27|9|2022

La casa en orden: Batakis prometió austeridad fiscal y respaldo político al FMI

Recibió la "bienvenida" de Georgieva. Destrabó un préstamo del Banco Mundial por 200 millones de dólares, pero se cayó el acuerdo con el BID por 500 millones.

Austeridad fiscal y amplio respaldo político fueron las dos cartas de presentación con las que Silvina Batakis inició este lunes en Washington la ronda de reuniones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), inversores y analistas de Wall Street a los que buscó llevar certezas sobre el rumbo económico de la Argentina. La foto publicada por la directora gerenta del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Gerogieva, acompañada por una "bienvenida" a la nueva gestión que busca "esfuerzos iniciales para fortalecer la sostenibilidad fiscal", fue el primer gesto de entendimiento.

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La ministra aterrizó en Washington este domingo, tres semanas después de haber sido nombrada como sucesora de Martín Guzmán. Según pudo saber Letra P, en un clima de alta tensión económica y financiera, tanto en los organismos de crédito como entre los economistas extranjeros cayó bien la decisión de Batakis de sostener su viaje a Estados Unidos, después de que se cancelara la bilateral que el presidente Alberto Fernández iba a tener este martes con Joe Biden en la Casa Blanca. La agenda que armó la ministra también generó buenas expectativas en el país del norte. El viernes, a contrarreloj, el canciller Santiago Cafiero terminó de cerrarla con el embajador argentino en Washington, Jorge Argüello, que recibió a la ministra el domingo con una cena en la embajada.

 

Como publicó este medio, el viaje de la ministra tuvo como objetivo “reafirmar el rumbo económico de la Argentina” y transmitir en Washington que el programa cuenta con el aval del Presidente y, en particular, de Cristina Fernández de Kirchner. La ministra repitió en las reuniones que mantuvo la semana pasada con gobernadores e intendentes que mantiene un diálogo permanente con Fernández, la vicepresidenta y también con Sergio Massa. Este domingo, la senadora cristinista Juliana Di Tullio dijo en diálogo con Futurock que “es obvio” que la exmandataria avala la gestión de Batakis.

 

En la previa, Batakis se encargó de reforzar en Buenos Aires el mensaje que llevó en su primer viaje al exterior. Tanto en sus escuetas declaraciones a la prensa, como en la reunión de Gabinete que se celebró el miércoles en la Casa Rosada y en los encuentros con gobernadores e intendentes, la ministra remarcó que buscará recortar los gastos y ejercer un control estricto sobre las cuentas del Estado. La decisión de viajar con una sola funcionaria, la secretaria de Política Económica, Karina Angeletti, también fue parte del mensaje de austeridad que pretendió llevar al Fondo.

 

“Damos la bienvenida a sus esfuerzos iniciales para fortalecer la sostenibilidad fiscal y coincidimos en la importancia de la implementación decisiva del programa para abordar los desafíos económicos y sociales de #Argentina”, sostuvo la titular del FMI, Kristalina Georgieva, en su cuenta de la red social Twitter. Con esa declaración, el Gobierno buscará hacer pie en la economía, a partir del alineamiento político. "En una extensa reunión con el FMI, las autoridades del organismo multilateral mostraron su interés por conocer de primera mano la situación macroeconómica argentina, en medio del actual contexto global derivado del conflicto bélico en Ucrania e intercambiaron visiones sobre los desafíos económicos y sociales de la Argentina", sostuvo un comunicado de prensa del Palacio de Hacienda.

 

La visita de Batakis a Washington descomprimió, al menos una jornada, la crisis financiera, que había incluido una fuerte presión devaluatoria de parte de los mercados desde la asunción de la nueva ministra de Economía. Tanto analistas como empresarios reclamaban un acuerdo dentro del frente oficialista para dar señales de tranquilidad, ante las dudas sobre la necesidad de ajustar las cuentas públicas.

 

A pesar del respiro del lunes, los analistas creen que el resultado del cónclave Batakis-FMI no alcanza como señal de respaldo de CFK al plan de ajuste. Incluso, consideran que el punto central de las negociaciones debería ser la renegociación de las metas, con waiver incluido, para mostrar posibilidades reales de cumplimiento. Esa situación sería la llave para darle un panorama de continuidad a la paz que mostró el mercado financiero en el arranque de la semana, situación que incluso permitió que el Banco Central compre 55 millones de dólares.

 

Según el economista-jefe del Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (CESO), Nicolás Pertierra, “el viaje de Batakis por sí solo no solucionará nada”, por lo que “depende de los resultados de esa negociación”. “Si no se cambian las metas, la incertidumbre va a seguir, porque el riesgo de incumplimiento es alto. Tiene una ofensiva de algunos sectores de establishment muy fuerte, como la de (Maurice) Claver-Carone que cierra todavía más las fuentes de dólares, aun habiéndole pagado al BID religiosamente hasta en la crisis de 2001-2002”.

 

La posición del titular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en una columna editorial del diario estadounidense The New York Times, cayó como un baldazo de agua fría, cuando Batakis buscaba convencer al FMI sobre la continuidad del acuerdo. Como contrapartida al congelamiento de los 500 millones de dólares para obras de infraestructura anunciada por Claver-Carone, el Banco Mundial decidió soltarle 200 millones para “promover un crecimiento sostenible en Argentina, impulsado por la innovación y con foco en la creación de empresas productivas de base tecnológica, el apoyo a los emprendedores y el acceso al capital privado”. Ese desembolso fue resultado de la reunión que la ministra argentina mantuvo con el director gerente de Operaciones del organismo multilateral, Axel Von Trotsenburg.