21|9|2022

Radiografía del territorio donde viven 11,5 millones de personas distribuidas en 24 distritos, de las cuales el 40,5% es pobre y el 12,1, indigente.

“El conurbano no da más”, dijo el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, cuando Argentina empezaba a salir de la pandemia y el ahora exministro de Economía Martín Guzmán cerraba el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La frase, un misil directo a la lapicera sin tinta del presidente Alberto Fernández, fue ganando espesor al calor de la inflación descontrolada, de la extinción del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) que puso algo en los bolsillos raquíticos de millones de personas y de la interna del Frente de Todos (FdT). Y las preguntas quedaron flotando. ¿El conurbano es una olla a presión? ¿Exageró Kicillof? ¿Qué pasa en los barrios más postergados? ¿Cuál es el límite de la tensión social generada por la crisis económica y política? ¿Qué pasaría sin la contención de los programas sociales? ¿Quién o quiénes deben administrarlos? En busca de respuestas y puntos de vista, Letra P entrevistó a ministros de la Nación y de Buenos Aires y habló con intendentes de la oposición y del oficialismo; viajó al GBA para charlar con el vecindario y tomar la temperatura en territorio, habló con referentes de las organizaciones sociales, recogió la palabra de la militancia y convocó a expertos para que rastreen las causas de los problemas. En este especial La olla a presión del conurbano, una mirada integral sobre las urgencias en la porción del territorio argentino con mayor densidad poblacional, donde viven 11,5 millones de personas y el 40% es pobre.

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En cifras

En un territorio equivalente al 1% de la superficie del país, el conurbano, conformado por 24 distritos, reúne al 25% de la población total y al 64% de los habitantes de la provincia de Buenos Aires. Según datos del Observatorio del Conurbano de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS), son 11,5 millones de personas, de las cuales el 40,5% vive en la pobreza y el 12,1%, en la indigencia; el 8,2% está desempleada y el 33,6% trabaja en la informalidad. 

 

Las cifras caracterizan una marginalidad estructural que es aún peor cuando se la mira con perspectiva de género: 6 de cada 10 hogares pobres tienen a mujeres como jefas de hogar y ello es definitivo para que entre la población de niños, niñas y adolescentes la pobreza alcance el 56%. Además, el 99% del empleo doméstico lo realizan mujeres y el 76% lo hace en la informalidad. También el desempleo es mucho mayor en las mujeres: siete puntos porcentuales más que el de los hombres.

 

Spoiler: guía del especial

Meses después de aquel diagnóstico de Kicillof y con una inflación mensual promedio del 6% que se llevó puesto a Guzmán, el ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés Larroque, es enfático: “El conurbano no da para más y solo le damos aspirinas y ponemos curitas”, dice a Letra P. Como el resto de la dirigencia ubicada a un lado u otro de la grieta consultada para este trabajo, subraya la importancia del Estado en la contención, pero avisa que no alcanza. Su par nacional Juan Zabaleta no piensa tan parecido: “Está garantizada la mesa de quienes necesitan del Estado para comer”, dice a este medio.

 

Los intendentes macristas Néstor Grindetti y Diego Valenzuela, primer mostrador de reclamos en las gigantescas comunas de Lanús y Tres de Febrero, aportan su visión: pese a que describe un panorama delicado, el lanusense alineado con Mauricio Macri dice que no ve una crisis de estallido; el que comanda el municipio del conurbano norte hace un mea culpa sobre las responsabilidades.

 

Un estudio reciente realizado por el Ministerio de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual de la provincia de Buenos Aires que comanda Estela Díaz reveló que el 65% de las madres separadas no reciben la cuota alimentaria. Más datos que pintan la brecha: el número de beneficiarias mujeres del Programa Potenciar Trabajo y la Tarjeta Alimentar está en 30 y 50% por encima de los hombres. “De no mediar una política de transferencias de fondos, las desigualdades serían todavía más profundas”, advierte la ministra.

 

Este especial también incluye una crónica que grafica cómo viven los más necesitados en barrios ubicados en la cuádruple frontera de los municipios de Esteban Echeverría, Lomas de Zamora, Ezeiza y La Matanza y un podcast con la voz de vecinos de Quilmes que describen la supervivencia de los más débiles.

 

Además, una tribuna de analistas, dirigentes y militantes escriben para Letra P sobre la génesis de los problemas crónicos que vuelven al conurbano un sitio demasiado difícil para vivir para una porción grande de la población y sugieren soluciones.