17|11|2022

En esta nota del mes pasado, Letra P repasa la gestión de un funcionario severamente cuestionado que Kicillof y CFK insisten en respaldar.

LA PLATA (Corresponsalía Buenos Aires) El perfil de la Policía que comanda Sergio Berni no desentona con el que le dio su antecesor, Cristian Ritondo (PRO). Después de que el Gobierno cediera con un fuerte aumento al sirenazo policial que incentivó cacerolas con tufo destituyente hasta en Olivos, la Bonaerense volvió a sacar chapa de represiva. El violento desalojo de la toma de Guernica es un caso paradigmático del desempeño de la UTOI, la fuerza creada por Cambiemos un 24 de marzo y que Berni alimentó con presupuesto, infraestructura y efectivos. 

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De acuerdo al último informe de la Comisión Provincial por la Memoria, durante 2021 se registraron 120 muertes por uso letal de la fuerza y las 25 muertes ocurridas en comisarias fueron el número más alto de los últimos 10 años. Vulneración de los derechos humanos como resultante del hacinamiento y sobrepoblación carcelaria que, en 2021, alcanzó el 111%. En comisarías, el dato es más alarmante: 232% de sobrepoblación.

 

“Todo empeoró en materia de represión, desalojos violentos, casos de gatillo fácil, muertes en comisarias”, indicó a Letra P María del Carmen Verdú, integrante de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi). Informó que, en 2022, hubo más de 150 casos de gatillo fácil, más de 50 muertes en comisarias y 124 en unidades penitenciarias, dependencias estas últimas bajo la órbita del Ministerio de Justicia que encabeza Julio Alak. “Son números aún mayores que los del año pasado, la situación empeora”, destacó.

 

Verdú se mostró sorprendida por la banca que tiene el sheriff bonaerense. “Berni sigue siendo ministro, nada lo hizo saltar, ni siquiera un caso extremo como el de Facundo Astudillo Castro. No importan el discurso ni la postura que tengan en derechos humanos, esos son discursos, la realidad es otra. Nada de eso importa mientras lo sigan sosteniendo. La situación empeoró con la pandemia y más aún cuando perdieron las elecciones legislativas. En las crisis se fortalecen los consensos o se reprime, ellos eligieron la represión”, disparó la dirigente.

 

En el gobierno no opinan lo mismo. “Estamos recontra mega conformes” con Berni, dijo a Letra P un funcionario de la mesa chica de Kicillof. Las fuentes consultadas destacan “los números en” materia de seguridad y una “constante baja del delito” en todos los órdenes. Y subrayan el trabajo de formación del personal y la mejora “histórica” en equipamiento y herramientas que están realizando. Y conceden algo, no están “cómodos o conformes” con los índices y la situación en el conurbano.

 

Fuera de La Plata, la mirada es distinta. Un grupo de intendentes del peronismo no termina de aceptar al ministro y las críticas se multiplican en reuniones seccionales de las que participan los jefes territoriales. Hay un punto en el que intendentes del oficialismo y de la oposición concuerdan: la mayoría cree que las policías locales deber ser manejadas por los municipios. Berni no cede.

 

Quienes ejercen las jefaturas comunales reclaman a coro la institucionalización del Fondo de Seguridad para que los recursos a esa área lleguen directo, sin demoras ni sospechas de discrecionalidad.