17|6|2022

“Las mesas políticas siguen siendo chicas y en su mayoría de hombres”

ENTREVISTAS

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26 de abril de 2022

26 de abril de 2022

La secretaria de Igualdad porteña dice que a la rosca le faltan mujeres. Empleo y cuidados, asuntos relacionados. Del Comercio Exterior a la transversalidad.

Marisa Bircher es la única persona del Gabinete del expresidente Mauricio Macri –donde fue secretaria primero de Mercados Agroindustriales y luego de Comercio Exterior- que hoy integra el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta. El alcalde porteño la convocó para hacerse cargo de la Secretaría de Igualdad, cuya función es articular con todas las áreas gubernamentales y actores externos para que todo proyecto, servicio y política pública, tenga perspectiva de género.

 

Bircher estudió Comercio Internacional y antes de sumarse a la gestión presidencial de Macri ya había participado en los dos mandatos del expresidente de Boca en la administración porteña. Aunque su agenda no era específicamente de género, su participación en el Ministerio de Agricultura le afinó la mirada en este tema. “No era común una secretaria mujer y con la temática que llevaba”, relata, pero recuerda que "los datos eran muy claros" respecto de la "alta participación de las mujeres en el campo”. “En el censo agropecuario se hicieron preguntas que no se habían hecho nunca, que tenían que ver con la participación de las mujeres en la actividad agroindustrial para empezar a visibilizar la importancia que teníamos en ese sector. Los datos arrojaban una participación informal inmensa: en el 50% de la actividad agrícola hay participación de las mujeres, pero solo el 20% de manera formal”.

 

Su siguiente parada fue la Secretaría de Comercio Exterior. “También ahí armamos una red de mujeres exportadoras”, relata y sostiene que lo más interesante fue “trabajar la perspectiva de género en los tratados de libre comercio”. Ahora ese expertise se traslada a las distintas áreas de la Ciudad. En diálogo con Letra P, Bircher dice que los temas prioritarios son el trabajo, los cuidados y la lucha contra la violencia de género.

 

-¿Por qué la Secretaría de Igualdad no es un área del Gabinete?

 

-Es transversal y ahí está el gran acierto, porque el hecho de que sea una secretaría que depende directamente del jefe de Gobierno, establece una política de Estado que mira a todos los ministerios, a todas las secretarías. No tenemos el patrimonio absoluto de la gestión de género, sino que a través de todos los ministerios vamos integrando, simplificando en algunos casos y generando nuevos programas. Hoy no hay ninguna acción dirigida a la igualdad de género que esté a cargo de un solo ministerio.

 

-¿Cuáles son las prioridades en este momento en términos de políticas públicas para achicar la brecha de género?

 

-El principal eje es empleo y trabajo y el segundo eje es cuidados. El salto que queremos dar es la puesta en marcha de un sistema integral de cuidados que involucra a varios ministerios: Educación, Desarrollo Económico, Desarrollo Humano, Salud, Desarrollo Urbano.

 

-La agenda de cuidados está vinculada con la de trabajo.

 

-Sí, no podés generar o intentar potenciar el empleo si no tenés una agenda de cuidados que trate o intente ir a la par de esa autonomía económica.

 

Marisa Bircher en entrevista con Letra P. (Fotos: Victoria Gesualdi)

-Usted trabajó en espacios históricamente masculinizados, ¿cómo analiza la ausencia de mujeres en los espacios de decisión?

 

-Todavía requiere una transformación cultural muy grande. Yo me sentaba en negociaciones internacionales y en la mesa, en su momento, estábamos Susana Malcorra y yo, y después yo sola, porque el gabinete se iba ampliando, pero éramos muy pocas mujeres con acceso.

 

-Además de las barreras culturales, se identifica, por lo menos en la administración pública nacional, que el techo de cristal sigue siendo la maternidad.

 

-Ese es el cambio radical en la vida de las mujeres y hasta hoy sigue siendo “el” tema. Lo bueno es que nosotros en la Ciudad, a través de la iniciativa público-privada, que empezamos en 2018 con 14 empresas, hoy ya contamos con 70 empresas de las más importantes que emplean a miles de mujeres en Buenos Aires. La compatibilidad de la agenda de cuidados y la agenda de trabajo es necesaria, y las empresas y el Gobierno de la Ciudad estamos trabajando conjuntamente.

 

-¿El sector privado también lo ve como una necesidad?

 

-Para ellos también es necesario retener talento femenino. Por ejemplo, cuando miden el índice de bajas que hay después de la maternidad, recuperar el perfil de esas mujeres, volver a incorporar una persona, prepararlas y formarlas, es un costo. Además, está el trabajo que hacemos en la Ciudad con el cambio de licencias, la implementación de lactarios, espacios de cuidado, nos involucra a todos a retener mujeres, además de contratar a más, y a la vez que haya más mujeres en cargos directivos. Cuando mirás el directorio de estas grandes empresas que forman parte de la iniciativa público privada, todavía hay una escasa participación de las mujeres.

 

Mujeres gobernando la Ciudad

-¿Cómo funciona el grupo de mujeres del Gabinete porteño?

 

-Somos bastante unidas. Siempre que se da la posibilidad de un nuevo espacio en el Gabinete, o porque se produce algún cambio, enseguida le proponemos mujeres a Horacio. La incorporación de Julia Pomares fue espectacular para el equipo. Ahora se sumaron Manuela López Menéndez ocupando el lugar de Juan José Méndez en la Secretaría de Transporte y Obras Públicas, Julia Domeniconi a cargo de todas las comunas de la Ciudad desde la Secretaría de Atención Ciudadana y Gestión Comunal. Tenemos debates internos bastante interesantes.

 

-¿Cuál es el principal debate ahora?

 

-El sistema integral de cuidados es un tema que cada una lleva a la mesa desde su lugar y podemos discutir dónde ponemos la prioridad. Se traduce al Gabinete: hablar de los horarios de reuniones que son inviables para las mujeres, además del trabajo en la narrativa del equipo y del mismo Horacio, a quien integramos permanentemente a estos debates.

 

“No se puede generar empleo sin una agenda de cuidados”

-¿Y cómo se para Rodríguez Larreta en esos debates?

 

-Se siente cómodo, porque entra en estas discusiones y nos desafía a visibilizar más mujeres. De hecho, tenemos un grupo de WhatsApp entre nosotras que se llama “Hay mujeres”, que surgió de una de esas reuniones y que incluye a las mujeres del Gabinete más la diputada Silvia Lospennato y la senadora Guadalupe Tagliaferri.

 

-Hay un tema que a las mujeres todavía les está vedado: el acceso a la rosca política. ¿Hay un trabajo por hacer en ese sentido?

 

-Sí. En Juntos por el Cambio están María Eugenia Vidal -una persona a la que es muy fácil acceder-, Elisa Carrió, Patricia Bullrich, pero todavía las mesas siguen siendo chicas y mayoritariamente de hombres. La política es donde más hay que trabajar para que se escuchen las voces de muchas mujeres. Para nosotras, al menos las mujeres del Gabinete de Horacio, que hoy somos el 37%, es un desafío visibilizar a muchas mujeres de diversos lugares del país, que tienen un perfil muy potente para transformar el espacio donde están. Si no lo hacemos nosotras en red, es un trabajo imposible. Si alguna cree que la agenda de género tiene nombre y apellido, es el fin.