23|11|2022

De Loredo alambra su liderazgo en el radicalismo para llegar entero a 2023

03 de junio de 2022

03 de junio de 2022

La promesa de la UCR cordobesa busca que la indefinición sobre su candidatura no le reste apoyos. La olla a presión de la tira para la Legislatura y el Concejo.

CÓRDOBA (Corresponsalía) El presidente del bloque Evolución en la Cámara de Diputados, Rodrigo de Loredo, emergió como un referente inapelable de la Unión Cívica Radical (UCR) al ganar las elecciones legislativas nacionales con un millón de votos, en alianza con Luis Juez. Consolidó esa noche de noviembre el proceso iniciado en la interna partidaria del otoño de 2021, donde supuestos rivales irreconciliables –Mario Negri y Ramón Mestre- se unieron para atrasar el recambio generacional.

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De Loredo ilusionó al universo “boina blanca” que ya observaba como irreversible este camino de empoderamiento radical con la irrupción en la escena del neurocientífico Facundo Manes y la determinación de la conducción de pelear el escaparate de la boleta presidencial de Juntos por el Cambio al PRO. En ese contexto, reclamar la candidatura para la gobernación cordobesa no era descabellado.

 

Sin embargo, el camino electoral es largo y está minado por la incertidumbre de la crisis económica, política y social que sacude al país. Era razonable que De Loredo postergara sus definiciones hasta palpar las bases sobre las que está parado. Con un panorama menos confuso podrá decidir si es necesario tensionar –o no- con Juez, en campaña abierta para suceder al peronista Juan Schiaretti desde hace seis meses.

 

Con un ojo en las encuestas y otro en las discusiones internas en la Mesa Nacional de Juntos por el Cambio (JxC), el expresidente de Arsat se dispone a alambrar su liderazgo en la UCR cordobesa. La política es expectativa y su capital interno puede devaluarse mientras aguarda el momento propicio para develar su incógnita electoral. El momento llegará en diciembre o a comienzos de 2023, prometen en su entorno.

 

¿Cómo resistirá los embates internos y contendrá la ansiedad de quienes lo rodean? ¿Cómo puede ampliar su base interna si la sospecha general es que terminará jugando por la Municipalidad capitalina? ¿Quién se queda con la lapicera para rellenar los renglones de las listas para la Legislatura de concejales por el radicalismo?

 

La puja empezó.

 

De Loredo tiene que mostrar los dientes para evitar transfuguismos de la dirigencia más pragmática, es decir, quienes siguen el perfume de la tinta y el papel de la boleta electoral. Además, necesita ampliar la base de apoyo para efectivamente hacer valer su título de referente radical, más allá del tramo que elija encabezar.

 

Nuevo perfil

La primera señal la envió en simultáneo a la reunión de la Mesa Nacional de JxC en La Matanza. El diputado se fotografió con Mauricio Macri, otro gran ausente de la sesión opositora en el bastión K. La UCR local debía acusar recibo de esa foto: el presidente de la fuerza, Gerardo Morales, dio un rol protagónico a Mestre en ese órgano de deliberación aliancista, pese a que el exintendente no tiene cargo electivo. La apuesta del jujeño por el rival interno de De Loredo se explica por la necesidad de tener apoyo territorial para disputar la interna presidencial. Cierto es que el hijo del recordado gobernador radical conserva un plafón dirigencial, hoy su único capital político. De Loredo aprovechó la excelente relación que tiene con el secretario privado de Macri, Darío Nieto, para concretar el encuentro en el día y horario justo para mover el avispero interno.

 

La segunda señal tuvo como destinatario a Juez, quien fue puesto al tanto de las urgencias recientes. Aquí también el mensaje debía ser captado por el radicalismo. Letra P adelantó hace un mes que el jefe del Frente Cívico de Córdoba invitó a funcionarios de Schiaretti para integrar su futuro gabinete provincial, sin contemplar la posibilidad de una derrota en las urnas. Juez puso en su boca ese convite y fue De Loredo el que tuvo que polemizar con su aliado en las PASO al recordarle los buenos cuadros que ostenta la UCR. “Si convoco a funcionarios de Schiaretti, los convoco para el traspaso”, se desmarcó en voz provincial.

 

De Loredo deberá hacer malabares con las presiones propias de un dirigente al que todos miran, los embates de la vieja guardia radical; tendrá que acercarse y distanciarse del hombre con quien compartió la campaña legislativa todo lo que sea necesario para alimentar la expectativa.

 

El núcleo de intendentes y de la dirigencia que rodea al yerno de Oscar Aguad sabe que su posibilidad de crecimiento en esta sociedad con el diputado se reduce si éste se aleja del Panal para cruzar la Cañada que bordea la explanada municipal.

 

Para mantener encendida la chispa, musculará al interior del partido para alambrar su título nobiliario de promesa del radicalismo. Como un péndulo, se moverá por el interior como si hubiera determinación en disputar la silla del Centro Cívico y también la ciudad capital, mostrando el conocimiento que cultiva desde hace años. Así lo revelan detalles de la agenda de los próximos días: visitará a productores del sector cárnico del sur cordobés y apuntó varias recorridas por algunas barriadas.

 

Los encuentros con el intendentismo de su espacio y, en especial, quienes no están dispuestos a apoyar a Juez, serán una constante de ahora en adelante. También retomar el vínculo con adherentes de antaño será otra de las volteretas de este proyecto de sostener y aumentar la representatividad que le niega a Mestre, por intermedio del deloredismo tuitero.

 

El diálogo para reincorporar a sus filas a los sumandos Javier Bee Sellares y Javier Fabre indica la necesidad de demostrar que De Loredo quiere que la UCR crezca, más allá de su apuesta final. Cabe recordar que Sumar no sobrevivió a la interna radical y en las PASO compitieron separados.

 

De Loredo prefiere guardar silencio sobre su futuro para preservarse del inevitable desgaste que observa en quienes ya se lanzaron. En esta etapa, el foco está puesto en la propia interna radical y en el plan de contención de quienes esperan que logre imponer el control de las listas para la Legislatura provincial y, eventualmente, la de concejales si compite por la ciudad, como marcan todas las apuestas.