23|9|2022

13 de agosto de 2022

13 de agosto de 2022

El expresidente hizo una gira por Rosario donde cantó hits ya escuchados. El círculo empresario liberal lo escucha, comparte, pero no quiere volver a errar.  

ROSARIO (Corresponsalía Santa Fe) “O nos jugamos por el cambio, o no hay futuro”. La frase de Mauricio Macri podría ser de la campaña presidencial 2019 cuando prometía que las reformas profundas llegarían en su reelección. Incluso, en las elecciones de 2015 con el modelo del kirchnerismo agotado y un Cambiemos peinado a la gomina. Pero el pronóstico fatalista lo dijo esta semana, frente al círculo rojo liberal santafesino, a quien les refrescó las recetas de siempre para lograr "20 años de progreso" con Juntos por el Cambio (JxC) en el poder. El expresidente vuelve a comprar el mismo gusto de helado de siempre pero ya no complace tan fácil a los comensales que, más allá de ser los invitados fieles de su fiesta, no quieren repetir el primer tiempo. Otra vez limón, no, reniegan.

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El ingeniero volvió a la Fundación Libertad de Rosario, el think thank liberal de histórico apoyo a su espacio, con una postura que parece flotar por encima del resto de la dirigencia, como garante de la alianza, como un gurú que marca el sendero. Por eso no quiso meter brasas a la interna desatada por Elisa Carrió ni habló de candidatos. Macri fue a vender dogmas y volvió con el envase sin abrir: ya todos los tenían.

 

En el quinto piso del edificio ubicado en una de las zonas más caras de la ciudad, de cara al Parque España y el río Paraná, no dudaron en volver a escuchar al expresidente empresarios de distintos rubros. Había representantes de la agroexportación, de una marca exclusiva de autos importados, de la maquinaria agrícola como Carlos Castellani dueño de Apache y exdirector del Banco Nación cuando surgió la causa por supuesto beneficio con créditos a Vicentin. Justamente, estaba Gustavo Nardelli, uno de los dueños de la cerealera que charló con varios presentes y le dio un abrazo al expresidente. Gustavo Scaglione, del diario La Capital y Televisión Litoral, y hasta dirigentes de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) y el Matba-Rofex.

 

Parece haber toda una línea estudiada para repetir los hits macristas, al punto de animarse a reivindicar las frases de su conferencia de prensa posterior a la derrota de las PASO 2019, hace exactamente tres años atrás, en la que dio un panorama funesto y retó al electorado por votar mal. “Sí a la meritocracia, no a la mediocracia”, lanzó en encuentro empresarial liberal. Suena al fervor del círculo rojo 2016 cuando una automotriz se sumaba a la ola meritócrata con una publicidad aspiracional que iba al hueso. "Imaginate vivir en una meritocracia", rezaba. 

 

Cultura del trabajo, Estado transparente, abierto al mundo, competencia.  “No podemos tener a alguien como el señor (Roberto) Baradel que dice que no quiere alumnos para que vayan a las empresas. ¿Quién es este tipo? ¿De dónde salió?”, sostuvo para cuestionar al gremialismo. Eso prendió algunos aplausos. 

 

En el congreso de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) también fue a lo seguro y largó guiños al agro, un sector cada vez más codiciado por todo la dirigencia. “Estoy muy orgulloso del campo argentino”, regaló dos veces. Incluso afirmó que se debe ir hacia la eliminación total de las retenciones. “No es un impuesto constructivo (...) en el tiempo deben desaparecer. Todos los días deben tender a cero”, prometió. La agroindustria aún recuerda cuando volvió a subirle el diferencial de retenciones para subproductos de soja.  

 

El manual Kapelusz

Por ahora promete lo mismo al empresariado que ya no va a ciegas con Macri de candidato aunque sí por el proyecto. Un empresario de peso en la exportación sostuvo off the record que “Macri está quemado para la presidencia”, por la alta imagen negativa, y prefiere “que esté detrás de bambalinas”. Otras voces lo quieren al frente y que tenga su segundo tiempo.  

 

En el salón, en medio del equilibrio para comer unos elaborados canapés y cazuelas con risotto, se habló de la coyuntura económica y la “expectativa de (Sergio) Massa”, sostuvo un dirigente y empresario multirubro. “Se habló si efectivamente sigue con los parches o hay intención de hacer cambios de fondo que son los que claramente se necesitan y nadie hace. Ojalá que Massa, o quien sea, empiece a trabajar en eso de fondo”, reveló. 

 

En conclusión, el sector liberal del círculo rojo santafesino quiere cambios de formas más allá de la figurita. De hecho, luego del discurso de Macri, parece pensar "en eso estamos todos de acuerdo, vamos a lo que no coincidimos", para no volver a errar. Esa etapa de crítica interna ni siquiera asomó aún, ni tiene muchas formas definidas. Macri, a lo maestro espiritual, parece estar repasando lo logrado, para que ningún despistado se olvide, o peor, se confunda.