Aguiar pasa a la política y macera un nuevo actor electoral en Río Negro
Con Unidad Popular (UP), el líder de ATE trabaja para competir en 2023. Su relación con Weretilneck, clave en el armado. FdT, una chance. JxC, el límite.
GENERAL ROCA (Corresponsalía Patagonia) El secretario adjunto de la Asociación de los Trabajadores del Estado (ATE) a nivel nacional, Rodolfo Aguiar, trabaja para consolidar su poder en el mundo gremial patagónico y darle volumen al partido que le permita desembarcar de una vez por todas en la política de Río Negro. Protagonista en la vida institucional de la provincia, desde General Roca pone todo para consolidar y expandir a Unidad Popular (UP), el sello con el que buscará instalarse como una de las caras de las elecciones de 2023 en la provincia. Al menos eso determinará el congreso partidario anunciado para septiembre, del que pueden salir dos alternativas: converger con el panperonismo, como sucede en el plano nacional, o sumarse a un acuerdo con Juntos Somos Río Negro (JSRN) en la instancia que definirá la gobernación. Una tercera alternativa es ir con lista propia. “Eso está en análisis”, admite. Con ese fin, ordenó abrir 500 casas partidarias a lo largo y ancho del diverso mapa rionegrino.
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Aguiar empezó en el mundo gremial como delegado en la sede roquense del PAMI. Su ingreso a la dependencia estatal fue en plena crisis social, en 2002, cuando estudiaba derecho en la Universidad Nacional del Comahue (UNCo). Desde 2005, su carrera fue en ascenso tras ser elegido delegado de ATE Río Negro en la Unidad de Atención Integral (UPDAI) del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP).
Antes de que asumiera en la gobernación Carlos Soria, en 2011, llegó a secretario general de la organización en la provincia por la lista Anusate, la nómina históricamente que representó –entre otros– Víctor De Gennaro. Esa fue su etapa más combativa y beligerante, que se caracterizó por un enfrentamiento visceral con Alberto Weretilneck. El mandatario, a través de su funcionariado, reducía los reclamos a un acuerdo político con el entonces intendente de Roca, Martín Soria. En 2019, cuando el senador intentaba atravesar la telaraña judicial para competir por un tercer mandato, en un claro giro de la relación, Aguiar sorprendió con un respaldo abierto. “No formo parte de los indecisos y tengo bien definido cuál va a ser mi voto. Voy a apostar por darle continuidad a un proceso de fuerte recuperación de derechos que existe desde hace algún tiempo en la provincia”, advertía Aguiar, en los albores electorales de aquellos años, luego de varios cortocircuitos.
“Estamos en condiciones de presentarnos en las elecciones provinciales y municipales. Somos un partido de distrito. El crecimiento y el desarrollo territorial, dos objetivos propuestos, superaron las expectativas”, machaca Aguiar, consultado por este medio. “Hay 30 partidos vecinales que nos acompañan. La UP se convierte en la principal expectativa de ese sector”, anticipa el coequiper de Hugo “Cachorro” Godoy en la cúpula de ATE.
“Durante la primera quincena de septiembre, debatiremos el rumbo. Hay dos posibilidades concretas: formar parte de una coalición, de un frente, con otras fuerzas políticas. La segunda es ir con la boleta de UP, porque el llamado de elecciones anticipadas nos generará una gran posibilidad. Si se dan las condiciones, podemos ser competitivos”, anticipa.
En el derrotero del armado de mesas locales, en las ciudades más importantes, Aguiar avanza en la conformación de la UP. El tiempo y los acuerdos con el poder dirán para dónde gira este proyecto.