que “ integrar”, mezclar las miradas diversas, las experiencias de cada uno, comprometernos desde todos los rincones de la sociedad y pensar que la salida es con esfuerzo y dedicación.

 

"Integrar” es un espacio político que busca recobrar valores fundamentales como el esfuerzo, el merito y volver a la cultura del trabajo que nos enseñaron nuestros abuelos, mis nonos que vinieron de Italia “para hacer la patria”, como ellos decían. Ellos supieron integrarse a esta tierra y formar una familia con la cultura del trabajo como modo de ser y vivir y la mirada puesta en el esfuerzo y la educación de sus hijos. 

 

La patria que soñaron los nonos, los abuelos de cada uno de nosotros, ahí es a donde tenemos que volver,  a esos mismos principios, claramente el camino no es la grieta, las divisiones internas que tanto dolor nos causaron a lo largo de estos años.

 

Familias, amigos, parejas que se distanciaron por ponerse de una lado o de otro, sin poder escucharse, ni entenderse. El odio y el antagonismo que agitan los dirigentes desde los escenarios hacen daño y no permiten ampliar la mirada.

 

Es por eso que nuestra propuesta además de buscar la integración y renovar los valores del merito, el esfuerzo y la cultura del trabajo también busca desterrar, de una vez y para siempre, la grieta que divide a nuestra sociedad.

 

Quizás parezca utópico lo que proponemos para los tiempos que corren, pero para lograr las metas hay que tener claro el norte para poder desandar el camino.