18|9|2022

El todoterreno de Manzur para la silla eléctrica que dejó Basualdo

08 de agosto de 2022

08 de agosto de 2022

Es el hombre de consulta en temas energéticos del jefe de Gabinete, que coló un alfil en el equipo de Súper-Massa. Militancia, fútbol y segmentación.

TUCUMÁN (Corresponsalía Norte Grande) Cuando el domingo se moría, el superministro de Economía, Sergio Massa, a través de su cuenta en Twitter, el canal de comunicación que eligió para evitar mediaciones, anunció un fuerte giro en el área de Energía que, de ahora en más, pretende que esté alineada en un todo con su horizonte de gestión. La salteña Flavia Royón será secretaria de Energía y estará acompañada por el tucumano Santiago Yanotti como subsecretario de Energía Eléctrica, el cargo de Federico Basualdo, quien resistió durante meses los embates del exministro Martín Guzmán con la banca de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Tantos, que sobrevivió en el cargo al egresado de Columbia,

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Yannoti llega a sus nuevas funciones con una mochila cargada de antecedentes que acreditan rodaje en áreas relacionadas con el mundo de la energía y de los servicios públicos en la última década. Desde que Juan Manzur asumió en la Jefatura de Gabinete de Ministros, fue el todoterreno del gobernador de Tucumán en uso de licencia para poner en marcha estrategias nacionales relacionadas con el consumo de energía, en un contexto de crisis mundial. Se conocieron durante una campaña electoral, cuando José Alperovich gobernaba la provincia .

 

Por entonces, el flamante subsecretario militaba en el peronismo de la ciudad de Yerba Buena y se convirtió en una persona de confianza de la entonces senadora nacional Beatriz Rojkés de Alperovich, con quien colaboró en el armado de la Red de Mujeres Solidarias, que se extendió a lo largo y a lo ancho del territorio tucumano como una estructura paralela al PJ. En ese tiempo, también nació la cercanía con el diputado nacional Mario Leito, que lleva 14 años como presidente del Club Atlético Tucumán, del que Yanotti es fanático. "Decano practicante", se autodefine en su perfil de Twitter. El parlamentario encontró en el funcionario un hombre de consulta para sus proyectos relacionados con los servicios públicos.

 

Barra. Con Leito, Gonzalo Quilodrán (Enacom) y Jorge Neme, alter ego de Manzur

Yanotti tiene 37 años. Nació en enero de 1985 en Santa Fe y, siendo un niño, su familia se trasladó a Yerba Buena, al oeste de San Miguel de Tucumán, al pie de los cerros. Su padre y su madre, Marcelo y Viviana, coinciden en la abogacía y se radicaron en el norte argentino por cuestiones de trabajo. Tiene dos hermanos, Franco y Andrés, y una hermana, Inés. Santiago es el mayor.

 

Hizo la secundaria en el colegio privado Ángel María Boisdron, de la Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino, de donde egresó con excelentes notas, según contó a Letra P un excompañero con el que se reúne a menudo. El deporte de su adolescencia y su juventud fue el rugby y llegó a ser capitán en la división mayor en el Jockey Club Rugby. Continúa vinculado a la institución y los fines de semana lleva allí, para que dé los primeros pasos en el mismo deporte, a su hijo mayor, de ocho años, de los tres que tiene junto a su esposa Florencia.

 

Un allegado que lo conoce desde la niñez plantea que Yanotti siempre fue "un distinto". "A los cuatro años ya leía, escribía y jugaba al ajedrez", contó. Por eso, a nadie extrañó su paso con boletines premium por la secundaria y que se recibiera sin contratiempos como abogado en la Universidad Nacional de Tucumán. Allí fue presidente del Centro de Estudiantes, consejero directivo de la Facultad de Derecho y luego consejero superior, mientras daba sus primeros pasos en la militancia en el peronismo.

 

Su entorno más cercano esperaba que siguiera con la tradición familiar. Su madre es jueza y su padre tiene un estudio importante. Sin embargo, la energía lo llevó para otro lado. Uno de sus primeros trabajos fue como empleado del Ente Provincial de Regulación de la Energía de Tucumán (EPRET). Cuando este se fusionó con el Ente Regulador del Servicio de Agua y Cloacas (Ersact), nació el Ente Único de Control y Regulación de los Servicios Públicos de Tucumán (Ersept) y Yanotti fue designado vocal del directorio, durante la gobernación de Alperovich. A poco de la asunción de Manzur en la Casa de Gobierno, pasó a ocupar el cargo de presidente del organismo.

 

Decano. Con el exsecretario Martínez y las camisetas de Atlético Tucumán

"Aun ocupando esos cargos no dejaba de ir a los barrios para estar en contacto con la gente. Hasta le sugirieron que debía parar un poco por su función. Fue inútil, igual se da tiempo para militar", confesó una persona que lo conoció en una de las últimas campañas electorales. 

 

Desde hace dos años está más tiempo en la Ciudad de Buenos Aires que en Tucumán. En noviembre de 2020 fue designado subsecretario de Coordinación Institucional de Energía de la Nación, cuando algunas voces del sector lo imaginaban en la silla de la secretaría que ocupó Darío Martínez, quien dejó su cargo en estos días. En junio del año pasado asumió la vicepresidencia de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) y en el tramo final de la gestión de Guzmán quedó a cargo, junto al también tucumano Gonzalo Soriano, de poner en marcha la política más discutida y demorada del gobierno de Todos: la segmentación tarifaria. Estos ascensos se explican por su rigor técnico y por la estrecha relación que tiene con Manzur, el sobreviviente jefe de Gabinete.

 

Una de las decisiones más importante en su paso por el ente de energía de Tucumán fue crear el sistema de Tarifa Social Eléctrica, que beneficia a 170.000 familias, un 34% de la población usuaria tucumana, que paga menos por ser parte de grupos familiares de bajos ingresos. En los hechos, es una segmentación tarifaria a escala local. Con las nuevas reglas que impuso Massa para morigerar el impacto de los subsidios en las arcas públicas, la aplicación del nuevo cuadro tarifario de la energía eléctrica del AMBA quedará ahora bajo su total responsabilidad. Una silla eléctrica de alta tensión que tal vez le altere los nervios todavía más que cuando mira los partidos de su querido Decano.