26|6|2022

La intendenta cordobesa que se pone el casco y da pelea en la interna radical

15 de mayo de 2022

15 de mayo de 2022

La jefa comunal de Juárez Celman quiere ser protagonista en 2023. Una boinablanca en el Panal, feeling con Llaryora y críticas al machismo de la UCR local.

CÓRDOBA (Corresponsalía) “Mi aspiración principal es que el radicalismo sea Gobierno a partir de 2023 y, en ese plan, me veo ocupando algún cargo a nivel ejecutivo”. Myrian Prunotto tiene claros sus objetivos desde hace tiempo. Es una de las intendentas más activas dentro del radicalismo cordobés y, a partir de su tarea en Estación Juárez Celman, quiere proyectarse a nivel provincial con la gestión como principal argumento a la hora de sentarse en “la mesa de quienes deciden las cosas”.

 

“Si las encuestas dan y mi presencia sirve para apuntalar el proyecto, integraré la fórmula. Si eso no sucede, acompañaré y pelearé por ocupar un lugar en el Ejecutivo del próximo gobierno de la provincia”, dice a Letra P al transparentar la apuesta que busca poner en valor la experiencia de gestión que no solo defiende en su trinchera personal sino como parte de un grupo intendentes e intendentas que quieren trasladar una demostrada capacidad de gestión de los municipios a la Casa de Gobierno provincial.

 

En su mirada, el encuentro de Villa Giardino no arrojó respuestas concluyentes al planteo de una parte de la militancia boinablanca que reclama que el partido dispute la gobernación con candidatos propios, ya sea mediante una interna o forzando un acuerdo entre los socios de Juntos por el Cambio. “Lo primero que tendríamos que haber hecho es fortalecer al radicalismo y después pensar una política de alianzas o un frente electoral”, asegura. “Con qué fuerza podemos ir a disputar una interna si no estamos realmente fuertes hacia adentro”, plantea la tres veces intendenta que define a la postura del plenario, en ese sentido, como “tibia”.

 

“A mí no me da lo mismo cualquier candidato. El gobernador tiene que ser radical. Tenemos muchos cuadros en el partido formados para hacerse cargo de ese desafío, pero están invisibilizados porque los medios le prestan atención a figuras más populares, sin gestión o con gestiones que por ahí no resultaron tan beneficiosas para los vecinos”, dispara sin dar nombres.

 

Como viene contando Letra P, el intendentismo viene pidiendo hace rato una mayor participación en la mesa de decisiones de la UCR y, en ese sentido, también discute la posible participación en la fórmula que compita con el peronismo en 2023. En el caso de Prunotto, el desafío es doble. Nunca en la historia del partido en Córdoba una mujer formó parte de la fórmula para la gobernación. La intendenta se siente preparada para dar el debate, aunque sepa que las condiciones objetivas de su fuerza puedan representar una complicación.

 

“Las condiciones para plantear los cambios nunca son las ideales, pero las discusiones hay que darlas. Si nos quedamos en la comodidad, esos cambios no llegan nunca”, asegura. “El partido es muy machista. Está acostumbrado a que la lapicera la tengan tres o cuatro. Los nombres propios son los de los hombres. Las mujeres son consideradas ‘mujeres de’. Siempre se nos considera representando a algún núcleo interno. Hay una lucha que hay que dar”, afirma una de las referentes radicales que hace tiempo pide “un cambio” en la “cultura” interna del partido.

 

Alineada históricamente con el mestrismo, Prunotto definió correrse de esas referencias en los últimos años y bregar por una participación independiente de esa interna que dividió aguas radicales hasta llegar a su punto más extremo en las elecciones de 2019. “Voy a pelear para que las mujeres podamos estar en las listas a partir de nuestra militancia y no por pertenecer a tal o cual espacio”, asegura, mientras desafía la lógica del armado electoral, que por lo general busca “repartir” espacios como estrategia de contención en pos de garantizar la unidad.

 

Feeling

Un aspecto que distingue a Prunotto de una buena parte de sus pares radicales es la relación que sostiene con el peronismo provincial. Siempre con el eje en la gestión, no esquiva las fotos con dirigentes oficialistas mientras sostiene que “hay cosas que el peronismo ha hecho muy bien y que hay que reconocerlas”. Para ella, el radicalismo tiene que “armar los programas para un futuro gobierno y salir a mostrárselos a le gente”. “El gobierno tiene su talón de Aquiles en cuestiones muy importantes como seguridad, educación o salud. Nosotros tenemos que construir una propuesta superadora”, señala la intendenta, que se define como una "apasionada por la gestión pública".

 

En ese marco, también se destaca la buena sintonía que mantiene con el intendente cordobés Martín Llaryora, un par con el que ha demostrado una sintonía que se plasma en la gestión pero que, sabe, tendrá en la vereda opuesta en 2023.

 

Prunotto y Llaryora durante la firma del convenio que creó el Ente Intermunicipal de Gestión Metropolitana

El último acercamiento concreto con el peronista se dio por la creación del Ente Intermunicipal de Gestión Metropolitana, cuyo nacimiento fue sellado en la localidad que comanda la radical. “Una de las cosas que mantiene vivo al ente es que no hay egos políticos que interfieran con su funcionamiento. La iniciativa es extremadamente positiva y creo que le va a dar muchas soluciones a los vecinos. Es una necesidad que existe desde hace mucho tiempo y sin Córdoba no lo podíamos formar. Reconozco la apertura que ha tenido Martín. De hecho, que siendo Córdoba la ciudad más importante, se haya lanzado en Juárez Celman es la prueba que demuestra que no hay personalismos ni barreras políticas que atenten contra el propósito del ente”, describe Prunotto esquivando suspicacias al respecto.

 

“La gente necesita soluciones, no que nos estemos peleando. Cuando tengamos que disputar, lo haremos con respeto y la principal herramienta serán nuestras gestiones. No vamos a echar mano a las agresiones que muchas veces se ven en las campañas políticas”, asegura.