11|8|2022

Menú doble de reelecciones en la tierra de los Rodríguez Saá

08 de junio de 2022

08 de junio de 2022

El rector de la Universidad de San Luis arrasó en las urnas. En Comechingones, la rectora quiere repetir. La pax armada académica con el poder puntano.

El rector Víctor Moriñigo continuará otros tres años al frente de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL). El contador público de extracción radical se impuso con el 78% de los votos acompañado de su vicerrector, el peronista Héctor Flores, y se aseguró cómodamente un nuevo mandato tras las elecciones que tuvieron lugar a mediados de mayo en la casa de estudios más antigua de la provincia. La reelección del académico reformista puede no ser la única este año en las aulas del distrito gobernado por Alberto Rodríguez Saá. La rectora de la Universidad Nacional de los Comechingones (UNLC), con sede en Merlo, Agustina Rodríguez Saá, sobrina del mandatario, buscará iniciar un nuevo periodo en noviembre próximo. De concretarse, se mantendría el equilibrio político que mantiene en paz una convivencia universitaria con el poder político que no siempre transitó por carriles de concordia.

desPertar

Un análisis útil para enfrentar
una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

desPertar

Un análisis útil para enfrentar

una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

 

Plantada como un ámbito de pensamiento y plataforma de referentes de la oposición al peronismo que gobierna la provincia, la UNSL, que  tiene aproximadamente 23.000 estudiantes, tuvo como marca de esa impronta a José Luis Riccardo. Rector entre 2007 y 2013, Riccardo interrumpió su segundo mandato para asumir como diputado nacional por la Unión Cívica Radical y proyectarse como un referente de la oposición a los hermanos Rodríguez Saá. Antes, en 2011, siendo todavía rector, había encabezado un frente con el que disputó la gobernación y reunió casi el 17% de los votos, pero salió tercero en los comicios que consagraron a Claudio Poggi, entonces delfín de los caciques puntanos y actualmente diputado nacional por Juntos por el Cambio.

 

El alto perfil de Riccardo y su puja con el oficialismo provincial tensaron como nunca el vínculo entre la gobernación y los claustros. En 2015, ya fuera de la UNSL, el entonces diputado que actualmente sigue su carrera política muy cerca del gobernador jujeño, Gerardo Morales, buscó la revancha. Esta vez, con la camiseta de Cambiemos, pero fue derrotado por más de 25 puntos por Alberto Rodríguez Saá.  

 

El gobernador Alberto Rodríguez Saá de visita en el despacho de Moriñigo

Después de aquel último gran choque, las fricciones entre la UNSL, que cuenta con el segundo presupuesto público más importante de San Luis, y el poder político aminoraron. Dos fechas claves marcaron el inicio de la distensión. En 2013, el físico Félix Nieto Quintas remplazó a Riccardo y le imprimió otra impronta al rectorado. Actual integrante del directorio del Conicet, Quintas estableció con su llegada una nueva vinculación de mayor sintonía con la gobernación de la provincia, a partir de la demostración de que su proyección sería académica y no buscaría saltar a cargos partidarios.

 

Con ese perfil, Quintas fue reelegido y condujo la UNSL hasta 2019. Moriñigo y Flores, hoy revalidados, fueron sus sucesores y quienes con el 65% de las adhesiones sepultaron entonces el proyecto de Riccardo, que promovió en aquel año la candidatura de Fernando Bulnes. La química conseguida con el gobierno provincial continuó y se plasmó en la pandemia, con un trabajo articulado en las medidas de prevención y visitas protocolares del gobernador a esa institución, algo impensado en otros tiempos.  

 

La segunda fecha en la que hay que rastrear el inicio de ese clima de acuerdos y paz política data de 2014, cuando en el Senado Adolfo Rodríguez Saá Liliana Negre de Alonso, en representación del oficialismo provincial en la Cámara alta, y Daniel Pérsico, del opositor Frente para la Victoria, junto al varias veces intendente de Merlo y referente del Movimiento de  Integración y Desarrollo (MID) Julio Falco, impulsaron la Universidad Nacional de los Comechingones (UNLC).

 

Creada en octubre de 2014, la Universidad Nacional de los Comechingones aportó al equilibrio provincial entre la política y la academia. La abogada peronista Agustina Rodríguez Saá, hija de Adolfo, fue la rectora normalizadora. En 2016, la asamblea universitaria la eligió para el cargo que hoy ostenta. Al frente de una casa de estudios con cerca de mil estudiantes y una oferta que incluye carreras como ingeniería o meteorología, consideradas áreas de vacancia, su mandato concluye en noviembre y a partir de agosto puede efectuar el llamado a elecciones, en las que tiene pensado volver a presentarse para otro periodo.

 

Agustina Rodríguez Saá, hija del Adolfo y rectora de la Universidad de los Comechingones

Rodríguez Saá tiene muy buen vínculo con el ministro de Educación, Jaime Perczyk, quien la asesoró con la puesta en marcha de la institución a partir de su experiencia como viceministro durante el gobierno de Cristina Kirchner y como rector de la Universidad de Hurlingham, creada también a fines de 2014. La hija del expresidente de los siete días es egresada de la Universidad Austral, especialista en derecho ambiental y será de la partida del Foro de Rectoras y Vicerrectoras que moviliza la agenda de género dentro del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN).

 

En San Luis también funciona desde 2009 la Universidad Nacional de Villa Mercedes, que estuvo atravesada por cierta inestabilidad institucional y registró muchos cambios en su rectorado. Su rector es David Rivarola, radical y licenciado en Ciencias Geológicas por la UNSL, donde fue secretario de Extensión Universitaria, entre otros cargos.

 

Las tres universidades puntanas tienen a sus autoridades participando en el comité ejecutivo del CIN. Moriñigo preside la comisión de Asuntos Económicos, Rivarola es el vice de la comisión de Vinculación tecnológica y Rodríguez Saá ocupa el mismo lugar en Comunicación y medios.