25|6|2022

15 de mayo de 2022

15 de mayo de 2022

Rosatti y Lorenzetti desembarcaron en la Bota para bancar a una justicia federal que es parte del problema del narcotráfico. La inacción de los Poderes.

ROSARIO (Corresponsalía Santa Fe) Poco tuvo de jurídico el discurso que dio en esta ciudad el presidente de la Corte Suprema Horacio Rosatti. El supremo plantó bandera y bajó a una acosada por el narcotráfico y la inseguridad para jugar su partido, casi para victimizar a la justicia federal cuando, en realidad, el mismo órgano judicial es parte del problema en Santa Fe. La puesta en escena, tan bien vendida, no quita de responsabilidad a los y las federales.

 

La justicia federal, encargada de investigar delitos de narcotráfico, solo tiene dos juzgados en Rosario, liderados por Carlos Vera Barros y Marcelo Bailaque. Ambos están sospechados por conductas irregulares y sobre el segundo en particular pesa un pedido de investigación en el Consejo de la Magistratura por frenar causas contra líderes narco.

 

La justicia federal, y también los mosqueteros de la Corte, no pueden mirar para el costado. Hace 30 años que en Santa Fe no se nombra un o una jueza federal. No es responsabilidad solo del Ejecutivo, encargado de las designaciones ¿Cuánto hizo el fuero federal para demandar recursos ante la situación de extrema gravedad? Poco y nada.

 

Rosatti usó la tribuna rosarina para “bajar línea política, hacer reclamos al Gobierno y mandar directivas, no sólo de enfoque judicial sino político”, como analizó el periodista de Letra P Facundo Borrego ¿Tienen algo de novedoso los dichos del cortesano? ¿Alguien desconoce que se precisa decisión política para enfrentar al narcotráfico?

 

El antecesor de Rosatti, Ricardo Lorenzetti, también jugó su partido y propuso crear una agencia federal permanente contra el narcotráfico ¿Dicho ente no funciona ya y se llama Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR), que tiene bajo su rango la investigación de causas de crimen organizado? ¿Qué de nuevo tuvo entonces el pedido del rafaelino? ¿Pour la galerie?

 

Santa Fe, y Rosario en especial, tienen un problema serio, complejo. Lo palpan todos los días el intendente Pablo Javkin y el gobernador Omar Perotti. El jefe de la Casa Gris lo sufre, además, por haber vendido en su campaña una “paz y orden” que nunca llegó. Pero si algo precisa esta provincia es trabajo, no puestas en escenas.

 

Un integrante de la Corte Suprema de Justicia provincial no salía de su asombro por el despliegue del encuentro de la justicia federal que apoyó la Corte. “Buscan mediatizar la sangre de Rosario”, se quejó el juez del máximo órgano santafesino.

 

La responsabilidad le cabe al Poder Judicial y también al Ejecutivo. Por caso, el presidente Alberto Fernández anunció el 1° de marzo de 2020 que enviaba al Congreso un proyecto para la creación de nuevas dependencias investigativas en la provincia. Todavía se aguardan novedades.

 

De ahí que hayan sido Perotti y el grueso de legisladores nacionales por Santa Fe quienes hayan tomado la posta. Los y las santafesinas del Congreso presentarán el 20 de mayo el proyecto denominado “Fortalecimiento de la justicia penal federal en la provincia de Santa Fe”. De 44 artículos, la iniciativa apunta a dotar de recursos humanos y técnicos. El gobernador ya habló con el presidente de Diputados, Sergio Massa, para viabilizar el proyecto.

 

La política es parte del problema en Santa Fe. El narcotráfico cruza a casi todas las instituciones. Pero la provincia necesita de manera imperiosa de los estamentos más altos del poder. Precisa de la ayuda del Ejecutivo nacional y la justicia federal, con la Corte incluida. Nadie se salva acá. Santa Fe no está para ser la excusa de un enfrentamiento de mayor escala, de una interna irresuelta.