12|5|2022

Milagros, no: Feletti asume la derrota en la macro y se anota microvictorias

12 de mayo de 2022

12 de mayo de 2022

Resignado, sin poder torcer el rumbo, el secretario K vende la baja en el rubro alimentos en el conurbano. Guzmán cree que tiene a todos alineados.

El Gobierno se conformó con una baja de la inflación en abril, incluso con una menor de la deseada porque no logró perforar el piso del 6%, porque vislumbra un sendero descendente. Si bien aún en números altos, las remarcaciones muestran indicios de reducción en microtemas socialmente sensibles, como un descenso de alimentos y bebidas no alcohólicas en el conurbano bonaerense. Es el dato positivo que la Casa Rosada pone encima de la mesa. Bombardeado por cristinismo, el ministro de Economía, Martín Guzmán, recibió este jueves sin sorpresas la cifra anunciada por el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INDEC) en el índice de Precios al Consumidor (IPC). La mirada, entonces, se posó sobre Roberto Feletti

 

El secretario de Comercio Interior se mostró durante la jornada con una densa agenda de reuniones con empresas y sectores para intentar sostener los precios en góndola. Fuentes de su entorno exhibieron ante Letra P que la caída sostenida de los precios en alimentos y bebidas "mostró resultados del trabajo del área encargada de diseñar la política de canastas para contener la inflación": 7,5% en febrero, 7,2% en marzo y 5,9% en abril. "En el Gran Buenos, donde se concentra la mayor densidad poblacional del país con una situación social compleja, fue de 8,6% en febrero, 6,1% en marzo y 5,9% en abril", resaltaron.

 

En privado, Feletti asume que perdió el debate hacia adentro del gabinete económico sobre las herramientas necesarias para ordenar la macroeconomía, que incluyó tensiones públicas por la aplicación de herramientas que Guzmán y otros ministros alineados descartaron, tales como la suba de las retenciones. "Nadie está conforme, pero, gracias a la implementación de las herramientas que tiene esta secretaría, vemos que en alimentos en Gran Buenos Aires y otras regiones se va desacelerando", sostiene el secretario de Comercio Interior a quien lo quiere escuchar.

 

En el Palacio de Hacienda están "conformes" con el alineamiento del gabinete al plan Guzmán. El ministro de Economía admitió a sus colaboradores que la inflación de abril fue "mala", pero, al mismo tiempo, destacó que "se va ordenando". Con esa misma premisa fijada, ya le había prometido a Alberto Fernández que las remarcaciones de mayo serán menores. "Seguirá la tendencia a la baja", se entusiasmó el funcionario, revelan en su entorno. 

 

Hay un dato que lo ilusiona: logró alinear incluso hasta los díscolos que confrontan con el rumbo económico trazado por Guzmán. "El Gobierno en su conjunto tiene que ir contribuyendo a que se vaya dando el escenario deseable", señalaron en el entorno del ministro a Letra P. El jefe del Palacio de Hacienda, completaron, cree que el kirchnerismo duro que forma parte de la burocracia oficial está "bastante alineado", aunque admitieron que "cada uno con su característica y rol". "Todos quieren lo mismo: bajar la inflación", cerró la fuente consultada.

 

Feletti, la cara dentro del gabinete que más cuestionó la estrategia antiinflacionaria macroeconómica, admite que el debate interno está saldado. De todos modos, a puertas cerradas, insiste en la necesidad de aumentar retenciones, desacoplar precios internacionales de los locales y tener un mayor control de las importaciones, entre otros puntos, para "ser efectivos" con el plan de canastas. "Sólo no puede hacer milagros", recordaron cerca del funcionario cristinista, en referencia a la frase que soltó hace un mes, cuando admitió que no obraba hechos sobrenaturales

 

En la previa de la revelación del índice inflacionario y las audiencias por la segmentación tarifaria, esta semana se profundizó la guerra entre el camporismo, que controla parte de la Secretaría de Energía, y el ministro Guzmán en relación a los nuevos cuadros tarifarios de la electricidad y el gas, tanto para domicilios como para la industria. El Instituto Patria, el think tank de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, alertó que las remarcaciones iban a generar más inflación. La propia expresidenta había redoblado sus críticas hacia la gestión económica.

 

Las disidencias internas en el Frente de Todos podrían escalar más aun. Para un sector del camporismo, los precios altos licúan el gasto. Este razonamiento chocaría contra el plan acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) de reducir precios, aunque la guerra y la pandemia podrían flexibilizar las metas.

 

"Es una inflación inercial muy alta que es el costo de no haber amortiguado más el shock internacional de febrero y marzo. En abril ya no estuvo, pero dejó la inflación en un nivel muy alto, porque los otros países también tuvieron impacto en alimentos y energía, pero no con un punto de partida tan alto. Eso hace subir el piso de inflación que taníamos antes, del 4% mensual. Bajarla va a requerir un trabajo fuerte", afirmó Nicolás Pertierra, economista jefe en el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO), consultado por Letra P.