13|1|2023

La Energía de las mujeres

21 de agosto de 2022

21 de agosto de 2022

Quién es quién en una mesa chica clave para la economía. Perfiles técnicos, baja exposición e influencia de Galmarini. ¿Habrá paridad para las buenas noticias? 

El reclamo de Malena Galmarini sobre la falta de mujeres en el equipo económico y una de cuyas respuestas fue el nombramiento de Flavia Royón al frente de la Secretaría de Energía también se apreció en el anuncio de la segmentación de tarifas de electricidad, gas y agua. En una mesa paritaria estuvieron Galmarini, como titular de Aysa, Royón y Cecilia Garibotti, subsecretaria de Planeamiento Energético, junto con el secretario de Hacienda, Raúl Rigo, y los subsecretarios de Energía Eléctrica, Santiago Yanotti, y el de Hidrocarburos, Federico Bernal.

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La designación de Royón “no fue casualidad, pero tampoco causalidad”, le dijo a Letra P una persona cercana a Galmarini, y resultó decisiva para llevar paridad a un sector clave de la administración nacional. La funcionaria se recibió de ingeniera industrial en la Universidad Nacional de Salta, tiene un MBA en el IAE Business School, además de varias diplomaturas. Quienes la conocen de su paso por la Secretaría de Minería y Energía del gobierno de Gustavo Sáenz dicen que es “brillante” y que, aunque no se define feminista, le preocupa la brecha de género en general y en particular en los sectores energético y minero, dos de los más masculinizados. Ella es una excepción a la regla en la segunda línea del gabinete nacional, junto con la catamarqueña Fernanda Ávila, secretaria de Minería.

 

De hecho, hasta su mudanza a Buenos Aires, Royón era una de las representantes (y la vocera) de Salta en la Mesa Federal de Políticas Económicas con Perspectiva de Género, creada en 2020. Fue ella, además, quien alentó a otras funcionarias de su provincia a participar en ese espacio en donde se habla del fortalecimiento de la economía con perspectiva feminista.

 

El 8 de marzo pasado, en un encuentro del sector minero de su provincia, Royón, primera mujer a cargo de la Secretaría de Minería y Energía de Salta, señaló los obstáculos que existen para las mujeres en el área y destacó la necesidad de compartir las tareas de cuidado. En esa misma línea alentó a que más mujeres estudien ingeniería y se especialicen en minería “para ir dando esa batalla cultural y ocupar los lugares que nos merecemos”.

 

Las declaraciones de la flamante funcionaria no provienen de su experiencia personal, aunque ha resistido embates por su condición de género, cuentan en Salta. Tampoco se trata de una cuestión local: en el mundo, el 75% de las mujeres perciben la existencia de barreras para incursionar y avanzar en el sector energético, reveló el informe Energías renovables: una perspectiva de género, elaborado por la Agencia Internacional de las Energías Renovables (IRENA, por sus siglas en inglés).

 

En la Argentina, la construcción, la energía y la industria eran (y siguen siendo) los tres sectores con menor cantidad de mujeres trabajadoras. Los datos surgen del informe Las brechas de género en la Argentina. Estado de situación y desafíos, elaborado por la Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género del Ministerio de Economía.

 

En 2020, la Asociación de Generadores de Energía Eléctrica de la República Argentina (Ageera) realizó la primera encuesta entre sus empresas asociadas para conocer los indicadores de diversidad e inclusión en el sector. La participación total de las mujeres es del 17,9%. En puestos de liderazgo, la cifra alcanza el 15,8% (un 12,5% en directorios y un 7% en puestos técnicos). Nada nuevo bajo el sol.

 

Bajos perfiles, alta capacitación

La preocupación de la secretaria por la falta de participación femenina en los espacios de decisión hizo que su gabinete salteño estuviera compuesto en un 60% por mujeres con cargos de responsabilidad, algo que no pudo decidir en el gabinete nacional. Ahí sí llegó la influencia de Galmarini, impulsora de Garibotti, abogada y politóloga, técnica de perfil bajo, encargada del entrecruzamiento de datos y la identificación de quienes se inscribieron en el Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE).

 

Garibotti es feminista, trabajó con las abogadas Paola Bergallo y Agustina Ramón Michel, conocidas por su defensa de los derechos de las mujeres y la diversidad y activistas por la legalización del aborto, y fue integrante de Ojo Paritario. Desde ese espacio participó activamente en las presentaciones judiciales para que Lucila Crexell reemplazara en la banca del Senado al fallecido Horacio "Pechi" Quiroga en 2019. Becaria Fullbright, la subsecretaria de Planificación trabajó en el mundo privado –fue asesora de Ualá en sus inicios– y también en la función pública en el Enargas y como síndica de IMPSA entre 2020 y 2021. Garibotti, además, tiene una tradición en el área de energía: su mamá, Asunción Arias, es ingeniera y fue una de las primeras directoras mujeres de Transportadora de Gas del Norte (TGN), la empresa de la familia Werthein. También tuvo cargos directivos en Enarsa y Cammesa.

 

Ambas funcionarias comparten el perfil técnico y la baja exposición pública y saben que esto último no será eterno. Mientras tanto, trabajan más de 12 horas por día para darle forma al nuevo esquema de subsidios que finalmente sorteó la interna para pasar a la acción. En los pasillos de la secretaría, dicen, hay alivio por la solvencia y la “claridad en la coordinación” de la nueva titular. Responden a la idea massista de “gestión, gestión, gestión”, sentadas en el borde del acantilado de cristal, en una silla alrededor de la mesa donde se toman las decisiones y en otra frente a los medios de comunicación. Son responsables de poner en marcha los aumentos. ¿Se sentarán también a la mesa cuando toque dar buenas noticias? La respuesta está en la política.