23|11|2022

Cerca de Bullrich, Cornejo orejea sus cartas

03 de junio de 2022

03 de junio de 2022

El senador mendocino quiere jugar fuerte en 2023. Unidad de JxC, ampliación de la coalición y vocación de poder, en el menú del exgobernador separatista.

El senador nacional por la provincia de Mendoza Alfredo Cornejo juega sus cartas y espera. No tiene apuro y hace de la paciencia un culto, pero no le tiembla el pulso cuando tiene que tomar una decisión. De la misma forma que gobernó durante cuatro años su terruño, remarca que las acciones no pueden dilatarse en el tiempo, aun las que conllevan al uso del capital político.

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“Hacer lo que se tiene que hacer y rápido”, define como un lema en su intimidad y pone como ejemplos la reglamentación de la ley que terminaba con la reelección indefinida de los intendentes, la prohibición de cortar las calles durante las protestas y el recorte de gastos que consideraba innecesarios. “Las decisiones se toman sin anestesia, siempre dentro de lo que dicta la normativa”, agrega. 

 

Su rol ahora, según él mismo define, pasa por mantener la unidad de Juntos por el Cambio (JxC) y fortalecer el peso de la Unión Cívica Radical (UCR) dentro de la coalición opositora. Todo eso, amalgamado con la intención de tener, en 20923, una gravitación mayor a la actual. 

 

Siempre bajo la lógica de ese objetivo, Cornejo teje alianzas a veces por convicciones, otras por pragmatismo. Dentro de la discusión halcones vs. palomas, encontró su lugar cerca de la titular del PRO, Patricia Bullrich, quien desde hace tiempo lo mira como un posible compañero de fórmula.  

 

En el entorno del senador no esconden la muy buena sintonía con la exministra de Seguridad, construida, sobre todo, después de la salida del expresidente Mauricio Macri del poder. Entonces, los unieron las diferencias con la política sanitaria contra el Covid-19 que llevó adelante la administración de Alberto Fernández

 

Esa ubicación en el ala dura de la alianza opositora no quita que también procure mostrarse y hasta negociar con las palomas. Prueba de eso fue la designación del diputado nacional Omar De Marchi como coordinador del armado en el interior del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Cuando todavía Cornejo no tiene del todo claro cuál será el avance en Mendoza para la sucesión del actual mandatario, Rodolfo Suárez, el alcalde porteño dejó claro que De Marchi tendrá una agenda complicada de complementar a sus intenciones de ser gobernador.

 

La salida de ese rol del diputado nacional Diego Santilli respopndía a la necesidad del Colorado de dedicarse full time a su candidatura a gobernador de la provincia de Buenos Aires. “Si Santilli sabía que las dos cosas son incompatibles, ¿por qué sucedería algo diferente con De Marchi?”, se preguntaban en el radicalismo mendocino, donde vieron un gesto en la acción. Puertas adentro, Larreta sostiene que se trató de un mensaje hacia la interna del PRO con un halcón como armador. 

 

“Cualquiera que sea mendocino, menos Suárez, puede ser gobernador”, repiten en el círculo chico de Cornejo ante la consulta sobre si el senador volvería a presentarse en la provincia que ya gobernó. Ese enigmático en cuanto a los nombres no se traslada a la campaña; dan por sentado que tendrá que estar codo a codo con quien termine como asumiendo la candidatura.

 

Cultor de la paciencia, Cornejo busca proyectarse como un tiempista dentro la UCR y de JxC. En ese sentido, en las últimas discusiones bregó por el armado de un plan económico antes que de hablar de candidaturas, al punto de que, cuando se habla de diciembre como la fecha límite para que cada uno de los partidos de la coalición tenga sus nombres definidlos, él dice que hay que patear ese plazo hasta marzo. 

 

“No podemos ganar por ganar; debemos tener en claro qué es lo que vamos a hacer, cómo y cuándo. Ese es el mensaje que busca bajar”, remarcan en su entorno. Ese punto genera una de las diferencias más fuertes con el titular de la UCR, el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, con quien mantiene una disputa abierta por la forma en la que conduce el radicalismo.

 

Si después de la derrota de 2019 Cornejo estuvo centrado en mantener la unidad de JxC, un día después de los comicios de 2021 se fijó el objetivo de consolidar ese punto, pero con mayor ampliación. Las declaraciones de Morales contra Mauricio Macri fueron tomadas por el mendocino como una excusa para plantear una ruptura con el PRO. “Con Macri éramos segundos, a veces terceros, en la consideración interna. Ahora eso ya no va más. Cambiamos nosotros y cambiaron ellos también”, sostiene cada vez que sale el tema en las discusiones dentro del radicalismo. 

 

Con ese objetivo, remarca que es necesario que la UCR recupere “la vocación de poder”. Por eso, pondera al gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, que muestra la gestión fuera de los límites provinciales. En las próximas semanas, el mendocino buscará hacer lo mismo.

 

Inmerso en su proyecto de proyección nacional, Cornejo, que llegó a liderar una inictaiva separatista para convertir a Mendoza en un país aparte, saldrá a vender “el modelo Mendoza”, el que inició con su gestión en 2015. Su razonamiento apunta a que no sólo es necesario un plan para presentarle a la sociedad, sino, también, antecedentes; un curriculum que exhibir ante el electorado. Logros de gestión más decisiones partidarias serán su “experiencia laboral” y sus “estudios” en ese contexto.