23|9|2022

Fernández busca aire fresco en Alemania, en pleno vendaval interno

25 de junio de 2022

25 de junio de 2022

El Presidente hará un viaje relámpago a Múnich para la cumbre del G7. La agenda internacional, un clásico del salvataje para tomar distancia. Massa, invitado. 

(Enviada especial) Ya es casi un clásico del último año. Cada vez que sale rumbo al exterior para una gira internacional, donde busca posicionarse como interlocutor de los grandes líderes mundiales, Alberto Fernández deja en Argentina el vendaval interno en el que vive inmerso el Frente de Todos (FdT) y que ahora parece lejos de aplacarse.

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Esta vez, el destino presidencial será Alemania, donde Fernández llegará el domingo por la tarde, hora local, para participar como invitado en la Cumbre del G7, que forman algunos de los países más poderosos del mundo: Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido. La visita será fugaz; en la agenda del mandatario solo figuran actividades el mismo día de llegada y el siguiente. Por ahora, el regreso a Argentina está previsto para el mismo lunes por la noche. Todo está sujeto a cambio.

 

La Argentina fue especialmente invitada a la Cumbre junto con India, Indonesia, Sudáfrica y Senegal. La participación argentina se cocinó durante el viaje anterior de Fernández a Europa, a principios de mayo. Aquella gira se inició horas después del durísimo discurso que Cristina Fernández de Kirchner había pronunciado en Chaco, donde puso sobre la mesa todas sus críticas a la gestión económica y política del Gobierno.

 

Pese a los esfuerzos, el Presidente no pudo evitar que la seguidilla de encuentros que tuvo con el presidente de España, Pedro Sánchez, el canciller de Alemania, Olaf Scholz y el jefe de estado francés, Emmanuel Macron, tres de los líderes europeos más importantes, fuera empañada por la interna. Los funcionarios que lo acompañaron en la gira lo lamentaron.

 

El clima cambió, en cierta medida, con el viaje a la Cumbre de las Américas, que se celebró en Los Ángeles a principios de junio. Dándole voz a los países que no fueron invitados, el discurso de Fernández ante Joe Biden fue celebrado en todo el FdT, incluido el Instituto Patria. Los vientos de la interna parecían haberse calmado, y varios dirigentes se ilusionaban con la posibilidad de un encuentro entre el Presidente y la vice cuando el lunes pasado, desde Avellaneda, Cristina Kirchner volvió a la carga con las críticas para dejar en claro que, hasta que Fernández no cambie el rumbo de la economía, no habrá paz posible.   

 

Con ese panorama, Fernández despegó este sábado cerca de las 21, rumbo a Múnich, con una comitiva reducida y una agenda acotada. Junto al Presidente estarán sus leales, el canciller Santiago Cafiero; la secretaria de Legal y Técnica, Vilma Ibarra; el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello; y el de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz; la portavoz, Gabriela Cerruti; y el embajador argentino ante los Estados Unidos, Jorge Argüello. También viajará el titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa.

 

La presencia de Massa es clave en la interna del FdT. En sintonía con Cristina, el tigrense viene planteando la necesidad de repensar el Gobierno y cambiar el rumbo económico. Ese planteo ya chocó con la negativa del Presidente, que sin embargo busca contenerlo en lo político.  

 

Massa acompañó al Presidente a la Cumbre de las Américas, hace tres semanas. Aquel viaje sobrevino a la llegada al Gabinete de Daniel Scioli como ministro de Desarrollo Productivo, una decisión de Fernández que el exalcalde no avaló. Como contó Letra P, ya entonces el líder del Frente Renovador había sido invitado por el mandatario a la Cumbre del G7.

 

La confirmación de que asistiría se hizo esperar y recién llegó en las últimas horas, después de que varios dirigentes de su confianza se encargaran de filtrar que Massa amenazaba con romper el FdT y que estaba fastidioso por la falta de escucha del Presidente. Este nuevo viaje se presenta como una nueva oportunidad para el acercamiento aunque el dirigente renovador ya perdió las esperanzas de que Fernández acepte el diálogo con Cristina.

 

El año pasado, Fernández hizo dos viajes a Europa que también tuvieron contextos internos complicados. El primero fue en mayo, cuando llevó a Martín Guzmán, ratificado en su cargo, tras el cortocircuito con Federico Basualdo. El segundo vuelo, a fines de octubre, fue un mes después de la carta- bomba de Cristina que generó un tembladeral en el Gobierno y terminó en un recambio de funcionarios. Unos días después, el FdT sufrió la derrota en las elecciones legislativas. Por entonces, la crisis se veía como una situación extraordinaria. Ahora pasó a ser parte habitual del paisaje. 

 

En tanto, en esta próxima visita al viejo continente, el Presidente buscará nuevamente posicionarse como un líder moderado en una región convulsionada, que puede ser interlocutor de las potencias y tiene para ofrecer energía y alimentos, recursos que el mundo necesita en plena guerra de Ucrania. Fernández fue invitado por el alemán Scholz y participará en su doble condición de mandatario argentino y titular de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

 

Los otros países invitados son India, Indonesia, Sudáfrica, Senegal y, precisamente, Ucrania. El presidente Volodímir Zelenski confirmó su asistencia, aunque todavía no se sabe si será virtual o presencial. Este viernes, Fernández participó de forma virtual de la reunión de los BRICS, conformado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, grupo del que Argentina quiere ser parte. El mandatario argentino expuso junto a sus pares de Rusia, Vladimir Putin, y China, Xi Jinping. Frente al ruso, Fernández pidió “el cese de las hostilidades a Ucrania” y agregó que las consecuencias “trágicas de la guerra repercuten en América Latina y el Caribe, en África y en todo el hemisferio sur”. “Somos la periferia que padece”, dijo.

 

La reunión se celebrará en el Schloss Elmau, en los Alpes bávaros, el mismo escenario de la última cumbre del G7 bajo la presidencia alemana, en junio de 2015. El hotel de lujo está situado a unos 100 kilómetros al sur de Múnich, cerca del monte Zugspitze, la montaña más alta de Alemania.

 

La agenda del presidente Fernández comenzará el domingo 16, con el arribo de la comitiva oficial a la ciudad alemana. Será a las 14.30, hora local. Más tarde, el primer mandatario se reunirá con el primer ministro de la India, Narendra Modi, en el Hotel Bayerischer Hof; y por la noche participará de la actividad de bienvenida de los cinco países invitados, que ofrecerá el ministro presidente de Baviera, Markus Söder, en el Teatro Cuvilliés, en Munich Residenz. Habrá un espectáculo a cargo de la Ópera del Estado de Baviera, una foto de familia y luego, una cena de honor.

 

La actividad oficial en la cumbre, en tanto, será el lunes. El Presidente llegará al mediodía al Schloss Elmau, donde será recibido por el anfitrión Scholz. Luego participará de la reunión plenaria, habrá un almuerzo de trabajo y una foto de familia. Por la tarde, Fernández tendrá una reunión bilateral con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von Der Leyen y otra con el canciller alemán. Luego participará de la una nueva reunión plenaria y de la cena. Tras ese evento, tiene previsto regresar a la Argentina, donde lo espera nuevamente la interna del FdT.

 

Para julio, Fernández ya tiene en agenda dos citas internacionales. La primera será en Paraguay, el 21, cuando se reunirá el Mercosur. El Presidente se verá allí con su par de Brasil, Jair Bolsonaro. En tanto, el 25 viajará a Washington para mantener su primera bilateral con Joe Biden.