28|6|2022

Paro de colectivos: el país paralizado e invisible para el AMBA

17 de mayo de 2022

17 de mayo de 2022

La UTA reclama aumentos en línea con la paritaria metropolitana. Asimetría en el reparto de subsidios, bronca en las provincias y centralismo en crisis. 

La Unión Tranviarios Automotor (UTA) comenzó este martes un paro de 72 horas en todas las ciudades del interior ante la falta de respuesta al reclamo de un ajuste salarial similar al otorgado en marzo a las líneas del AMBA. La medida, que se hizo efectiva tras agotarse la conciliación obligatoria y se extenderá durante jueves y viernes para dejar a salvo el operativo del Censo, no afecta los servicios de colectivos en la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense y ya levantó airados reclamos en las provincias, que vienen reclamando desde hace meses un reparto más equitativo de los subsidios al transporte. 

 

Como viene contando Letra P, las provincias nucleadas en el Comité Federal de Transporte (Cofetra) esperan que el Gobierno abra la billetera para afrontar los mayores costos operativos y salariales del transporte urbano sin tocar el precio de los boletos. La cruzada federal, además, se extendió al Congreso, donde la senadora cordobesista Alejandra Vigo, junto a sus pares de Mendoza, Alfredo Cornejo, y de Tucumán, Beatriz Ávila, ambos de Juntos por el Cambio, impulsan un programa nacional de compensaciones a las cajas provinciales conocido como "Boleto Federal". Es una de las iniciativas que busca poner en evidencia el "centralismo porteño" que denuncian cada vez con mayor vehemencia las autoridades del interior y que, a caballo del reclamo de federalismo, comienza a rebasar los límites de la gestión para meterse en la arena electoral. 

 

Algunos gobernadores del Norte Grande ya hicieron sentir su malestar por el paro, poniendo el acento en la desigual distribución de los fondos nacionales para el transporte público. El gobernador oficialista Raúl Quintela (La Rioja) sostuvo en su cuenta de Twitter: "Seguimos pidiendo por un federalismo en serio para todos y todas. Una vez más, todas las provincias padecemos la injusticia de un centralismo que nos invisibiliza". En la misma línea se pronunció el mandatario salteño Gustavo Sáenz. "Por cada peso que la Nación otorga como subsidio de transporte para el interior del país, destina 6 pesos al AMBA, es decir, el 82% del total de los recursos se queda en el Área Metropolitana de Bs As y solo el 18% restante es lo que reciben en conjunto el resto de las provincias", sintetizó.

 

Por su parte, en declaraciones radiales Raúl Jalil (Catamarca) hizo eje en los sueldos que reclama el gremio de choferes. "La UTA no puede hacer paro cada 30 días, sobre todo con el esfuerzo que hace Catamarca con los subsidios que entrega al transporte", dijo el mandatario, para quien "no se puede plantear el mismo salario en Buenos Aires y en el conurbano, que en el norte del país".

 

El gobernador interino de Tucumán, Osvaldo Jaldo, se reunió este lunes con la dirigencia local de la UTA y el empresariado para tratar de desactivar la medida de fuerza a través de un subsidio estatal provincial, pero no logró su cometido. "Es una situación nacional que nos excede, ya no depende de nosotros", declaró al diario La Gaceta. También apuntando a la Nación, en el sur del país, el director provincial de Transporte de Neuquén, Luis de Brida, cuestionó que la UTA exija "acordar en todo el país" para destrabar el paro, pero marcó que su jurisdicción ya aportó la suma que le corresponde. “Las provincias que tienen voluntad y las que no, están en un mismo plano. Eso es una injusticia”, dijo a La mañana de Neuquén. En Chaco, buscaron dejar en claro que la solución está en Buenos Aires. El subsecretario de Transporte, Tomás Yazle, resaltó que “los subsidios provinciales superan a los otorgados por el orden nacional”.

 

Asimetrías

Al igual que las provincias en su ofensiva contra el Gobierno para obtener más subsidios, la UTA se agarra del último análisis económico y tarifario elaborado por la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP) para justificar el paro en las líneas urbanas del interior .

 

El informe que la entidad presentó en la reciente y frustrada mesa paritaria y en el despacho del ministro de Transporte, Alexis Guerrera, destaca como conclusión más relevante que el actual reparto mensual de los subsidios tarifarios favorece ampliamente a la región metropolitana que, tal como señalaban los gobernadores, embolsan el 85% del total ($ 23.000 millones) frente a las operadoras del resto del país que reciben solo el 15% ($ 3.500 millones).

 

Más allá de ese dato central, el trabajo de la FATAP puso sobre el tapete otras variables. El 15% actual del total de los subsidios nacionales que van a parar a las líneas del interior es el registro más bajo de los últimos tres años y medio. La última distribución más o menos equitativa se había dado en diciembre de 2018, cuando las líneas del AMBA captaron $ 4.032 millones -equivalentes al 54% del total de las compensaciones- y las empresas del interior se llevaron $ 1.880 millones (46%).

 

A partir de ese momento y por el acuerdo fiscal que habían firmado las provincias con la administración macrista, las transferencias de subsidios de la Nación al interior cayeron a un promedio del 20%. El compromiso que habían asumido las provincias era que, a cambio de otros aportes y ayudas económicas del Gobierno, iban a hacerse cargo de los mayores costos operativos y salariales de los colectivos con recursos propios o aumentando los precios de los boletos.

 

La vía elegida por las provincias y municipios fue la autorización de distintos ajustes tarifarios a contramano de la Nación, que siguió con los boletos congelados en el AMBA. Frente a una tarifa base de $ 18 que se pagan hoy en los ómnibus porteños y bonaerenses, en el interior la tarifa promedio es de $ 51,49; con casos extremos como Necochea donde el boleto mínimo trepa a $ 80.

 

Sin margen para seguir ajustando el boleto, ahora provincias y municipios presionan para que se revean los porcentajes de reparto de los subsidios nacionales para atender las mejoras salariales que reclaman los choferes.

 

En lo que respecta a la cantidad de vehículos en servicio y su relación con la plantilla de las empresas, el informe de la FATAP detalla que la relación entre colectivos en actividad y cantidad de personal se mantiene pareja: 2,75 en el AMBA y 2,78 en el interior. En cambio, la mayor distorsión se da a la hora de cotejar lo que reciben las empresas por cada colectivo que sacan a las calles: mientras las líneas del AMBA cobran $ 1.275.000 por mes, sus colegas del resto del país reciben la quinta parte de ese monto: $ 268.000.