08|8|2022

Alfil de Rossi ligado al Grupo Callao advierte: "Para 2023, el FdT quizá no sirva"

08 de junio de 2022

08 de junio de 2022

En carrera por la gobernación de Santa Fe, Leandro Busatto pone en discusión la coalición peronista, que cruje a nivel nacional. Propone un frente más amplio.

ROSARIO (Corresponsalía Santa Fe) El diputado provincial Leandro Busatto está lanzado en la carrera a la gobernación. Ladero del flamante mandamás de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Agustín Rossi, es el jefe de bloque del PJ en la Cámara de Diputados. Pocas veces habilitado por la Casa Gris, mantiene una relación tirante con el gobernador Omar Perotti y el sector que lo rodea. En una entrevista con Letra P, en un contexto nacional de máxima tensión en la coalición peronista, reveló que no descarta competir por fuera del Frente de Todos (FdT) en un armado más amplio que el actual. “Para 2023, el FdT quizá ya no sirva”, advirtió.

desPertar

Un análisis útil para enfrentar
una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

desPertar

Un análisis útil para enfrentar

una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

 

-¿El nivel de interna del FdT en la provincia es similar al nacional?

 

-Hay características similares y hay cosas distintas. El FdT a nivel nacional experimenta tensiones internas, pero en un gobierno que tiene naturaleza coalicionista. En la provincia de Santa Fe, ese escenario es más cerrado: hay un gobierno a imagen y semejanza de un solo sector del peronismo, que es el que conduce el gobernador. Si uno no abona a ese sector, difícilmente tenga institucionalidad o lugar en la gestión.

 

-¿Entonces el de Perotti no es un gobierno de coalición?

 

-Nació como un gobierno de coalición y se fue achicando, al punto de reducirse a un gobierno más parecido a una visión del peronismo, la del gobernador. El desafío del peronismo en este tiempo es volver a generar una base de discusión mucho más amplia, tratando de ensanchar los límites del peronismo para meter a otros actores que no necesariamente vienen del peronismo y hacer desde ahí un gobierno que defienda determinadas cuestiones.

 

Albertismo fundacional

Busatto nació en la ciudad de Santa Fe y es uno de los dirigentes provinciales que defiende con más énfasis al presidente Alberto Fernández, al punto de haber participado del Grupo Callao en los albores del think tank que lideraba el ahora jefe de Estado. Acumula tres mandatos como legislador y, con Rossi dedicado a la arena nacional, apuesta a jugar por primera vez en la cancha grande en 2023.

 

Socio de Perotti en la construcción de la coalición peronista que volvió a gobernar Santa Fe, hoy se queja sin pruritos sobre la forma que adquirió el Frente de Todos santafesino, más cercano a la unívoca mirada del rafaelino que a una amalgama de tribus que trabajan con unidad.

 

-¿La ampliación es con el sector del gobernador adentro?  

 

-Hay que hablar con todos los sectores, incluido el del gobernador. Lo que vos no podés pretender es que porque procedas del sector del gobernador tengas exclusividad a la hora de conformar las listas o pensar la política en la provincia.  

 

-¿Y qué le hace pensar que eso vaya a cambiar?

 

-La necesidad. El peronismo tiene una necesidad imperiosa de reformular su marco de alianzas y su propuesta para la sociedad. Tenemos que volver a hablarles a determinados sectores, que son los que han construido la base de nuestro triunfo. Para que eso ocurra, tenemos necesidad, primero, de acordar cosas mínimas dentro del FdT e inclusive con otros sectores.

 

-¿Y cómo se los incorpora?

 

-Con un programa de gobierno. Debemos preguntarnos primero qué pensamos nosotros y después preguntar a esos sectores qué piensan de la producción, del trabajo, de la defensa de la soberanía, de la educación, de la seguridad...

 

-Habla, estimo, de Ciudad Futura, de los diputados Carlos Del Frade y Rubén Giustiniani, el sector del socialismo Bases.

 

-Sí, hay que hablar con todos aquellos sectores políticos que tienen una visión parecida respecto a los mismos problemas y desafíos que tiene Santa Fe. Digo parecida porque formar gobiernos de coalición o pensar espacios políticos amplios lleva más a pensar en los grises y no en los blancos y los negros. No es sentarse con otro para que piense como uno; es para que, en la diferencia de pensamiento, podamos acordar criterios mínimos e ideas fuerzas que permitan avanzar hacia un mismo norte.

 

«El kirchnerismo a veces está más pendiente de discutir el problema de los dirigentes y no está tan pendiente del problema de la gente»

-¿El paraguas tiene que ser el Frente de Todos?

 

No, el paraguas tiene que ser un frente nacional y popular.

 

-¿No descarta competir por fuera del Frente de Todos?

 

-No descarto nada. El FdT tuvo un origen, que fue ponerle freno a las políticas de ajuste macrista. Sirvió para ese momento, (pero) para 2023 quizá ya no sirva o no sirva como se concibió, como se desarrolló. Probablemente tengamos que avanzar hacia una cosa más amplia y más convocante. No digo que no sirva como está. Hay que revisarlo periódicamente y discutirlo. El problema del Frente de Todos es la no institucionalización de la política. Como no institucionalizamos la política, no discutimos periódicamente cómo estamos parados, con quién nos estamos relacionando, qué estamos transmitiendo... Cuando no discutimos eso, corremos el riesgo de quedarnos afuera de la discusión de la calle.

 

 

-¿La construcción de ese nuevo polo depende de que la oposición arme el frente de frentes?

 

-Los frentes que se construyen por default fracasan, porque terminan amontonando expectativas electorales, pocas discusiones programáticas y, fundamentalmente, poco futuro político. Hay que tratar de hacer el intento independientemente de que se constituya una alianza antiperonista.

 

-Usted está con carrera a la gobernación y Marcos Cleri, de La Cámpora, también tiene intenciones. ¿Puede haber más de un candidato kirchnerista?

 

-Deberíamos, primero que nada, volver a conversar todos y todas para tener una opción electoral que sintetice las expectativas de todos los sectores del kirchnerismo, pero lo que tiene que hacer el kirchnerismo antes es sintetizar un discurso frente a la sociedad. Es muy difícil cuando todos pertenecemos al mismo espacio y no estamos teniendo un mensaje unívoco frente a los problemas de la gente. A veces, el kirchnerismo está más pendiente de discutir el problema de los dirigentes y no de la gente. Estamos más atrapados en el voltaje de la interna que en los voltajes de los problemas de la sociedad.