22|9|2022

Sobreoferta e inflación, el tendal del festival de importaciones

16 de julio de 2022

16 de julio de 2022

Empresas que no pueden pagar insumos provenientes del exterior compiten con una lluvia de productos terminados de distintos puntos del mundo. Bronca industrial.

El festival de importaciones que denunció la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner cuando en sus discursos revoleaban ministros había sido una advertencia de la crisis de los dólares que aqueja al gobierno de Alberto Fernández y obligó al titular del Banco Central (BCRA), Miguel Ángel Pesce, a ajustar los cepos para el consumo con divisas estadounidenses y a hacer más prohibitivo el ingreso de insumos para las fábricas, sin financiación de por medio. Mientras las empresas multiplican sus alertas sobre una recesión de hecho por falta de materiales para la producción, se sumaron las quejas por el aumento "indiscriminado" de compras al exterior de productos terminados que "limitó mucho el crecimiento de la industria nacional".

desPertar

Un análisis útil para enfrentar
una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

desPertar

Un análisis útil para enfrentar

una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

 

La crisis de los dólares generó que tanto las grandes empresas enroladas en la Unión Industrial Argentina (UIA), la entidad que conduce Daniel Funes de Rioja como las pymes atomizadas en decenas de organizaciones comenzaran a presionar sobre el BCRA y el Ministerio de Desarrollo Productivo para que exista una coordinación que "les ponga freno a las importaciones de productos terminados" y, como acto seguido, los vuelque a la caja que resuelva la necesidad de abastecimiento de la actividad. "Hoy, el problema es que los dólares que se consiguen de los operativos de evasión que hace la Aduana se dirigen automáticamente al Tesoro y no a la demanda para la continuidad de la actividad productiva", le dijo a Letra P un líder empresario, que prefirió el off the record, porque "es momento de apoyar a (la ministra de Economía, Silvina) Batakis".

 

Lo que quedó claro es el descontento por el aumento de las importaciones, tanto en dólares como en volumen, de productos terminados que tienen sustitución nacional. Por caso, el presidente de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), Emmanuel Poletto, sostuvo que, en el primer semestre de este año, se potenció "un fenómeno que comenzó el año pasado, que es el crecimiento de las importaciones de productos terminados". "En nuestro rubro, aumentó 15% en unidades la importación con respecto a 2021. Esa suba es del 22% en dólares, lo cual habla de posibles maniobras desleales de sobrefacturación", afirmó en diálogo con Letra P.

 

Los empresarios del sector se quejaron porque el festival de importaciones "limitó mucho el crecimiento de la industria nacional" y dejaron claro que tienen condiciones de competitividad para hacerle frente a la demanda local. "Tenemos muchas ganas, muchas máquinas y muchos empleados que generan capacidad productiva para sustituir importaciones y ahorrar divisas, porque la ventaja de la industria del juguete es que los insumos son nacionales, existe una capacidad instalada y mano de obra de calidad para generar productos muy buenos".

 

Otro sector que sufrió el crecimiento del ingreso de productos terminados fue el textil. Según datos de la Fundación ProTejer a los que accedió Letra P, en los primeros cinco meses del año se importó un 35% más de toneladas textiles que en el mismo período del año anterior y un 54% más en dólares". Si se toma en cuenta lo que va de 2022, las toneladas importadas de textiles fueron las más altas desde, al menos, los últimos ocho años. En cuanto a las prendas de vestir, se importó un 47% más de toneladas que en enero-mayo de 2022 en relación con enero-mayo de 2021 y, en comparación con los últimos diez años, el volumen importado de prendas de vestir se encuentra entre los más altos del período.

 

La directora ejecutiva de la Fundación ProTejer, Priscila Makari, buscó desmontar el "mito" que señala al sector textil e indumentaria como el "protegido de las importaciones". "Las importaciones de textiles y prendas están aumentando y se ubican entre los volúmenes más altos de la década", le dijo a este medio. Además, justificó la necesidad de cuidar al sector al sostener que "todos los países desarrollados son potencias industriales y todos tienen políticas de promoción de sus industrias, porque los efectos que tiene la industria en la sociedad y en la economía son virtuosos por desarrollo tecnológico, soberanía económica y política, empleos de calidad, educación y bienestar social".

 

"La cadena textil es fundamental para el desarrollo argentino. Genera empleos en todo el país y llega a representar más del 15% del empleo industrial registrado en algunas provincias e incluso en la Ciudad de Buenos Airesz, está generando inversiones de punta récord en todo el territorio, permite ampliar oferta y ganar productividad, impacta positivamente sobre la balanza comercial multiplicando el valor de nuestras materias primas, sustituyendo importaciones, e incluso cuenta con todo el potencial para continuar ganando mercados externos. En este marco y considerando las fortalezas y potencialidades que tiene nuestro sector, debemos trabajar incansablemente por alcanzar consensos que nos permitan sostener en el tiempo una política de Estado que busque desarrollar la industria nacional y, en particular, la cadena de valor agroindustrial textil e indumentaria", afirmó Makari.

 

Importación e inflación

Lejos de abaratar costos, como varios economistas ortodoxos plantean, el efecto importación que vivió el país durante los últimos meses promete meterle más leña al fuego a la crisis inflacionaria argentina. A poco del festejo del Día del Niño, en la Cámara del Juguete denunciaron "maniobras especulativas" al señalar que en las compras al exterior que ingresaron al país a dólar oficial "en estas últimas semanas se vieron remarcaciones, porque hoy quieren venderlos al dólar futuro".

 

"Como Cámara, queremos advertirle a la sociedad que no hay que hacerles el juego a esas subas. Las góndolas están bien abastecidas y existe la posibilidad de buscar precios y no dejarse llevar por la especulación. La industria nacional tiene un 40% de participación de mercado y aumentó sus precios por debajo de la inflación durante el último año, en el orden del 45% al 50% interanual. Incluso estamos articulando con bancos para que haya promociones y con la tranquilidad de la continuidad de Ahora 12, que es una buena oportunidad". aseguró Poletto.