28|9|2022

Le torcieron el brazo: el Presidente cede y entra Massa con superlapicera

28 de julio de 2022

28 de julio de 2022

Fernández no pudo resistir el operativo de pinzas desplegado por sus socios. El tendal y la pérdida de peso del primer mandatario. Objetivo 2023.

El operativo de pinzas que desplegaron sus socios del Frente de Todos le torció el brazo al presidente Alberto Fernández, que, acorralado, debió ceder y abrir la puerta del gabinete al ahora exjefe de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, que entra con megalapicera: el hincha de Tigre será un superministro de Economía, Desarrollo Productivo y Agricultura, Ganadería y Pesca con control de los principales resortes de la administración nacional, según se confirmó oficialmente este jueves.

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"El presidente Alberto Fernández decidió reorganizar las áreas económicas de su gabinete para un mejor funcionamiento, coordinación y gestión", comunicó la Casa Rosada.

 

"En ese sentido -agregó-, se unificarán los ministerios de Economía, Desarrollo Productivo y Agricultura, Ganadería y Pesca, incluyendo además las relaciones con los organismos internacionales, bilaterales y multilaterales de crédito".

 

"El nuevo ministerio -confirmó- estará a cargo de Sergio Massa, actual presidente de la Cámara de Diputados, a partir de que se resuelva su alejamiento de su banca".

 

La jugada, coordinada por el jefe de la Cámara baja y la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, deja un tendal: el nuevo hombre fuerte del Gobierno absorbe las funciones de Silvina Batakis, ministra de Economía por 24 días que continuará en el Gobierno como presidenta del Banco Nación en remplazo de Eduardo Hecker; Daniel Scioli, ministro de Desarrollo Productivo por un mes y 13 días que mantiene una disputa política histórica con Massa, tiene (¿tenía?) ambiciones de volver a competir por la presidencia y regresa a la embajada en Brasil con la esperanza marchita, y Julián Domínguez, a quien el Presidente le aceptó la renuncia y, hasta el cierre de esta nota, quedaba colgado de un pincel, sin destino conocido.

 

Un rato después de oficializar la designación de Massa, el Gobierno confirmó otra noticia que se esperaba: la salida de Mercedes Marcó del Pont, otra de las figuras apuntadas por la vicepresidenta, de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). Massa pretendía quedarse con ese timón, pero la poderosa agencia quedó finalmente en manos del segundo en funciones, el cristinista Carlos Castagneto. La recaudación, para CFK.

 

El primero en caer había sido el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz, que se fue con un portazo y un deseo filoso: "Que Dios los guarde", cerró su carta de "renuncia indeclinable", de apenas una línea.

 

El terremoto es un duro golpe para la figura del Presidente, que cede una montaña de poder al designar a una de las tres figuras centrales de la coalición de gobierno con control de los más importantes resortes de la administración de la economía y sociedad con la socia mayor del combo peronista. El jefe de Estado, en palabras de Marcelo Falak, se reduce a una suerte de presidente europeo eclipsado por el primer ministro. De su gabinte original poco queda, según la cuenta que saca Sebastián Iñurrieta.

 

En tándem con La Cámpora, Massa desplegó un fuerte operativo clamor para concretar el plan que no había podido imponer el domingo 3 de julio, después de la renuncia de Martín Guzmán al Ministerio de Economía, cuando jugó fuerte para desembarcar en el gabinete como el superministro que ahora será y se encontró con la resistencia del Presidente, que prefirió solo reemplazar al renunciante con Batakis y obtuvo, para eso, la venia de CFK.

 

Massa, como señala Gabriela Pepe, va por todo. Está convencido de que puede producir la remontada histórica que le daría al Frente de Todos la chance de retener el poder en 2023. Entiende que, de tener éxito en esa empresa, por demás compleja en virtud de la delicada situación económica y la fragilidad de la paz interna de la coalición oficialista, estará en condiciones de ser el candidato de consenso para la sucesión de Fernández.