16|5|2022

Una mirada de unidad para un universo disperso de empresas que se unirán detrás de un mismo objetivo: ser convocadas para hacerse oír. 

Las pymes y las cooperativas somos actores económicos y sociales fundamentales que aún no tenemos una representación reconocida por el Estado a la altura de nuestra importancia. El fraccionamiento y la dispersión de las entidades pymes atenta contra el objetivo principal: que el Estado nos reconozca como un actor fundamental y nos convoque para conocer nuestras opiniones sobre las políticas públicas que diseña y para escuchar nuestras propuestas y reclamos.

 

Muchos dirigentes de distintas entidades venimos coincidiendo en la necesidad de agruparnos sin perder nuestra identidad gremial individual y respetando las adhesiones políticas de cada uno porque no somos colectora de ningún dirigente o partido político. Nuestras acciones van dirigidas a que de una vez por todas en Argentina se implemente un plan de desarrollo de largo plazo que nos aleje del péndulo que va del crecimiento a la crisis en cuestión de años destruyendo en el camino empresas y trabajo nacional. 

 

Desde este espacio que aún no tiene nombre ni autoridades, queremos subsanar este déficit para aportar a la construcción de políticas públicas de largo plazo a favor del crecimiento, el desarrollo y la industrialización con inclusión social.

 

Así, coincidimos en: 

 

  1. Comercio, servicios, industria y agro son pilares económicos centrales
  2. La industria es la base de sociedades más ricas e inclusivas y la renta de los recursos naturales debe apalancar el desarrollo industrial y las obras de infraestructura.
  3. Para crecer de manera sostenida y sustentable es necesario más mercado interno, sustituir importaciones y aumentar las exportaciones, en especial las de alto valor agregado y pymes.
  4. Las pymes necesitamos que el Estado intervenga con firmeza para lograr que los insumos difundidos no sean una permanente y pesada mochila en nuestros costos.
  5. Con importantes recursos energéticos, la soberanía energética y el autoabastecimiento deben objetivos de corto plazo que no tiene porque ser afectado por una política de exportaciones de gas y petróleo.
  6. La concentración económica atenta contra el crecimiento y la inclusión social. Las pymes somos agentes contra la concentración.
  7. La soberanía completa incluye la soberanía tecnológica y las pymes son innovadoras, invierten en I+D y encuentran soluciones a problemas que, de otro modo, implicarían una importante salida de divisas.
  8. Existe en la Argentina una importante tradición industrial basada en empresas nacionales y pymes, que ha permitido estar en calidad, diversidad e innovación a la altura de las principales referentes mundiales en varios sectores industriales.
  9. No hay industria sin política industrial. Todos los ejemplos de industrialización muestran que es fundamental y determinante la acción del Estado promoviendo, protegiendo, planificando, en definitiva, aplicando diversas formas de política pública que se mantienen durante largos períodos para asegurar desarrollo creciente y complejo.
  10. Necesitamos una definitiva mirada federal para nuestros problemas, integrar a la nación, apuntar a disminuir las asimetrías entre regiones. Los planes públicos de infraestructura deben atender estos objetivos al tiempo que promueven la actividad de los proveedores para la construcción, el transporte ferroviario, fluvial y marítimo.
  11. Es fundamental no soslayar la cuestión ambiental y dar la discusión sobre cómo se puede conciliar desarrollo y crecimiento con el cuidado del planeta
  12. Legislación laboral, salarios y productividad son asuntos a enfrentar con seriedad y dialogando con los representantes de los trabajadores. Para nosotros también es un objetivo terminar con el trabajo no registrado y la precarización. Una sociedad moderna debe conciliar salarios altos con rentabilidad empresarial.
  13. Las empresas pymes nos somos como las grandes empresas pero de menor tamaño, y es necesario que regulaciones e impuestos sean diseñados dando cuenta de nuestras características específicas segmentando adecuadamente la política tributaria, fiscal, financiera y laboral.
  14. Necesitamos un sistema financiero al servicio de la producción 
  15. La recuperación de la industria y el comercio durante los últimos meses debe ser el piso a partir del cual edificar un nuevo consenso productivo que nos aleje definitivamente de las políticas que han destruido el trabajo nacional, que han fomentado la especulación financiera y puesto a nuestra Argentina en una situación que la inmensa mayoría de los que trabajamos diariamente por su grandeza, no merecemos.
  16. Los procesos de integración regional en curso (como el Mercosur o la Celac) deben, en nuestra opinión, ser profundizados en el sentido de una mayor participación y protagonismo de las empresas pymes. 
  17. Pensar la región como un solo espacio económico en el que la transferencia de tecnología, la regionalización de empresas, la sustitución de importaciones extrazona, las exportaciones  conjuntas, implementadas como políticas públicas supranacionales sean herramientas para colaborar con la eliminación de asimetrías y el desarrollo armónico de los países de la región.
  18. Todo en el marco de un mundo multipolar con un sistema económico occidental en crisis en el que Argentina se debe posicionar con inteligencia e independencia
  19. Las pymes y las cooperativas no tienen ruedas ni levitan, están firmemente implantadas en nuestra tierra, en el barrio, en la comunidad. La mayoría son sobrevivientes de muchas crisis provocadas por políticas de desindustrialización, de especulación financiera, de extranjerización de la producción, del comercio y, sin embargo, seguimos firmes apostando a que de una buena vez y para  siempre encaremos en unidad el camino del desarrollo y el crecimiento.