26|11|2022

El operativo despegue de Larreta para salir del ojo del huracán Carrió

10 de agosto de 2022

10 de agosto de 2022

Nueve horas después que Bullrich, el alcalde porteño se mostró en desacuerdo con las críticas de la exdiputada a sus rivales. Condena en silencio de Macri. 

Las declaraciones de la exdiputada y líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, generaron mucho más que las vívidas reacciones del resto de Juntos por el Cambio (JxC). Su doble incursión televisiva, en los canales de noticias TN y LN+, hizo girar las principales cabezas del resto de la coalición opositora hacia la del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

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El rechazo del presidenciable del ala moderada a las críticas de una de las fundadoras de Cambiemos llegó recién después de que la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, y su par de la Unión Cívica Radical (UCR), el gobernador de Jujuy Gerardo Morales, expresaran su malestar en público. “No estoy de acuerdo con sus declaraciones de estos días sobre distintos miembros de Juntos por el Cambio. Este no es el camino”, redactó en un comunicado Larreta. El alcalde lo difundió en su cuenta de Twitter a las 9.16, nueve horas después del rechazo de la exministra de Seguridad. 

 

En la previa a la publicación, Larreta dialogó con varios de sus colaboradores más cercanos. A partir de esas conversaciones fue que llegó a la conclusión de que necesitaba parar la polémica que se había disparado, para evitar el efecto de bola de nieve. Sobre todo porque, entendió su entorno, era inevitable que quedara en el centro de la escena después de que el lunes Carrió apuntó contra el diputado nacional Cristian Ritondo, rival en la interna por la gobernación bonaerense del PRO del también legislador Diego Santilli, candidatura auspiciada por el jefe de Gobierno.

 

Precisamente Santilli fue uno de los más activos después de la primera declaración de Carrió en TN, en la que pulverizó a su eventual contrincante. "En el Gobierno de María Eugenia Vidal, la amistad y eventuales negocios entre Ritondo y (Sergio) Massa eran absolutos", enlodó la jefa de la CC. El ataque lilito, con olvido de la amistad del nuevo ministro de Economía con otros dirigentes opositores, como Larreta sin ir más lejos, no pudo evitar generar la impresión en JxC de que se trató de un apoyo elíptico a la postulación de Santilli. En el universo Carrió, por otra parte, entiendes que las aspiraciones del exministro bonaerense son simuladas para, en el momento y al precio justo, negociar para bajarse de la contienda, algo que hizo en 2015 cuando fue precandidato a jefe de Gobierno.

 

“Lilita le tira a todo el mundo para mantener el control. Se olvidó de (Martín) Lousteau, no lo metió a Diego y lo salvó a Horacio, pero  en realidad mandándole mensaje”, argumentó uno de los dirigentes de mayor confianza de Santilli, para intentar desestimar un respaldo por omisión. 

 

El lugar incomodo en el que se encontró Larreta fue revalidad a las pocas horas, cuando terminó el segundo embate mediático de Carrió y el alcalde seguía como el único de los principales miembros de JxC al cual la exdiputada no le facturó su cercanía con Massa. "Tuvo que salir a hablar porque todos los cañones apuntaban a él”, analizó uno de los fundadores del PRO. Al término de la jornada, tras el paso del huracán Carrió, en Uspallata pronostican que la crisis está saldada, pero algunos temen que haya más tensiones internas.

 

Una, por ejemplo, es la relación con Bullrich a partir de ahora. La exministra vislumbró la sombra larretista detrás de los movimientos de Carrió. “Directamente les dijimos que aflojen con eso”, contó uno de los dirigentes del PRO enfrentado al alcalde, al revelar una supuesta conversación para pactar un armisticio.
Uno de los pocos que mantuvo un atronador silencio sobre la polémica fue Mauricio Macri. Durante todo el miércoles se especuló con la posibilidad de que sacara tajada de la crisis, al jactarse que él pudo "controlar" a Carrió y sus herederos no. Las propias declaraciones de la líder de la CC en Radio Mitre sobre una charla con el expresidente le agregaron asidero a la versión. No obstante, el círculo intimo del expresidente esgrimió otra mirada: “No sólo no avala las críticas de Lilita, sino que además no le gustan este tipo de peleas”, reflexionó un dirigente de dialogo permanente con él.

 

Si bien también sobrevoló en el mar de versiones, enarboladas para intentar explicar las acusaciones en medio de una crisis que golpea a la Casa Rosada,  la posibilidad de una ruptura de JxC fue negada una y otra vez. “No se va a detonar nada. Dio por finalizado todo esto (con sus dichos), porque su objetivo era que tengamos más transparencia”, sentenció a Letra P uno de los diputados nacionales de la CC.